domingo, 11 de diciembre de 2022

MENSAJERO, la búsqueda del otro © [1] By Víctor Norberto Cerasale Morteo®

MENSAJERO, la búsqueda del otro © [1] By Víctor Norberto Cerasale Morteo®
Credits: ESA/NASA/JPL-Caltech En primera instancia no tuvo consciencia de su muerte… simplemente se apagó… simplemente se desconectó… simplemente se desvaneció… simplemente se estrelló contra el suelo… percibió que se había desprendido, pero no se reveló la ausencia de su cuerpo… no se vió a sí mismo… simplemente, ya estaba dispuesto a irse, desde hacía mucho, tal vez desde siempre… para ciertas existencias, saberse vivo es reconocerse muerto… para algunas existencias, irse es parte de cada despertar y son tan conscientes de ello que conviven con la propia muerte… siempre fue consciente que morir es desprenderse… siempre fue consciente que morir es despegar el alma, sosteniéndola unida al espíritu… siempre fue consciente que morir es abstraer la consciencia para transformarla en luz… siempre fue consciente que nada de lo que se ve, existe… siempre entendió que la vida es una ilusión que se expone a las circunstancias que cada uno debe enfrentar para perfeccionar el sí mismo… siempre entendió que la vida tiene como objetivo unir el sí mismo con el uno mismo… el sí mismo es la existencia revelada del propio ser, un ser que existe sin necesidad de un cuerpo, por la sola presencia del alma unida a un espíritu, imbuidos ambos de consciencia… el uno mismo es el ser adherido a un karma, despojado de ego… el sí mismo y el uno mismo deben ser unidos en una convergencia que depende de aquello que se porta desde y hacia la eternidad… así es que el sí mismo y el uno mismo se disocian cuando se ven afectados por el tiempo terrestre… la vida tiene como objetivo primordial, superar la disociación, e impulsar a cada ser a volver a unir las partes, unir el sí mismo con el uno mismo, y fundirlos en un abrazo de eternidad… Él simplemente murió… Consciente de que siempre se supo mensajero… Consciente de que siempre se supo pasajero… Consciente de su condición de dispensador… Consciente de que la verdadera magia es un salto cuántico genuino… hubo algo así como un golpe seco… algo cayó… algo chocó contra algo… algo se desparramó… Alguien sintió un ruido estrepitoso que provenía de la habitación contigua… hubo cierta inquietud, y la misma se extendió por un instante… Preguntó, pero no hubo respuesta… Volvió a preguntar, pero sólo había silencio… un silencio raro… un silencio prolongado… un silencio extenso… La inquietud ganó al alma y la impulsó a ver… El cuerpo estaba inmóvil… caído hacia el lado de la pared que da al jardín… Entraba luz por la ventana y el cuerpo podía verse con claridad… El cuerpo estaba inerte… con la cabeza sumergida entre papeles de una estantería que se ubica por detrás del escritorio… los papeles se habían desordenado con el golpe… ¿Respiraba?... evidentemente se había desplomado… sí, estaba muerto… La desesperación inunda el alma… la reacción automática es masajear el corazón… El miedo atropella la realidad… En la Tierra se oyen gritos… La distancia entre quien descubre el cuerpo, y el cuerpo yacente, es inmensa, pero eso sólo se detecta desde la eternidad… En el más allá hay solo un silencio propio de la desconexión… no hay molestia… no hay insatisfacción… no hay incomodidad… En la Tierra surgen los llantos… se agregan los gritos… un alma se ahoga en desesperación… En el más allá todo es quietud y sosiego… ¿para qué inquietarse?, sólo se trata de la muerte… Alguien golpea con fuerza el corazón… La angustia puede leerse en sus sentimientos… Se le ha hecho un nudo en la garganta… El espíritu se ha convertido en un remolino… Hay impaciencia y enojo, simultáneamente… ¿qué pasó?... ¿por qué se murió?... cientos de pensamientos se atropellan en un segundo… Alguien, alguna vez, le habló de reanimación cardiopulmonar… hay que intentar que el oxígeno llegue a los órganos… lo tenía en el inconsciente… sabe cómo hacer… pero el tiempo pasa y no reacciona… Corre a llamar a emergencias… pide una ambulancia… El cuerpo sigue allí… tirado en el piso… Regresa el masaje cardíaco… mientras tanto, las lágrimas caen sobre el cuerpo… y los gritos pidiendo alguna reacción se repiten sin cesar… Manos femeninas piensan la Virgen, invocan a la Virgen, ¿dónde estás?, vení que este ser humano no respira… ¿por qué a mí?, ¿por qué ahora?, ¿por qué semejante injusticia, ante tanta felicidad?, no es momento para que crezca el olvido y todo se vuelva recuerdo... nadie merece la muerte, pero ella siempre está agazapada