
La Tierra parece otro planeta… árboles crecen por todas partes mientras se sigue despoblando… nadie sabe cuántos se han ido, cuántos han sido abducidos, cuántos han sido capturados, cuántos han sido trasladados, cuántos han sido trasplantados, cuántos han sido sembrados… mucho menos se sabe dónde lo fueron… todo es una incógnita, una ecuación que nadie sabe cómo despejar, indudablemente se trata de muchas fórmulas cuyos factores distan de ser terrestres, por lo tanto las dudas acosan a los mortales que van quedando, que son cada vez menos, que tienen, cada vez, más miedo de lo que sigue… mientras miles de árboles recuperan espacio, las ciudades van siendo borradas una tras otra… los escombros van desapareciendo como si jamás hubiesen existido… y las gentes de aura roja se asombran al ver que desaparecen estadios de distintos deportes, como si jamás hubiesen sido construidos… ahora la realidad es diametralmente opuesta a la que se recuerda… las gentes caminan para conseguir un poco de agua, y no caminan poco, sino mucho, distancias impensadas hace apenas unos meses atrás… los extraños están devolviendo a la Tierra sus paisajes originales… los polos se han trasladado hacia el ecuador, lo cual modifica el clima, liberando dos espacios novedosos, el Ártico y la Antártica… allí todo reverdece… allí quedan a la luz, historias nunca antes contadas… los del espectro rojo, los de las auras rojas, se vuelven primitivos mientras se les escurren los días… se visten con lo que encuentran… comen lo que encuentran… viven como pueden, rogando que no desaparezcan los lugares donde se cobijan… en poco tiempo, los invasores han modificado la Tierra hasta en sus más mínimos detalles… acondicionándola para un futuro donde, tal vez, el humano ya no tenga cabida… los que quedan sienten un desasosiego que los domina… los que quedan sienten la frustración del fracaso como civilización, del fracaso como pueblos, del fracaso como culturas, del fracaso filosófico, del fracaso religioso, del fracaso de la tribu, y desde luego, el fracaso individual que los apabulla… ¿qué hicieron mal?... ¿qué hicieron tan mal?... pero aún en la duda, siguen sin entender… buscan culpables por fuera de ellos mismos… reclaman a un pasado que ya no existe… se quejan ante sus ancestros por la suerte corrida por ellos… pero los antiguos, los que fueron, los que pasaron, ya no están aquí, y son invisibles a los ojos humanos… la visión desde la dimensión contigua es de una Tierra dantesca… es una mezcla entre un paraíso incipiente y un infierno humano, donde todo se combina creando un paisaje que produce pavura… todo lo que fue, ya no es… todo lo que supo ser, ya no existe… las carpas donde se refugian muchos humanos, se están oxidando más rápido de lo que solían hacerlo… van quedando templos ocupados en parajes ahora desolados… la naturaleza ha regresado por sí misma y florece ante los ojos atónitos de gentes perplejas… la preocupación del dónde fueron a parar los desaparecidos se mezcla con la suerte que ellos pueden correr en breve, de un segundo para el siguiente, de un minuto para el siguiente… ya, el espectro del azul ha sido limpiado… ya, el espectro del verde ha sido limpiado… ya, el espectro del amarillo ha sido limpiado… va quedando el degrade de rojos que seguramente correrá la misma suerte… mientras tanto, en otros lugares del universo, miles de millones de seres humanos genuinos, miles de aparentes seres humanos, han sido reubicados… han sido sembrados en lugares fértiles… y se preparan, poco a poco, a desplegar nuevos modelos de vida, algunas parecidas a lo que conocían los humanos, otras semejantes a sistemas ininteligibles por los humanos… pero en el espacio, todo está tan lejos que pocos saben de pocos, casi nadie sabe de nadie, poco reconocen a sus prójimos, y hay una búsqueda imperiosa de estar unido al otro… sólo que el paisaje ya no es el mismo… sólo que todo está por hacerse… sólo que hay que comenzar de nuevo… todo lo que pasó en la Tierra, no puede volver a suceder, pero ¿cómo impedirlo?... la duda acosa a todo el espectro que se esfumó mediante la tecnología alienígena… nadie sacrificó a nadie… se ha tratado de un trasplante… pero todavía quedan los rojos… no la piel roja, sino el aura roja, y son muchos, tantos que merecen otras iniciativas invasoras… ya no hay imperios, ni reinos, ni dictaduras, ni falsas democracias… ya no hay estados… ya no hay derechos… ahora la existencia es una prioridad en cada alma… ¿pero cómo existir si no se sabe qué sucederá en el segundo siguiente?... el futuro ha sido evaporado y las gentes se limitan a sus presentes… y el presente es una carga imposible de llevar… Salta, 10 de septiembre de 2021.
En la Tierra quedan los saldos…
Las especies han recuperado sus bosques, sus selvas y sus montes…
Los seres humanos remanentes ya no comen carne… tienen pánico a la muerte de propios y ajenos… tienen temor al sufrimiento en cualquiera de sus formas… temen el dolor propio tanto como el ajeno…
Los seres humanos remanentes intentan juntarse formando tribus, pero todos desconfían de todos, porque sus espíritus están huecos… durante sus vidas no supieron producir nada… durante sus vidas no supieron construir nada… se limitan a las palabras, pero están faltos de hechos… se limitan a las palabras, pero están repletos de segundas intenciones… no saben hacer nada… no saben leer… no saben pensar… no saben calcular… no todos… algunos… muchos… los suficientes como estar en un mundo que carece de mañana posible…
La droga hizo estragos con los cuerpos, mucho más con las mentes…
El alcohol hizo estragos con los cuerpos, mucho más con las mentes…
La degradación humana domina los paisajes… el ser humano es, en definitiva, el peor de los animales…
En la Tierra queda casi nada de lo que alguna vez existió…
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