viernes, 4 de noviembre de 2022

EL OTRO LADO DEL MURO © [8] By Víctor Norberto Cerasale Morteo®

Argentina es un país raro… Argentina es un país rico, repleto de gente pobre… Argentina es un país con científicos que ganan mucho menos que un político… Argentina es un país donde los docentes de cualquier nivel ganan mucho menos que un político… Argentina es un país donde los médicos de cualquier especialidad ganan mucho menos que un político… Argentina es un país donde los políticos constituyen una casta… Argentina es un país lleno de riquezas, en manos de poca gente… la mayoría de la sociedad ha sido despojada por políticos sin escrúpulos… Argentina es un país de grandes extensiones… y de temibles soledades… Lo que ocurre en sus extremos no llega a Buenos Aires… curiosamente, lo que sucede a cien kilómetros de Buenos Aires, tampoco llega a la gran ciudad… Lo que sucede en cada rincón de la Argentina no es tenido en cuenta por la sociedad… hay limitantes geográficas que hacen que los de la capital no sepan qué sucede a cincuenta kilómetros, a cien kilómetros, y que todos ellos no sepan qué es de los que viven a mil kilómetros, dos mil kilómetros, tres mil kilómetros, cuatro mil kilómetros, y casi cinco mil kilómetros… se trata de un país heterogéneo donde cada uno se salva como puede… no es así de ahora, el fenómeno no es reciente, esto ocurre desde que Argentina era gobernada por virreyes… Argentina duele, pero a los que les tiene que importar, no les importa… Argentina es un país donde la clase política es la más acomodada… una clase que no sabe de qué se trata el trabajo genuino… una clase que no sabe de esfuerzos… una clase que no reconoce la voluntad ajena… una clase que carece de sentimientos… una clase que no sabe de empatías… una clase que se alimenta de los aportes del pueblo, de un pueblo que no recibe nada a cambio, sometido a degradaciones que se sienten eternas… podría decirse que la clase política va por una vía donde se cultivan las regresiones y los atrasos, una violencia solapada que atropella al otro desde y por la mentira… podría decirse que el pueblo anda por otra vía, tratando de fabricar un futuro donde la clase política no existe… podría decirse que la clase política es eminentemente disruptiva… podría decirse que mucha parte del pueblo está consumida por la ignorancia y al mismo tiempo, por la necesidad insatisfecha… podría decirse que la clase política es destructora por excelencia… podría decirse que el país se mantiene gracias a los esfuerzos de un pequeña porción de su población… como sea, hay un divorcio evidente entre la clase política y la sociedad argentina… este divorcio comenzó a gestarse antes de 1810, y se mantiene intacto hasta el presente… este divorcio evidencia que hay grietas y fisuras sociales por doquier, y que las mismas provienen de gentes que construyen muros al tiempo que se han convertido en máquinas de impedir… gentes que obturan las salidas… gentes que fabrican laberintos que atrapan inocentes… Cuando la sociedad naturaliza la disrupción, todo, sin excepciones, se va al carajo… Cuando la sociedad naturaliza los muros, queda circunscripta en ellos… Cuando la sociedad naturaliza la máquina de impedir, inconscientemente se convierte en una máquina de impedir… Argentina es un país derruido… donde ciertas cosas funcionan para algunos, pero no para otros, según de quien se trate… es un país de grandes disparidades… es un país de significativas inequidades… Argentina es un país que tiene a varias Argentinas por fuera del país… hay al menos dos PBI completos depositados en paraísos fiscales, o bien, en paraísos no fiscales donde los dineros argentinos son bien recibidos, por su abundancia, por su continuidad, por su magnitud, por su renovación… sin embargo, Argentina se ha transformado en un país sin crédito, gracias a las deudas acumuladas e incumplidas… nadie cree en un país donde las reglas del juego se modifican continuamente, para mal… nadie cree en un país donde la justicia no existe… nadie cree en un país donde la corrupción quiebra la rutina… nadie cree en un país donde no se sabe cómo proceder… los que aprendieron a cómo sobrevivir, permanecen… los que no lo hicieron, huyen… hay razones para ambos grupos… pero curiosamente, Argentina es un país donde los negocios financieros, son monumentales y donde las ganancias son geométricas, algo que no sucede en ninguna otra parte del planeta humano… de allí que tantos intereses converjan sobre la Argentina inédita, la oculta… Argentina es un país incierto… donde vivir es una permanente aventura… Argentina es una jungla… pero no se puede omitir que todo el mundo humano lo es… cada nación con sus vericuetos… El hombre tenía apellido portugués… evidentemente tenía ascendencia portuguesa… pero dada su escasa formación, su pasado era una incógnita… jamás hablaba de su pasado… El hombre había trabajado en la corporación química durante muchos años… allá en Mataderos, en el barrio de los frigoríficos… en otro tiempo, cuando la sociedad argentina tenía códigos… cuando todavía había muestras de educación y respeto por el prójimo… cuando ser vecino era una buena palabra… El hombre había amasado una fortuna y no había tenido mejor idea que comprarse un laboratorio, con todo su personal… con productos… con historia… no obstante ello, la envergadura era pequeña… nunca nadie preguntó de dónde había sacado tanto dinero… nadie se atrevió a seguir los hilos que condujesen a una potencial desilusión… El hombre tenía un yerno que había sido negado, por lo tanto, también lo había sido su propia hija… decía que era homosexual, pero evitaba referirse al tema… El hombre tenía otro yerno que era un vago, indolente, al que tenía de ladero y quién, además, tomaba decisiones en nombre de la “empresa” … podría decirse que este personaje no tenía las cucarachas alineadas, por lo tanto, era intempestivo… todos los días se le ocurría alguna estupidez, y las ponía en práctica, arrollando cualquier realidad… La empresa tenía una buena estructura edilicia, propia… La empresa tenía vehículos propios… La empresa contaba con un laboratorio significativo… de cinco plantas… La empresa participaba de un mercado que le respondía en consecuencia… no crecía… tampoco se reducía… el personal que trabajaba allí era variado… cada uno con su historia… cada uno con sus dramas… cada uno con sus tormentas… El hombre había concertado un negocio monumental con vacunas francesas… y los franceses lo amaban… nadie sabía cómo colocaba tantas vacunas en instituciones oficiales… El hombre no había estudiado, pero tenía habilidades para hacer dinero… decía tener amigos, pero en verdad se trataba de amistades por conveniencias… él aportaba a varias causas, entonces los interlocutores circunstanciales lo querían… Al hombre le gustaban las reuniones familiares donde él era el centro al que todos le hacían reverencia… le gustaba eso… le complacía cualquier reconocimiento… cualquier aplauso… Vivía en una casa palaciega en el bajo flores… y él mismo le había provisto de viviendas a ambas hijas… la querida y la desechada… léase, le iba muy bien… decía tener varias amantes, lo cual, por su edad, era más un deseo que una realidad… Allí habían caído agentes de propaganda médica de larga trayectoria… que eran una institución en sí mismos… uno de ellos era médico, pero jamás había ejercido… se comentaba que se había recibido con altas calificaciones, pero jamás había retirado su título… muchos de los médicos en ejercicio por entonces, habían estudiado con él, así es que no eran pocos los que conocían su historia… padecía un cáncer que no se trataba, a consciencia de que los tratamientos habían sido diseñados para facturar, no para curar… por lo tanto el cáncer avanzaba sin que él hiciera nada para evitarlo… al menos no de manera declarada… muchos eran conscientes de sus conocimientos en medicina, y si él lo decía, era porque era así y de ninguna otra forma… muchos le consultaban y pedían su opinión, él no era reticente así es que hablaba con todos… La rutina era siempre la misma… y todos estaban adaptados a ella… Había un grupo de médicos que participaban de algunas actividades… investigaban y tenían sus propios conchabos… trabajaban en distintos hospitales y atendían sus consultorios… también había un odontólogo que no sabía que hacer con su vida, participaba de las reuniones y era parte del paisaje… como era parte del paisaje, los médicos lo protegían y era uno más dentro del grupo que se reunía una vez por semana, dos veces por semana, según los compromisos… No hay memorias acerca de cómo fue que el contratado fue a parar allí… tampoco importa… siempre se llega por alguna circunstancia… siempre hay un motivo que se enlaza con otro… siempre hay alguien que avisa… siempre hay alguien que acepta… la convergencia oportunista puede ser un salto cuántico… Hubo un viaje a Europa… hubo un nexo… hubo un contacto… y de pronto el jardín floreció… nadie anotó las fechas… no hubo registros… simplemente comenzó y los participantes lo dieron por bueno… hicieron un asado de bienvenida y todo fue armonioso… había nacido una amistad profunda con el médico que no había querido ser… se habían descubierto numerosas coincidencias… Durante los primeros seis meses las cosas funcionaron bien… se hicieron algunos avances y se desarrollaron algunos productos… eso permitió aumentar la participación comercial… mientras ello sucedía, el vago contaba raras historias de logros y triunfos… nadie comprendía de qué hablaba, pero nadie le daba cabida… el grupo médico estaba ensimismado en sus estudios… el personal se ceñía a sus actividades diarias… se hablaba del genoma humano como si fuese propio del laboratorio, pero esto distaba de ser real… nadie sabía cómo las patentes habían ido a parar a dicha estructura… pero los papeles estaban a la vista, así es que nadie cuestionaba los dichos… el vago procuraba tener a todos entretenidos… Los segundos seis meses habían puesto en evidencia las falencias… el vago era un constructor de muros y según de quien se trataba, impedía ciertos hechos… el hombre lo escuchaba atentamente y lo dejaba hacer, lo cual derivaba en ciertos problemas que crecían y se achicaban según las razones que se esgrimían en cada caso… a estas alturas, los roles estaban bien definidos y se sabía quien era quien, y qué hacía cada uno… era más fácil defenderse de los de afuera que hacerlo de los de adentro… se respiraba un aire extraño… donde estaba el vago, se hacía difícil respirar… su presencia era un torbellino… En los terceros seis meses se produjo un extenso viaje a Europa… de dicho viaje participaron el hombre y su contratado… acompañados… la mujer del hombre decía que deseaba un último viaje… la mujer del hombre repetía que quería ver París por última vez… la mujer del hombre decía que quería pisar Francia por última vez… su deseo sería cumplido con creces… Se trató de un viaje largo, vía Ámsterdam… de allí a Francia, a un lugar llamado Port Frejús, en el sur de dicho país… Port Frejús se sitúa a casi sesenta y ocho kilómetros de Niza… a cuarenta y tres kilómetros de Cannes… lo que se dice una finura, algo delicado que el hombre no podía valorar y que su mujer anhelaba… y más aún, Port Frejús estaba a doscientos setenta kilómetros de Génova, donde también irían… a noventa kilómetros de Mónaco, un lugar que ya conocía pero que necesitaba repetir… allí todo queda cerca… en Port Frejús, justo allí, tuvo lugar un curso sobre cosmética francesa… allí se estableció un nexo con un laboratorio francés… allí hubo un concierto de voluntades… el primero… alguien hablaba, nadie recuerda quién escuchaba, nadie recuerda quien atendía, nadie recuerda quien prestaba atención… había un ruido que tapaba otro ruido… había un ruido que se superponía a algo semejante a una estática… Más tarde, se viajó a París… entre Port Frejús y París hay ochocientos setenta kilómetros, así es que las conexiones son aéreas… allí tuvieron lugar otros encuentros, con otra gente, gente inteligente de Estados Unidos de Norteamérica, gente inteligente de Israel… hubo una invitación a la embajada argentina en Francia… se produjeron encuentros estratégicos… los inteligentes saben de todo, incluso de química, incluso de medicamentos… En París había quedado flotando la visita a la tumba del Ranser, un viejo televisor de los años sesenta, que había producido una notable confusión con Ramsés… pero eso a nadie le importa… la tumba sigue quedando en Egipto, nada se ha modificado, lo del Ranser había sido una digresión errónea, una falsa interpretación… mucha gente cruzó miradas, pero nadie dijo nada… así es que todo quedó flotando en el espacio de las cosas dichas… alguno tomó nota y guardó silencio… allí no había pasado nada… lo que se había escuchado, había sido un error de nombres y eso puede suceder con frecuencia… en especial cuando se trata de personas mayores… Entre París y Ámsterdam hay cuatrocientos treinta y un kilómetros, y la conexión también es aérea, y para allí fueron…y de allí a Colonia para estrechar vínculos con amigos de toda la vida del contratado… entre París y Colonia hay cuatrocientos tres kilómetros y entre Colonia y Ámsterdam hay doscientos setenta kilómetros… y de allí, desde Colonia otra vez a Ámsterdam para nuevos encuentros… todo muy lindo… todo muy bonito… se había dado un paso al frente… ¿se había dado un paso al frente?... nunca se sabe… lo que uno entiende, no es lo que el otro entiende… lo que uno ve, no es lo que el otro ve… lo que uno escucha, no es lo que el otro entiende de lo que escucha… el mundo humano depende de lo que cada quien lleva dentro… El hombre parecía focalizado… entendía que había un mañana posible… estaba maravillado por lo visto… Los demonios están dentro de la gente, no fuera de ellos… El diablo domina la vagancia de los otros… el diablo domina la indigencia mental de los incapaces… el diablo domina la miseria humana de los idiotas… también hace lo propio con los inservibles… Argentina está llena de incapaces, también de inservibles… mucho más que en otras partes… los miserables reinan y tienen cuotas de poder que los habilitan a dominar momentos claves de la vida de los otros… En los cuartos seis meses hubo viajes a Brasil para concertar reuniones con los franceses… todos estaban dispuestos… el hombre aceptaba con naturalidad… mientras el vago tejía por detrás… los vagos siempre tejen por detrás… porque no hacen nada durante un largo día… cuando no se hace nada durante el día, se elucubran ardides para trampear los hechos… se fabrican fantasmas donde no los hay, justamente, para instalar dudas en los débiles de alma… los vagos son personas tóxicas por excelencia… Supuestamente había puentes con el mundo… habían surgido de la nada… gracias al contratado… Supuestamente había expectativas… se había descubierto cómo expandir el laboratorio… En los cuartos seis meses el vago estaba molesto por no haber sido invitado a los viajes… al menos eso dejaba entrever en algunas conversaciones… los socios minoritarios no le daban importancia… el vago, era un delirio con patas… de extrema obesidad… desalineado… siempre caminando alrededor de su escritorio… siempre bufando… hincha declarado de San Lorenzo… un error de la naturaleza, ya que el hombre era simpatizante declarado de Huracán… cada tanto chocaban, pero el vago siempre caía parado… En los cuartos seis meses el vago estaba molesto porque no podía admitir los hechos… no le encajaba el futuro… lo que había en su mente era otra cosa… Sucedían cosas que él no manejaba, y eso le producía disconformidad… El vago construyó desavenencias a medida de sus locuras… poco a poco le fue encontrando la vuelta hasta que logró hacer saltar la rosca… la tuerca voló por los aires y todo se desmanteló en un rato… el muro había tenido su efecto… la máquina de impedir había funcionado… la demencia de la vagancia había tenido sus réditos, pero no había tomado consciencia de que se había serruchado la propia rama… la rama en la que estaba encaramado… la vagancia trae aparejada un fuerte dosis de imbecilidad, y también de inconsciencia… era tan inconsistente que sus razones se chocaban con la realidad… había que inventar… Los médicos, que eran seis, quedaron boyando a la deriva… no hubo tiempo de bajar los botes… se vieron obligados a saltar al agua, de un océano sin fin… ninguno se ahogó… todos llegaron a sus playas sanos y salvos… aunque lastimados… aunque heridos… aunque confundidos… nadie entendió qué era lo que había sucedido… Los socios minoritarios se sintieron engañados… pero no fueron atendidos… después de todo eran minoritarios… De repente, el odontólogo se volvió gerente… de un hueco… de un vacío… se pavoneaba por los pasillos… era incapaz de medir las consecuencias de lo que estaba sucediendo… se restregaba las manos, por fin sería rico… por fin podría abandonar el consultorio… De repente, todo se había terminado… corren los días de 1995… El vago descubre que una iglesia evangélica es a la medida de sus intereses… allí hay gente que le adula sus locuras… allí hay gente que le reconoce… allí hay gente que lo aplaude… allí hay gente que lo dice que lo ama… allí hay gente que le propone instalar la iglesia en el predio de las oficinas… allí convence al hombre a que ceda la propiedad a la iglesia… mejor aún, que la ceda al pastor de la iglesia… y eso se produce… el vago triunfa… ahora es profundamente religioso… ama a Dios, según los designios del pastor… “eres el hijo amado”, se oye por ahí… La iglesia se instala en el predio gigante de las oficinas… La iglesia toma posesión del laboratorio… La iglesia se queda con todo… Dios es grande… Dios siempre provee a los justos en desmedro de los pecadores… Nadie sabe quiénes son los justos… Todos se suponen pecadores… eso sucede desde la edad Media… eso sucede desde que la Iglesia se convirtió en un negocio multinacional, que alimenta a un puñado de oportunistas… De repente el hombre se da cuenta que no tiene nada… que le han quitado todo… que él mismo ha aceptado la tragedia… De repente el vago mira a su alrededor y cae en la cuenta que lo han despojado… pero dicen que lo aman… hay incertidumbre, pero ya es tarde… Lo que existió… dejó de hacerlo… El gerente se ha quedado sin puesto… Alguien había tomado ventaja de la demencia y siendo audaz, había logrado lo impensado… 1996 amaneció extraño, no quedaba nada de lo que había existido… El hombre se enfermó gravemente… y todo se consumió en un instante… Murió, y nadie lo recuerda… No hay flores en su tumba… más aún, nadie sabe dónde queda la tumba… Los actores se jubilaron y se olvidaron de las circunstancias… fue un mal trago, dirán en sus memorias… fue un error, dirán otros… Pudo haber sido, pero no fue… los idiotas dominan muchos paisajes de cualquier geometría… Estás solo, siempre, no te quejes… Vienes a vivir, nadie le resuelve la vida a nadie… ya lo deberías saber… Las decisiones que te atañen, son sólo tuyas, propias, individuales… nadie más está en tus zapatos…

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