martes, 4 de julio de 2023

AL MARGEN DEL OLVIDO © By Víctor Norberto Cerasale Morteo® [MEMORIAS DISUELTAS]

AL MARGEN DEL OLVIDO © By Víctor Norberto Cerasale Morteo® [MEMORIAS DISUELTAS]
Imagen crédito: Carmen Conde Sedemiuqse Esquimedes https://www.facebook.com/sedemiuqse https://www.facebook.com/photo/?fbid=10226244246324301&set=a.1573485948783 Tengo una imperiosa necesidad de registrar la inmensidad… tengo la imperiosa necesidad de ver a la distancia… tengo la imperiosa necesidad de escuchar los sonidos de la naturaleza… tengo la complacencia de admirar los fuegos… tengo plena consciencia de estar respirando, siento el ritmo de la respiración en mi cuerpo, pero al mismo tiempo, siento que no me pertenece, que se trata de algo ajeno a mi persona… es decir, siento que no estoy en mi cuerpo, siento que me veo desde lejos, no me reconozco en el espejo, sé que estoy dentro del cuerpo, pero sé que este no me pertenece, el cuerpo no indica quién soy… tengo una consciencia donde hay realidades disociadas que pertenecen a diferentes dimensiones, algo que está dentro de mi realidad, pero fuera de la realidad de los demás… esto es que, al comienzo fue una sensación difusa, pero se ha ido incorporando a una memoria que reside en un espacio que no pertenece al cuerpo, y que ha ido sumando realidad hasta convertirse en evidencia… la memoria de la mente se ha disuelto y permanece en un plano que no es reconocible, al menos no en la Tierra, al menos no en el ámbito humano, al menos no en los tiempos respirables… percibo los flashes de una realidad que no es la que transitan los demás humanos… me he dado cuenta, y estoy atento a lo que sucede en distintos planos a los que nadie accede, porque no hay con qué hacerlo, no hay ni sentidos suficientes, como tampoco hay sensaciones afinadas… el ser humano ha ido perdiendo sus capacidades sensibles, y hoy está atado a la densidad de un ego que le impide comprender la dimensión de la consciencia, la propia… dicho ego, sobre expresado, lo ha inducido a creer en una inteligencia artificial que ahora ocupa espacio tangible dentro de su propia mente, desplazándole el alma, sometiéndole el espíritu, dando lugar a una consciencia anómala que le deforma la realidad que transita… esa inteligencia artificial, ahora mismo, piensa por el humano, y lo reemplaza, tornándolo descartable… esa inteligencia artificial, razona por el humano, y lo domina plenamente, haciéndole creer que anda por la senda correcta… esa inteligencia artificial, contribuye a que el humano se dedique a arrasar con los recursos de la Tierra, contribuye a que el humano destruya la naturaleza que lo acoge por un tiempo que es finito, contribuye a que el humano consuma especies a efectos de saciar una voracidad creciente, contribuye a que el humano asuma que sus soluciones están en un espacio cósmico contiguo que, de hecho, ni siquiera le pertenece por derecho de existencia… ahora mismo, la memoria humana está en una nube pasible de ser desconectada por circunstancias impredecibles, por lo tanto, capaz de ser borrada en un abrir y cerrar de ojos… ahora mismo, la memoria humana se ha evaporado hacia una dimensión sólo alcanzable mientras la electrónica permanezca conectada… curiosamente, sin conexión, no hay memoria… pero ese mismo ser humano, ya no recuerda cómo se multiplica, ni cómo se divide, ni cómo se razona, ni cómo se interpreta un texto, ni cómo se despliega el razonamiento crítico, ni cómo se analiza la circunstancia, ni cómo se planifica el paso siguiente, ni cómo se siente la presencia del prójimo, entonces, todo se ha vuelto virtual, hasta la vida misma… entonces, el ser humano nace desesperado por vivir, envuelto en urgencias que lo van atrapando desde el minuto cero, hasta condicionarlo y transformarlo en una máquina que repite errores, que se vuelve cíclica, que recurre siempre a las mismas fórmulas, que obtiene siempre los mismos resultados equivocados, pero que está conforme con ello, justamente, porque el conformismo es el mayor certificado de dominio de aquella inteligencia artificial que él mismo inventó, para no tener que pensar… todo se ha vuelto un círculo vicioso, y el ser humano, está atrapado entre la desidia del poder, y el desquicio de la esclavitud… ese mismo ser humano, capturado por raras circunstancias, muere sin siquiera darse cuenta que ha estado viviendo… llega con las manos vacías… lentamente construye un espacio ficticio… se adhiere a él y da por bueno el ejemplo que recibe de sus pares, que están sometidos por la misma realidad deformada… construye un bienestar que lo conforma, adosado a una comodidad que lo contiene… produce dineros mientras come lo que encuentra, que casi nunca es lo que lo satisface… hasta que los caminos posibles se le esfuman, entonces, a veces se enferma y muere, o bien, entonces, alcanza su final sin descubrir la salida de su propio ser, esto es que muere sin haberse descubierto… esto es que se consume sin haberse encontrado… esto es que se desintegra sin haberse abrazado, justamente, porque se pasó la vida, la propia, negando cuanta evidencia le fue propuesta mediante el destino transitado… hay una brutal disociación entre persona y dignidad… hay una brutal disociación entre cada persona y su destino… hay una dramática disociación entre cada existencia y su capacidad de encontrarse y descubrirse… Darse cuenta conduce a una búsqueda opuesta… darse cuenta es mirar minuciosamente la realidad de los otros… darse cuenta es atender las palabras de los muchos y sintonizarlas con los hechos consecuentes… darse cuenta es comenzar a relacionar las intenciones de los muchos, con las consecuencias de sus obras… darse cuenta es desentrañar el valor de las miradas… darse cuenta es analizar los gestos y sus correspondencias… darse cuenta es medir los impulsos que mueven a los demás… darse cuenta es tomar distancia para ponerse a salvo… darse cuenta es ingresar a un proceso donde se borran los conformismos… darse cuenta significa que uno debe caminar en el sentido inverso, opuesto a las conductas de la mayoría… darse cuenta es verse obligado a optar por la soledad, que nada tiene que ver con el aislamiento… darse cuenta es necesitar del silencio… a medida que se va en el sentido inverso, el camino se complica hasta que, repentinamente, se despeja y te encuentras con un paraíso diseñado a la medida de las expectativas que portas… allí comprendes que muchos de los infiernos con los que has interactuado, son tan inmensos, son tan profundos, son tan extensos, que son impenetrables, son tan intensos, y al mismo tiempo, tan irrecuperables, que sólo queda tomar distancia… entonces, no hay ayuda posible… entonces, no hay contribuciones que modifiquen semejante realidad… entonces, no hay nada que sea capaz de rescatar dicho espíritu… porque ese espíritu, quiere estar allí, sea por comodidad, sea por conformidad, sea por complacencia, sea porque le sirve… porque ese mismo espíritu, tiene sus razones para ocupar el espacio que lo contiene… cuando las cosas no tienen explicación, tampoco es bueno buscarla… así como en la oscuridad no hay espacio para la luz, en el infierno no hay espacio para un paraíso… sencillamente así… Hay una memoria que se disuelve cuando despiertas… de alguna forma, despertarse es dar un primer paso hacia la luz… de alguna forma, despertarse es comenzar a despegarse de la oscuridad, dejar atrás los claroscuros, comenzar a evitar los grises, evitar entrar en el juego de los otros, salir de las expresiones miserables, siendo que el esfuerzo necesario para hacerlo, libera, casi automáticamente, de la estupidez que todo ello conlleva… la memoria que se disuelve, es aquella que está atrapada en la confusión… la memoria que se disuelve sólo existe mientras dura el extravío… el desorden genera una memoria perpleja donde las piezas del rompecabezas no encajan, pero el ser no se da cuenta de ello, empecinándose en encastrar lo que está impedido por la propia naturaleza de las cosas… Cuando la memoria del caos se disuelve, aparecen las memorias legítimas, la de la esencia y la del karma… la sintonía se vuelve inmediata y uno comienza a dilucidar las partes que integran la existencia del sí mismo… las respuestas parecen llover, donde ya no hay necesidad de hacer preguntas… entonces, te das cuenta que no despiertas a la vida, sino a la existencia… entonces, caes en la cuenta que la paz que registras, esa misma que sientes, no sólo está dentro de tu esencia, también ampara al cosmos que te contiene… una vez más, entenderlo es sólo el comienzo… la existencia no es correlativa a la tenencia de un cuerpo… la existencia está por fuera del cuerpo… Cuando se disuelve la memoria del caos, cuando emerges desde el estado de catástrofe permanente, cuando te distancias del caos, descubres que la paz no sólo es cómoda, sino que en ella hay un bienestar que no necesita explicación… entiendes, entonces, que no es necesario buscar culpables, tampoco responsables, porque el único “responsable” por tu existencia, no eres otro que tú mismo, para lo cual dispones de un montón de cosas importantes… dispones de un alma donde te revelas a ti mismo… dispones de un espíritu donde reside tu identidad… dispones de una consciencia que te invita a comprender el escenario en el que te encuentras… pero todo ello