en algún rincón, aguardando el momento preciso, después de todo, nadie se salva, eso está en el inconsciente, pero no en el consciente… nadie lo nota, pero en la mano derecha del cadáver, se corta la línea de la vida… nadie lo ve, pero eso está sucediendo… nadie lo percibe, pero eso se está escribiendo para dejar testimonio del preciso instante en que él dejó de ser… el esfuerzo de la reanimación se hace sentir, pero continúan los golpes y los gritos… hay cansancio, hay agotamiento, hay sudor que se escurre entre la ropa… está empapada… sólo lo mira a él… De pronto… el cuerpo antes inmóvil, regresa en sí mismo… pregunta: ¿“por qué me pegas” ?, ¿por qué gritas?, ¿por qué me gritas?... allí se da cuenta que está tirado en el suelo, desparramado… allí toma consciencia que estuvo muerto… ¿cuánto ha demorado el suceso?, nadie lo sabe, pero han sido minutos interminables, sólo para aquellos que permanecen del lado de los vivos… sólo para ella que lo ha visto muerto… ahora siente el golpe que recibió en la cabeza al desplomarse… le duele el cuerpo… intenta incorporarse, pero no puede… se retuerce y vomita… no tiene fuerzas para pararse… ha vuelto en su consciencia, pero es incapaz de ponerse de pie… poco a poco se va dando cuenta… tomar consciencia es el primer paso, después vendrán otros… cada muerte depende de un tiempo, de su tiempo… las personas no lo saben, pero morir es regresar a la vida, a una distinta a la que se pensó… A ella, la resucitadora, le vuelve el alma al cuerpo… lo ve… está vivo… respira… está mal, pero respira… volvió… está de este lado… está acá… está otra vez al lado mío… piensa, hay tanta gente que lo quiere ver muerto… piensa, son tantos los que le desean el peor de los males… piensa, en muchos de aquellos que fueron su familia, hay un odio residual que, de tanto, es exponencial, puede sentirse, puede respirarse… ¿sabes?, el odio no tiene distancias… Llega la ambulancia… llega el médico… llega el enfermero… sí, ha estado muerto… Lo colocan en una camilla y lo suben a la ambulancia… lo llevan de urgencia al hospital… intentan canalizarlo, pero no pueden… se ha quedado sin venas… la noche cae abruptamente, corren días de algún enero… corre el primer mes de un año incierto… justo ahora que se había retirado… justo ahora que ya no necesitaba viajar… justo ahora que se comenzaba alejar del mundo laboral… muchas cosas atraviesan la mente… un torbellino de cosas rebotan contra las paredes de la mente… los pensamientos, así como llegan se disipan… pero la imagen del cuerpo yacente no se le borra, por el contrario, crece… todavía siente ecos de la desesperación por resucitarlo… hay agitación en su alma… Lo importante es que ha vuelto en sí… Nadie lo entiende, pero ha regresado a su sí mismo… Nadie lo dimensiona, pero está de vuelta en esta dimensión… Tiene que quedarse un rato más… no me lo podés quitar justo ahora… Tiene que terminar lo que vino a hacer… hizo mucho, pero eso a nadie le importa… sembró en muchas almas, pero eso a nadie le importa… dio lo que tenía y más de lo que podía, pero eso a nadie le importa… ha sido generoso con todos los que se le han acercado, con todos con quienes se ha cruzado, pero eso a nadie le importa… la gente te sonríe mientras le das, pero cuando dejas de hacerlo, te da vuelta la cara… la gente te palmea la espalda mientras te puede exprimir, pero apenas percibe que no hay jugo, te escupe… la gente te quiere mientras te puede sacar algo, pero en cuanto no puede hacerlo, te desprecia… la gente te aplaude mientras dices que sí a todo, pero el día que se antoja decir que no, pasas a ser el peor de los enemigos… la gente suele decir que te quiere, que te ama, pero en verdad ni te quiere, ni te ama, sólo te usa… ha sido consciente de ello… siempre pudo ver debajo del agua… siempre pudo ver detrás del telón negro… siempre se dejó guiar en la neblina… pero sabe perfectamente que la magia no es continua, va y viene, se aglutina y se disipa, se acerca y se aleja… en la vida ha tenido momentos de magia, y también ha tenido momentos de sequía donde no había cómo acceder a ella… eso lo sabe desde siempre… eso está dentro de él, es innato, nació con ello… no necesita que nadie se lo explique… no necesita que nadie le diga qué hacer… Un corazón comienza a tranquilizarse… Otro corazón comienza a tomar consciencia de que ha estado muerto… Morir es una experiencia que, para muchos, suena a tragedia… Morir es una experiencia que, para pocos, suena a revelación… La diferencia entre los unos y los otros reside en la esencia…

No hay comentarios: