jueves, 18 de enero de 2024

EL SECRETO © By Víctor Norberto Cerasale Morteo® EL LADO OCULTO DE LO DESCONOCIDO [DE LOS AFECTOS]

EL SECRETO © By Víctor Norberto Cerasale Morteo® EL LADO OCULTO DE LO DESCONOCIDO [DE LOS AFECTOS]
Imagen crédito: Carmen Conde Sedemiuqse Esquimedes https://www.facebook.com/sedemiuqse https://www.facebook.com/photo/?fbid=10227879522685188&set=a.1573485948783 El humano necesita de las formas, pero el alma no tiene forma… no la que el humano espera… no la que el humano desearía… de hecho, la energía no tiene forma, aun cuando los medios académicos digan lo contrario… todo lo diametralmente importante, no tiene forma, no lo pierdas de vista… tampoco lo olvides… - El humano tiene en su mente que todo está condicionado por una forma, pero el espíritu no tiene forma… no la que el ser humano espera que tenga… las energías se disipan y se concentran según un orden que el propio humano desconoce… el humano recita sobre las energías y sus destinos, pero siempre parte de apreciaciones erradas… por lo tanto, las conclusiones, también lo son… - El humano parte de la premisa de las formas que ve en la naturaleza… el humano percibe un árbol, que tiene forma de árbol… el humano percibe una especie conocida como mamíferos, que responde a variadas formas de mamíferos, curiosamente, hay mamíferos de tierra, como los hay de agua, y hasta voladores, la gran mayoría de ellos resultan ser comestibles, y el humano ciertamente se los come… el humano percibe otra especie conocida como peces, y los reúne por las formas que exhiben, el humano no entiende nada de peces, pero se los come… el humano entiende que los insectos representan formas distintas a cualquiera de las anteriores, y los reúne según sus características, sin embargo, la civilización de las hormigas, nada tiene que ver con la civilización de las abejas, y yendo más lejos, el humano ni siquiera entiende que tanto las hormigas como las abejas, representan a civilizaciones inteligentes que comparten su mundo… sin embargo, a pesar de las descripciones conocidas, la consciencia humana no tiene forma, y la consciencia de los mal llamados animales, tampoco la tiene… entonces, para el humano académico, la consciencia humana tiene la forma del cuerpo, lo cual es otro disparate… el cuerpo, sólo es un estuche donde “alguien” deposita lo más preciado de cualquier existencia: el alma, el espíritu, la consciencia, por ende la esencia, por ende el karma… - Las esencias tampoco tienen formas… pero alguien insistirá en que caben dentro de un frasco, por lo tanto, adoptan la forma del mismo… hay evidencias de que nadie ha logrado divisar la esencia de otro nadie, y por consiguiente, tampoco ha podido ver la propia… esto, también es una evidencia… - Dando un giro virtuoso a la cosa, los afectos que manifiestan los humanos tampoco tienen forma, sin embargo, a pesar de ello, el humano les confiere la forma de los cuerpos, algo que nada tiene que ver con los afectos… los afectos reflejan contenidos de la esencia, que derivan de los contenidos del karma… es el alma la que expresa los afectos, pero como el alma no se ve, y como nadie sabe donde está, se supone que los afectos nacen como consecuencia del cuerpo… no obstante ello, es el alma la fuente de los afectos… el alma muestra que los lleva dentro, expresando lo que siente por alguna otra alma, o bien, lo que siente por ella misma… a veces escala las laderas del uno mismo y muestra amor, pero ése parece durar poco, y tan pronto como lo expresa, se apaga y se transforma en rutina… en muchos casos, la rutina destruye el amor de ciertas almas, que resultan ser muchas… en muchos otros casos, lo cotidiano crea formas alternativas de amor, justo allí donde convergen otras almas que se sienten cómodas con ello… entonces, los afectos enseñan gran diversidad de grises, que nunca derivan en un blanco pleno, o bien, que nunca van hacia un negro pleno… lo mismo ocurre con el amor… pero los afectos, tanto como el amor, no son palabras, aunque se pueda pronunciarlas, sino que se trata de sentimientos, que tampoco tienen forma… asumiéndose que a los sentimientos los expresa un cuerpo, cuando en verdad, nacen y fenecen en el alma… el alma siente afecto y lo exhibe, pero dicho afecto no tiene forma… el alma siente amor y lo exhibe, pero el amor no tiene forma… la otra alma, la que recibe el afecto o el amor, puede tener la misma sintonía que la fuente de origen, o quizás no… la otra alma, puede demostrar el mismo sentimiento (parecido), o tal vez no… puede haber una correspondencia de afectos, o tal vez no… puede haber una semejanza de los afectos, o quizás no… cada circunstancia traducirá un conjunto de sentimientos, y estos se volverán sostenidos, o no… sucediendo lo propio con el amor, que es algo así como una exacerbación de los afectos, que muchos toman como algo netamente sexual… sin embargo, lo sexual incluye la disposición de los cuerpos, y la coincidencia de las voluntades, o la dirección de las necesidades… ello no determinará si el encuentro sexual es ejercido con la misma motivación, lo que puede dar que una alma sienta amor, y la otra necesidad, o viceversa… entonces, lo sexual no es sinónimo de expresiones de amor, tampoco de afectos… tan pronto como el acto sexual se extingue, lo hacen los afectos, y mucho más rápido lo hace el amor, exponiendo a las almas a ser lo eran, exponiendo a las almas a regresar a sus sentimientos genuinos, los auténticos, esos que no se cuentan a nadie, esos mismos que se pueden traducir a palabras, y ser algo distinto a lo que se recita, dejando en claro que lo que hay dentro del alma, poco y nada tiene que ver los sentimientos que se cuentan… después de este camino, los afectos continúan sin tener forma… lo mismo ocurre con el amor… ambos, afectos y amor, siguen perteneciendo al ámbito del alma… comienzan en el alma, se disipan en el alma… en dicho conjunto, el cariño no tiene forma… lo que el cuerpo expresa, no es lo que hay en el alma, o sí, declarándose una sublimación de los afectos… entenderlo, lleva su tiempo… asimilarlo, lleva su tiempo… comprenderlo, lleva su tiempo… digerirlo, lleva su tiempo… a muchos les lleva la vida entera, y ni aun así logran dimensionarlo… muchos no logran saber, siquiera, lo que sienten en su propia alma, por consiguiente, mucho menos elucubran qué es lo que hay en las almas de aquellos con los que se cruzan… - Como se ve, la cuestión resulta ser compleja… pero en la vida, mucho está determinado por los afectos y la sensibilidad a ellos… por lo tanto, los afectos son objeto de frecuentes ensayos que visualizan las conductas de las especies, entre ellas, la humana… los humanos, rara vez declaran lo que sienten en su alma, por lo tanto, de ello derivan numerosas conductas que algunas veces son convergentes, y la mayoría de ellas, no lo son… generándose una multiplicidad de divergencias que tienen que ver con los motivos de cada alma… decir lo que se siente, a veces se traduce en una convergencia, pero muchas veces, no, y los potenciales vínculos se diluyen tan pronto como se expresan… una vez más, lo que se expresa no llega a dimensionar lo que el alma siente por otra alma… y viceversa… entonces, los afectos que no tienen forma, adoptan la forma del alma donde están contenidos… - Hay quienes van por la vida sembrando afectos… - Hay quienes van por la vida recogiendo afectos… haciendo una selección de conveniencias de cada uno de ellos… haciendo una clasificación de estos (afectos) según el interés de la propia alma, esto es, si le puede sacar algo, o si no le puede sacar nada… en cuyo caso, los afectos serán una excusa, pero prevalecerán las conveniencias tanto como los intereses, que darán como consecuencia la inexistencia de ningún tipo de afectos… como sea, el humano apela siempre a excusas que dan vuelta lo que alguna vez dijo, diciendo que no lo dijo, diciendo que no quiso decir lo que el otro escuchó, diciendo que las palabras no coinciden ni expresan los sentimientos, o bien, aduciendo que lo que una vez se dijo, no es lo que sucede ahora… en todas las aseveraciones habrá un dejo de verdad, y simultáneamente, en cualquiera de ellas, se estará dejando entrever una mentira… de cualquier forma, quienes recogen afectos, son reacios a expresarlos (los propios)… necesitan de los afectos de los otros para sobrevivir algún tiempo, pero después de no mucho recorrido, se cansan, y necesitan ir por otros afectos, que también durarán escaso tiempo… - Los que van por la vida sembrando afectos, se verán muchas veces decepcionados… se verán muchas veces frustrados… se sentirán, muchas veces, incomprendidos… se sentirán, muchas veces, traicionados… se verán, muchas veces, defraudados… y muy pocas veces descubrirán una afinidad coincidente en la otra alma… la decepción es un aprendizaje… la frustración, es un aprendizaje… la incomprensión, es también un aprendizaje… la traición, suena a aprendizaje… la defraudación, trae como consecuencia un aprendizaje… cualquier aprendizaje, es una enseñanza, pero esa alma no podrá nunca asumir el rol de aquellas otras que la convirtieron en víctima… sencillamente, porque la esencia de quien siembra, no tiene nada que ver con la esencia de quien recoge… quien siembra, da… quien recoge, toma… quien siembra, va por el camino ofreciendo lo que tiene dentro… quien recoge, es alguien que absorbe energías, las desmenuza, y luego, las desecha, para ir por formas más sofisticadas que la satisfagan… quien siembra afectos, va diseminando compasión… quien recoge afectos, toma todo, y sigue de largo… ya que no encuentra sintonía ni en un acto sexual, siquiera… quien recoge afectos, es incapaz de construir puentes, y eso revela otro aspecto meridiano de cualquier ensayo… quien va por la vida recogiendo afectos, no concede importancia alguna a quien va por la vida sembrándolos… - Curiosamente, quien siembra afectos, se sabe con tiempo suficiente como para hacerlo… no sabe de cuánto tiempo dispone, pero siente que dicho tiempo es suficiente… - Curiosamente, quien recoge afectos, suele disponer de bienestares, suele disponer de comodidades, suele tener una cuenta bancaria respaldatoria, suele juntar cosas que se le aparecen en el camino, suele disponer de propiedades, suele tener a su nombre los títulos de propiedad, suele ser poseedora de patentes o cualquier cosa que se le parezca, suele tener acceso a metales preciosos y/o diamantes, suele tener accesos antojadizos a cualquier cosa de la que tenga necesidad, pero desconoce por cuánto tiempo las dispondrá… el tiempo, entonces, acosa a estas almas, que dudan en si dicho tiempo será largo o será corto, dudando la extensión del tiempo, aumentarán el grado de necesidad de tener, acrecentarán la necesidad de disponer, y elevarán la apuesta hasta límites insospechados… porque esas almas sólo se regocijan en lo que tienen… para esas almas no hay afectos posibles, al menos no lo suficiente como para ser duraderos… por otra parte, para quienes recogen cualquier cosa, los afectos no guardan ninguna importancia… - Esa pequeña diferencia entre quien siembra y quien recoge, determina un sinnúmero de variables que darán lugar a diferentes circunstancias que enseñarán a unos, lo que hay dentro de las almas de los otros, y viceversa… no obstante ello, unos seguirán sembrando, que es lo que saben hacer, y otros seguirán recogiendo, que es lo único que los mueve… miles de ensayos los tendrán en cuenta y los observarán detenidamente durante lapsos prolongados… miles de ensayos verificarán las conductas y sus desvíos… miles de ensayos establecerán las causas que condujeron a los encuentros de esas almas… miles de ensayos, determinarán las consecuencias de dichos encuentros… donde, en las almas que siembran se descubrirá, al menos, un aprendizaje… donde, en las almas que recogen se descubrirá, el grado de los desprecios exhibidos… la evidencia indica que nadie humano escapa a su esencia, a lo que lleva dentro, a lo que le nace, a aquello que lo identifica como lo que realmente es… la evidencia indica que los humanos que respiran dependen de su karma, de lo que arrastran de cada uno de sus pasados, de lo que hicieron en sus anteriores tiempos respirables, esos mismos que los mantienen retenidos en un cosmos, o bien, esos mismos que sirvieron de escalón para acceder a un cosmos diferente… ¿sabes?, los humanos no distinguen las diferencias entre uno y otro cosmos, pero la misma existe, tiene lugar, y define quien es quien como existencia… allí te das cuenta que el cuerpo, no es otra cosa que un simple estuche, concedido para atravesar una micronésima de segundo cósmico… allí, caes en la cuenta que el cuerpo, tan complejo que resulta, es imperfecto para la propia creación, y está construido para durar muy poco, porque rápidamente se deteriora, liberando al alma a un pronto regreso a su legítimo espacio… sucede entre aquellos que siembran, y sucede entre aquellos que recogen… lo que indica que la diferencia no está en el cuerpo, sino en la esencia… y la esencia es un reflejo del alma… y el karma es un reflejo del espíritu… por eso, una vez más, nadie logra escapar a lo que es… por eso mismo, nadie logra huir de sí mismo, esto es, de su esencia… - Quienes siembran, pertenecen a un cosmos, que se refleja en una eternidad… esa eternidad no se parece a otras… ese cosmos no se parece a otros… lo que hay allí, no está en ninguna otra parte… entonces, hay evidencias suficientes de que lo que siembra, revela lo que hay en el propio huerto… en el propio huerto no sólo se cultivan papas, legumbres, hortalizas, se cultiva el alma que da forma al espíritu necesario para trascender… - Quienes recogen, pertenecen a un cosmos distinto, donde la eternidad siempre queda en segundo plano… los que recogen portan distorsiones formativas que alteran la esencia… los que recogen no saben, ni les interesa lo que hay en el alma… los que recogen fabrican un ego que se devora al ser, y le impide comprender el laberinto donde está sumergido… los que recogen están condicionados por dudas y miedos… las dudas los exponen a los miedos, y los miedos los llenan de nuevas dudas… quienes recogen tienen muchas preguntas para ninguna respuesta… quienes recogen llevan muchas ecuaciones no resueltas de sus propias vidas… quienes recogen lo que otros siembran, generan paradojas que producen anomalías en las almas de sus víctimas… la paradoja, la ecuación no resuelta, las víctimas, envían a esas almas a un cosmos que se describe en una hoguera… los fuegos se deforman, pero queman… los fuegos iluminan, pero desbordan en sombras… los fuegos calientan, pero los espíritus padecen el frío del olvido… los fuegos producen cenizas, y las cenizas retuercen memorias… - Quienes siembran, cooperan con el crecimiento de otras almas… - Quienes recogen, construyen ego, y desprecian el alma, la propia como la ajena… - Quienes siembran, se reconocen como portadores del conocimiento de las fuentes, que a veces se traducen en arte, que a veces se expresan como poesía, y algunas veces logran alcanzar, vicisitudes mediante, distintos grados de sabiduría… los sabios se guardan en sus silencios… al igual que los poetas… al igual que los focalizados en las artes… al igual que los magos cuánticos, que evitan hacer trucos e ilusionismos… al igual que los alquimistas, que hacen del oro un objeto de culto, evitando que se convierta en signo de poder… - Quienes recogen, sólo se dedican a absorber energías… energías que sólo contribuyen a acrecentar el caos que hay en dichas almas… - El ensayo establece las diferencias… y lo demás, dura mientras lo hace la vida, ya que después, los regresos determinan el grado de las sorpresas… las sorpresas, enseñan los cosmos donde van esas almas cuando se les muere el cuerpo… unos acarician la eternidad… otros respiran llamas eternas… las eternidades no se mezclan… las eternidades no se combinan… las eternidades están separadas por lo que se hace de ellas… - Como sea, los afectos se siembran… sólo se siembran… - EL SECRETO © By Víctor Norberto Cerasale Morteo® EL LADO OCULTO DE LO DESCONOCIDO [DE LOS AFECTOS]

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