se encuentra con una esencia que te identifica… y además, arrastras un karma que demuestra que has pasado por numerosas etapas donde la experiencia, puede ser transformada en sabiduría, donde el conocimiento puede convertirse en genio, donde el perfeccionamiento facilita un singular estado de magia cuántica… no necesitas de ojos para ver, ni necesitas de una boca para hablar, como tampoco necesitas de oídos para escuchar, y no necesitas de la piel para sentir… tienes todas las habilidades sin tener con qué… tomas entonces dimensión de ti mismo, y compruebas que hay muchos otros en tu misma condición… existen sin necesidad de un cuerpo… asumes que la turbulencia ha llegado a su fin y que todo aquello que tenías cuando vivías, en realidad era parte de un carga que te mantenía inmovilizado… creías caminar, pero estabas paralizado… creías hacer, pero en verdad se trataba de circunstancias donde te encontrabas recogiendo experiencias de diversa índole, muchas veces sacrificando inútilmente tus propios sentidos… creías construir, pero en verdad todo era ficticio… otra vez, cada acto de comprobación, es una revelación del sí mismo enfrentándose al uno mismo, dos componentes de un mismo ser, disociados por efectos de eso que el humano llama vida, pero que sólo es una alteración de la concepción del espacio tiempo… Salir del estado de caos, es, en definitiva, darse cuenta… no se pone nada en juego, porque no era ni es necesario hacerlo… se trataba de falsas batallas, contra falsos ejércitos, investidos con falso armamento, escondidos en falsas trincheras, por ende no había guerra que pelear, porque todos los supuestos enemigos, no eran otra cosa que visiones distorsionadas de un sí mismo atribulado… comprendes que el mañana inesperado que se descubría cada día ante tus ojos, no era otra cosa que una esperanza confundida por el ruido reinante… el peligro no estaba acechando afuera, sino que se trataba del miedo propio, haciéndolo desde adentro del uno mismo… un uno mismo aturdido por el torbellino de las circunstancias, aturdido por los gritos de los otros, aturdido por las confusiones propias y ajenas, aturdido por la falta de hechos destinados a construir el sí mismo… cuando no te reconoces, no hay a quien buscar… Salir del estado de caos te enseña que cualquier historia no es otra cosa que un relato de una mentira interpretada mediante un razonamiento inexistente… cualquiera que hable de una historia que no es la propia, es sólo un intérprete de suposiciones distorsionadas… Salir del estado de caos te enseña que cualquier religión no es otra cosa que la deformación del pensamiento que necesita depender de un algo superior inexistente… la revelación te expone la evidencia… todas las existencias forman parte de un complejo de existencias que supera la imaginación humana… todas las existencias dan forma a un sistema de relojería que se perfecciona a sí mismo, adelantándose a cualquier curva atemporal del espacio… las religiones sólo están destinadas a infundir miedo, para luego confundir, e inmediatamente aturdir, desplazando el trabajo necesario de ser labriego de la propia alma… mediante el miedo, se atrapa el espíritu y se lo coloniza, hasta someterlo, para inmediatamente dominarlo… Salir del estado de caos te enseña que nadie necesita devorar a nadie, porque no hay necesidad de alimentar ningún cuerpo, sino que la existencia necesita imperiosamente alimentar, nutrir el alma, y que, para hacerlo, no necesita comer a otro, sino contribuir a agregar valor al espíritu, propio y ajeno… el verdadero alimento está en el perfeccionamiento del uno mismo… y para ello, se necesita una energía que es única, inherente al propio ser… si no hay una voluntad que impulse al espíritu, mucho menos la habrá para desplegar una existencia… Salir del estado de caos te demuestra mediante evidencias incuestionables, que eres aquello que cultivas en el más allá, en el después… eres la idea que emerge de ti mismo y se traduce en hechos de un contexto donde nadie necesita competir con nadie, donde no hay necesidad de éxitos, porque tampoco hay necesidad de justificar derrotas… por lo tanto, nadie utiliza disfraces que muestren algo diferente a lo que sé es… más aún, al no haber rostros, tampoco hay necesidad de máscaras… Salir del estado de caos te demuestra que el destino que se ha cursado a lo largo de la vida, tal como la conciben los humanos, era algo innecesario, a veces producto del apresuramiento, a veces producto del atrevimiento, a veces producto de la incomprensión, a veces producto del deseo de intervenir en el tiempo para modificar algún espacio… allí, en ese preciso instante, la memoria se disuelve, y todo vuelve al contexto de la esencia… al disolverse la memoria, también lo hace la ilusión… Salir del estado de caos te revela que todo aquello que te habían dicho, que te habían contado, durante la vida, sobre que nada de lo que existe en tu imaginación, realmente lo hace en la realidad, era una absoluta falacia… siendo que todo eso que pensaste como posible, sí tiene entidad en un más allá que está lejos de la irracionalidad humana… y lo hace ocupando roles que dan sentido a un orden superador que se perfecciona a sí mismo, anticipándose a los estados paradojales, así como a las contradicciones que no ocupan el espacio matemático necesario para existir… las existencias, respiran eternidad… El caos reina en el espíritu humano… alentando su lado perverso… pero ese mismo caos no existe en la Tierra como planeta, como entidad cósmica… el caos reina en el alma humana… promoviendo la construcción del ego mediante la soberbia, que unida a la desidia, generan un singular estado de cinismo que sublima el “yo”, desplegando un estado de competencia despiadado, donde todos son enemigos, pasibles de ser destruidos, a efectos de alcanzar un triunfo que justifique la desaparición del prójimo, al precio que sea… pero cuando te detienes por un instante, y revisas tu propio alrededor, prescindente de la presencia humana, caes en la cuenta que el caos de las almas es superlativo, pero no se replica ni en el resto del planeta Tierra, ni en ningún otro astro del espacio sideral… así es que bien podría decirse que, en todo lo que existe reina un estado de paraíso, que sólo se consume con la presencia humana, ante la presencia humana… entonces, el problema se resume a la condición humana… entonces, el problema reside en el espíritu humano alterado, que llega a la Tierra a desquitarse de sus impotencias, sus incapacidades, su insensibilidad… ese mismo ser humano se niega a ser feliz, transmitiendo su infelicidad a la naturaleza que lo contiene, colocando el infierno que porta en su interior, en todo lo que lo rodea y conforma el mundo por donde transita… ese mismo ser humano es incapaz de interpretar sus propios sueños, por lo tanto estima un futuro en el que no cree, donde él mismo no se ve posible, dando lugar a un presente continuo donde, cada día, se ahoga o se consume un poco… ese mismo ser humano agota el tiempo que le fue concedido, malgastándolo en cosas que no le sirven a él mismo, y que además, no le sirven a nadie… ese mismo ser humano, finalmente desaparece, se extingue, sin haberse dado la oportunidad de vivir… es decir, dicho de otra forma, ese ser humano nació de un estado de caos, que es el mismo que finalmente lo recoge, y lo conserva… Cuando la memoria se disuelve, comprendes que el caos no resuelve la disyuntiva… sólo el orden lo hace… ir en pos de dicho orden, demanda la disolución de las memorias del caos… de lo contrario, todo se reinicia… y el caos reitera los errores de manera secuencial… Cada artista tiene su propio escenario… el arte describe un orden que está, de alguna forma, unido al cosmos que el ser humano no logra ver… algunos, sintonizan con el cosmos en cuestión, y desarrollan una afinidad con expresiones artísticas que se traducen en obras que trascienden a la persona misma… a veces, dicho arte ahoga el ego, enalteciendo el alma… otras veces, dicho arte eleva la condición del ego, reduciendo al alma a su mínima expresión… a veces, cualquier obra trascendente hace que el ser aprenda a desprenderse el cuerpo, revelándose su capacidad de existir con prescindencia de él… a veces, cierto tipo de arte conduce al envalentonamiento del ego, generando extremos estados de densidad espiritual, que anulan la capacidad del alma, agregando un peso específico que detiene la vida, paralizándola, produciendo un extraño estado ilusorio donde el ser cree moverse, pero está consumido por su propia confusión… ya no hay arte, sólo hay un ego excesivo que ahoga la propia existencia… la memoria disuelta nubla el pasado, consume el presente, y deteriora el futuro pendiente… la memoria disuelta produce una distorsión en la concepción de la vida, y esto se repite todo el tiempo, en todos los órdenes de la vida, donde ciertas existencias se creen el personaje que interpretan… cuando te la crees, dejas de ser quien eres, para transformarte en el intérprete de tu propio ego… La conclusión es sencilla, es necesario ir hacia el lado opuesto… Cuando la memoria se disuelve, dejas el estado de comodidad, y comienzas a transitar aquello que te motivó a nacer… AL MARGEN DEL OLVIDO © By Víctor Norberto Cerasale Morteo® [MEMORIAS DISUELTAS]

No hay comentarios: