viernes, 2 de mayo de 2014

AZULEJOS [ الزليج az-zulaiŷ] Y MAYÓLICAS ▲ De cómo los hispanos se convirtieron en árabes >> Historia[S] >> Blogs EL PAÍS

De cómo los hispanos se convirtieron en árabes >> Historia[S] >> Blogs EL PAÍS




Dado que el presente se levanta sobre lo que ya pasó, no es mala idea echar un vistazo atrás para entender lo que está pasando. Cicerón lo dijo antes y mejor: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser eternamente niños”.

SOBRE LOS AUTORES

Tereixa ConstenlaCoordinadora: Tereixa ConstenlaPeriodista deEL PAÍS. Descubrió la Historia en 2008, cuando aterrizó en la sección de Cultura, y comprobó que el pasado era un filón para el presente.
Isabel Burdiel recibió el Premio Nacional de Historia en 2011 por su biografía sobre Isabel II. Es especialista en liberalismo europeo del siglo XIX y catedrática de la Universidad de Valencia. "Para que sirva para algo, la Historia no tiene que quedarse en el círculo de especialistas", sostiene.
Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, defiende, como Eric J. Hobsbawm, que los historiadores son "los 'recordadores' profesionales de lo que los ciudadanos desean olvidar". Es autor de una veintena de libros sobre anarquismo, Guerra Civil y siglo XX.
Manuel Morales es periodista de EL PAÍS y profesor de Periodismo Digital en la Escuela de EL PAÍS/UAM. Para liberarse de tanta actualidad busca refugio en historias del pasado, sobre todo las que han dejado huella en la fotografía.
María José Turrión fue la primera directora del Centro Documental de la Memoria Histórica, creado sobre el esqueleto del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Cree firmemente que los archivos contribuyen "a la salvaguarda de los derechos humanos y al desarrollo pleno de las democracias".
Javier Herrero es documentalista de EL PAÍS y licenciado en Historia Moderna y Contemporánea. Le interesa indagar en los antecedentes históricos de acontecimientos que saltan a la primera línea informativa.
Eduardo Manzano Moreno es profesor de investigación del CSIC y autor de numerosos libros sobre Al-Andalus, la Edad Media y la memoria histórica. Cree en el poder transformador del conocimiento histórico y en la necesidad de forjar una conciencia que nos convenza de que se pueden cambiar las herencias recibidas.

De cómo los hispanos se convirtieron en árabes

Por:  01 de mayo de 2014
Alhambra











Vista del mihrab en la Alhambra en una imagen del siglo XIX. / J. LAURENT (BIBLIOTECA NACIONAL)
Uno de los temas que más difícil nos resulta explicar a los historiadores es el significado que tienen los pueblos en la Historia. Hablamos de romanosvisigodos o árabes, pero pocas veces explicamos lo que queremos decir con esos apelativos. No es, pues, de extrañar que sigan muy presentes aquellas tediosas enseñanzas escolares que dibujaban a los romanos trayéndonos acueductos; a los visigodos, escudos y espadas; o a los árabes, en fin, regadíos y la Alhambra. Detrás de esta visión latía la idea de que "nuestros ancestros" habían sido dominados por estos pueblos en distintos momentos, mientras el "pueblo originario" -o los diversos "pueblos originarios", dependiendo del prisma nacionalista que se elija- continuaban su larga andadura histórica. Fruto de esta visión, forjada en púpitres de madera con tintero, es que un antiguo presidente del Gobierno de España tuviera la peregrina ocurrencia de declarar que los árabes tenían que pedir perdón a los españoles por haberles conquistado.
Las cosas afortunadamente son algo más complejas y también bastante más interesantes. Me centraré en el caso de los árabes, que es el que mayores confusiones genera, pues no en vano los nacionalismos ibéricos han hecho de la idea de Reconquista su santo y seña particular.
Es un error muy común creer que los árabes eran un pueblo de camelleros nómadas en estado semi-salvaje antes de la aparición del islam. Lo que se sabe de la Arabia preislámica, por el contrario, es que albergaba poblaciones muy diversas, algunas de ellas instaladas en ciudades con larga tradición comercial y una cultura nada rústica. Las miles de inscripciones encontradas allí hablan en distintos dialectos y caracteres de una sociedad estrechamente relacionada con los grandes imperios antiguos, y en la que existían también pujantes reinos e incluso una literatura muy interesante, que ha dejado restos de una excepcional poesía.
Las grandes conquistas producidas tras la aparición del islam no fueron provocadas por un alocado movimiento de tribus montadas en camellos, sino que estuvieron dirigidas por la élite árabe nacida al amparo de la nueva religión predicada por el profeta Mahoma. Lo que sabemos sobre esas conquistas apunta hacia un patrón casi siempre muy similar: la gran debilidad de los estados de la época hacía que dependieran mucho de la suerte del ejército de su rey o de su emperador, de tal manera que su derrota en una o dos batallas campales dejaba sin defensa a unas poblaciones que quedaban abandonadas a su propia suerte. Los ejércitos árabes podían tomar entonces las principales ciudades -Damasco, Jerusalén, Ctesifón, Alejandría, Cartago, Córdoba o Toledo- sin encontrar mucha oposición. Tras hacerse con los resortes de la administración conseguían que la posible resistencia en otras zonas no pudiera reorganizarse y que fueran muchos quienes optaran entonces por pactar con los invasores. Ello permitió conquistas fulminantes de las que se benefició inmensamente la nueva élite, que se hizo construir grandes y hermosos palacios en lugares de la actual Siria y Jordania. En uno de ellos, Qusayr Amra, unas pinturas realizadas para el califa omeya en la primera mitad del siglo VIII muestran al rey visigodoRodrigo -con una inscripción que le identifica- junto a los emperadores bizantino y sasánida: los grandes derrotados por los ejércitos de los califas.
SelloPrecinto de plomo a nombre del gobernador árabe de al-Andalus Anbasa ibn Suhaym (721-726). Colección Tonegawa.
Se dice a veces que la conquista de Hispania del año 711 fue llevada cabo por tropas mayoritariamente bereberes -es decir, gentes procedentes del norte de África- lo cual significaría que de árabe no habría tenido mucho. Sin embargo, esa idea no es correcta, dado que tanto la dirección de la misma, como su orientación ideológica eran árabes, como también lo fue su resultado: la integración de Hispania -ahora llamada al-Andalus- en el imperio de los califas árabes de Damasco. De la misma manera que a nadie se le ocurre dudar del carácter de las conquistas de Roma por la variada procedencia de los legionarios que las realizaban, es erróneo poner en duda el carácter árabe e islámico de la conquista por el hecho de que muchas de sus tropas procedieran del norte de África. Además, en torno al año 741 un nuevo ejército árabe llegó a al-Andalus, y sus numerosas tropas se diseminaron por buena parte de este territorio, contribuyendo así a reforzar el carácter árabe e islámico de la ocupación. Quienes organizaron, dirigieron y administraron la conquista fueron, pues, los árabes, y los testimonios contemporáneos en papiros procedentes de latitudes como Egipto demuestran que, como todos los conquistadores, se tomaron muy en serio su papel de dominio sobre las poblaciones sometidas.
La consolidación de este dominio comenzó a cambiar las cosas. De hecho, es llamativo el destino de los bereberes llegados a la península. Perdieron rápidamente su propia lengua -que nada tenía que ver con el árabe- hasta el punto de que el castellano apenas incorporó palabras procedentes del bereber, al contrario de lo que haría con el árabe, del que proceden entre 4000 y 5000 vocablos. Estos bereberes, por lo tanto, se arabizaron muy rápidamente tanto en su lengua, como en sus nombres y usos culturales. Un sabio andalusí muy conocido, debido a que fue uno de los introductores del rito jurídico malikí, llamado Yahya b. Yahya (m en 848), tenía un nombre indistinguible de cualquier árabe, pero descendía de un ancestro bereber llegado con la conquista cien años antes.
También la población indígena comenzó a adoptar la lengua árabe de forma muy rápida. Hay muchas pruebas de ello. En un célebre texto, el escritor cristano Álvaro de Córdoba se quejaba en pleno siglo IX de que sus correligionarios más jóvenes apenas se interesaban por el latín y los escritos eclesiásticos, prefiriendo la lectura de los poetas árabes. Por la misma época, un gobernador árabe de Mérida, prendado de las antiguas inscripciones que todavía abundaban en la ciudad, quiso saber lo que decían, pero no encontró entre todos los cristianos a nadie que supiera descifrarlas, excepto un clérigo viejo y decrépito. Un siglo más tarde, libros sagrados como los Salmos o incluso el Evangelio tenían que ser traducidos al árabe, como también lo fueron los propios concilios de la iglesia hispana en pleno siglo XI. Todo ello demuestra que los cristianos que todavía quedaban en al-Andalus tenían que traducir sus textos religiosos al árabe para poder entenderlos.
Este proceso de cambio es conocido como arabización. A él contribuyeron también los matrimonios mixtos producidos después del año 711 entre mujeres indígenas y conquistadores. Fueron muy numerosos, -el más conocido el de Sara, la nieta del rey visigodo Witiza- aunque no eran muy bien vistos por las jerarquías eclesiásticas, tal y como demuestra una carta del papa Adriano, quien a finales del siglo VIII, se lamentaba de que en Hispania las gentes daban a sus hijas en matrimonio a los paganos. Estas quejas, sin embargo, poco podían hacer para detener unos procesos sociales imparables, que acabaron suponiendo la fusión de conquistadores y conquistados y la arabización completa de estos últimos. El resultado fue que varias generaciones después de la conquista mucha gente había perdido la conciencia de sus ancestros indígenas.
Escanear0434Un caso muy evidente -y siempre citado- es el del gran escritor Ibn Hazm [en la imagen], autor de un magnífico tratado sobre el amor, El Collar de la Paloma (Tawq al-hamama), quien con toda probabilidad descendía de indígenas, pero para el cual las principales referencias culturales eran árabes y, por supuesto, islámicas. Los casos más extremos de arabización eran los de personajes que, a pesar de que descendían de bereberes o indígenas, pretendían tener ancestros en la Arabia preislámica, lo que da buena muestra del prestigio que esta noción tenía en la sociedad andalusí. La arabización lingüística, por lo demás, ha sido brillantemente demostrada por arabistas españoles como Federico Corriente, que han sido capaces de establecer los peculiares rasgos morfológicos, fonéticos y léxicos que tenía el árabe hablado por la inmensa mayoría de las gentes en al-Andalus.
Siempre que se habla de estas cosas, sin embargo, uno debe temerse lo peor. Es inevitable que surja el Unamuno de turno, que se tome todo esto a la tremenda y nos regale atormentadas disquisiciones, que insisten en ver en lo ocurrido hace mil y pico años los gérmenes de nuestra contemporánea aflicción. Tampoco suele faltar una visión nacionalista árabe que intente demostrar la superioridad de esta cultura a lo largo de los siglos. Las gentes aquejadas por estas visiones tan trascendentalistas del pasado -a pesar de que éste insiste en ser miserablemente materialista- suelen discutir entre sí con gran pasión y con información no muy veraz, lo que provoca embrollos sin cuento, que mezclan lo ocurrido en los siglos medievales con situaciones contemporáneas para perplejidad de los más sensatos.
Me consta que a muchos de mis colegas estos embrollos les provocan cierto tedio y una comprensible desgana por embarcarse en la divulgación de los conocimientos que atesoran. Pero me temo que nuestro compromiso social de historiadores no nos deja elección, y que, a despecho de malentendidos y tergiversaciones, debemos explicar lo que la investigación ha venido sacando pacientemente a la luz y que, en muchos casos, no son meras opiniones, sino hechos plenamente verificados. Y uno de esos hechos es que, tiempo después de la conquista militar, los descendientes de los hispanos sometidos comenzaron a convertirse en árabes desde el punto de vista cultural y lingüístico: algunos siguieron manteniendo su religión cristiana -los llamados mozárabes-, mientras que otros muchos se convirtieron al islam. Queda para otra ocasión este tema, el de la islamización religiosa, del que apenas hemos podido hablar aquí y que merece también una larga explicación.
Mientras tanto quédense con esta idea. Contrariamente a lo que pretende el pensamiento histórico más conservador (que anda últimamente muy desbocado), la Historia es un proceso continuo de cambio y transformación.

el dispensador anota al margen ► El azulejo, del árabe الزليج az-zulaiŷ (piedra pulida), es una pieza de cerámica de poco espesor, generalmente cuadrada, en la cual una de las caras es vidriada, resultado de la cocción de una sustancia a base de esmalte que se torna impermeable y brillante. Esta cara puede ser monocromática o policromática, lisa o en relieve. El azulejo se usa generalmente en gran cantidad como elemento asociado a la arquitectura en revestimiento de superficies interiores o exteriores o como elemento decorativo aislado.
Los temas oscilan entre los relatos de episodios históricos, escenas mitológicasiconografía religiosa y una extensa gama de elementos decorativos (geométricos, vegetales, etc.) aplicados en paredespavimentos y techos de palaciosjardines,edificios religiosos (iglesiasconventos), de habitaciones y públicos.
Con diferentes características entre sí, este material se convirtió en un elemento de construcción divulgado en diferentespaíses. El azulejo trascendió para algo más que un simple elemento decorativo de poco valor intrínseco. Este material convencional se usa por su bajo costo, por su gran posibilidad de realzar estéticamente un edificio de modo práctico. Pero en él se refracta, además de la luz, el repertorio de la imaginación del artista. Actualmente se busca más el azulejo por sus características impermeabilizantes que por su valor decorativo, siendo muy usado en cocinas, baños y demás zonas húmedas domésticas.

el dispensador anota al margen ► La mayólica (Del it. maiolica, alterac. del lat. Maiorĭca, Mallorca)1 es el nombre que se da desde el renacimiento a un tipo de decoración cerámica sobre loza, con un esmalte de plomo opacificado con estaño, posteriormente se decora los diversos motivos conóxidos sobre la anterior base. La pasta es una arcilla de baja temperatura natural con un coeficiente de absorción de agua elevado, mayor del 10 al 15%,2 siendo las piezas cocidas a baja temperatura, entre 980º y 1050º C.3
La RAE, especifica dentro de su definición que es una loza decorada con reflejos metálicos, al ser este el tipo de pieza que era exportado a Italia en un inicio.1

el dispensador dice: aún cuando algunos pretendan impedirlo, las culturas se mezclan... o si se quiere verlo desde otro ángulo, las gentes se mezclan, por ende lo hacen sus costumbres... 

cuando recorres el mundo árabe... sobre sus propias arenas... sobre sus propios suelos... sobre sus propios aires... sobre sus propias fuentes... llegas a la conclusión de cuánto le debe occidente al genio oriental...a la sabiduría oriental... a la paciencia oriental... a la capacidad de observación oriental... a su sapiencia y su sentido de oportunidad... y desde mi humilde entender, allí comprendes el verdadero valor del "silencio" como unidad, o de los "silencios" como multiplicidad... 

podría decirse que todo lo antedicho se traduce en un objeto... el azulejo... una combinación alquímica de conocimientos que no difiere en mucho de lo que se realiza con los cueros, en los patios de Marruecos... sólo que en el caso del "azulejo", el genio creador se miniaturiza a tal punto que sorprende... 

oriente sacude a occidente con sus simplezas... ¿para qué complicar lo que ya lo es en esencia?... 

oriente supera largamente a occidente con sus ciencias... usualmente vestidas con filosofías casi impenetrables... y sus consiguientes éticas... ¿para qué quebrar la barrera de los conocimientos que no se comprenden, y que pueden volverse en contra de la naturaleza humana?... las éticas constituyen los equilibrios... sin ellos, los puentes se quiebran y se diseminan las arenas...

el hombre occidental de estos tiempos está atrapado por el falso éxito, por la necesidad de protagonismo que lo ahoga en un estado caótico de competencias que no conducen a ninguna parte... que no llevan a ningún puerto... que nublan los estados de consciencia deformando los sueños y restando esperanzas genuinas... para luego condenar los sueños a eternas pesadillas donde la consciencia cuestiona al destino el por qué de cualquier transgresión innecesaria... ¿alguna lo es?... y sin respuesta el apuro se traduce en urgencia... y ésta (urgencia) mata... destroza el fin para transformarlo en "justificación" de aquel estado de transgresión...

indudablemente, occidente no sabe leer a oriente... y de allí el conflicto...

el camino del azulejo no habilita a hacer cualquier cosa y en cualquier momento... lograr un azulejo demanda sapiencias... métodos... donde todo puede ser mágico, o bien, convertirse en trágico...

¿has recorrido la Alhambra?... ¿no?... ¿al menos te has visto reflejado en los azulejos de algún lugar del oriente?... ¿tampoco?... entonces no sabes de qué te hablo... porque en dicha cristalización reside la esencia de una estirpe y un linaje que conlleva la paz de la observación y de la consecuente reflexión... de otra manera no llegas a interpretar la esencia residente en el azulejo... mucho menos en las mayólicas... 

en la historia las invasiones se traducen en letras... pero en la práctica se traducen en personas, sus sentires, sus experiencias, sus sentimientos y sus impaciencias... y también... en sus paciencias... 

el azulejo es un símbolo que traduce la paz de las paciencias... 

mientras que las mayólicas implican el sentido de las convergencias... paciencias e impaciencias...

el azulejo es un símbolo alquímico de los silencios...

mientras que las mayólicas se traducen en un pentagrama que a veces abunda en notas armónicas... y otras veces se pierde en ondas que desafinan...

ello... habla de las esencias de las personas... de lo que aprenden de modo genuino de sus circunstancias... de lo que leen de la realidad que se les muestra... de lo que los alimenta... de sus propias pruebas...

observa que ciertos azulejos... reflejan una exacta cantidad de luz, más allá de la cantidad de luz que les caiga encima... puede haber mucha luz por fuera... pero ellos reflejarán siempre la misma cantidad de luz, actuando como moderadores energéticos... algo que conocían los alquimistas medievales del lejano oriente, que lo habían aprendido de sus ancestros, y aquellos de sus anteriores... sales... arenas... óxidos... pizcas... mercurios... plomos... y... ese algo que sólo saben los que "saben"... y no patentan ni alardean...

recuerda... occidente y sus etnias... piensan de izquierda a derecha, mientras que oriente y las suyas lo hacen a la inversa, de derecha a izquierda... la ciencia aún no lo ha descubierto, pero así funciona... y en ello... residen las diferencias... MAYO 02, 2014.-

jueves, 1 de mayo de 2014

PELDAÑOS ▲ El mundo peldaño a peldaño | Fotogalería | El Viajero | EL PAÍS

FOTOGALERÍA ► para no perdérsela

El mundo peldaño a peldaño | Fotogalería | El Viajero | EL PAÍS



Puerta de no retorno

En la casa de los esclavos de la isla de Gorée, en Senegal, hombres, mujeres y niños eran hacinados en las celdas del sótano hasta que eran sacados a las escalinatas exteriores para ser expuestos, subastados y vendidos. Después eran custodiados por un pasillo directamente hasta el océano, la puerta del no retorno, y eran embarcados para ser esclavizados en tierras extranjeras.
BRUNO MORANDI










Tulip Staircase

Inigo Jones, arquitecto británico que, inspirado en sus escapadas europeas, quiso ser el primero en crear una escalera de caracol geométrica sin soporte auxiliar en su país, mateiralizó su proyecto en la Queen's House de Greenwich, en Londres, iniciada a principios del siglo XVII para la esposa de Jacobo I.
el dispensador dice:

subes,

bajas,

te detienes,

descansas,

contemplas,

no avanzas,

reflexionas,

intentas descubrir qué pasa...



observas desde abajo,

escalones que pesan,

elucubrar el cansancio,

no ahuyenta las penas...



observas desde arriba,

perspectiva que cambia,

huir del destino,

no siempre salva...



a medio camino,

el peldaño es guadaña,

corta los pies,

mientras abraza el alma...

dependiendo siempre,

hacia donde va la mirada...

si es hacia arriba,

pesa lo que falta...

si es hacia abajo,

cualquier pasado amarga...



¿te sientes bien?,

la sombra se alarga,

¿a qué hora asciendes?,

apenas se asoma el alba,

coro de ángeles,

la consciencia señala,

respira profundo,

y simplemente avanza...



las escaleras,

acondicionan el alma,

cuanto más se sube,

más crecen las alas...

dependiendo ello de la calidad de la huella,

dependiendo ello de lo que siembra el alma...

debes ascender sin calzado,

descubiertas las plantas,

cuando se siente el suelo,

no hay rodilla frente al recuerdo,

te empuja todo... hasta la esperanza...

MAYO 01, 2014.-

















Vistas a Machu Picchu

Los ancestrales escalones de piedra que serpentean por las laderas del Huayna Picchu –puntiaguda cima de 2.700 metros que aparece, de fondo, en casi todas las postales de Machu Picchu– son exclusivamente para 400 osados cada día: es el número de permisos diarios que se conceden para subir a la cumbre.

DOS TUMBAS ▲ Tutankamón ya tiene dos tumbas en Luxor | Cultura | EL PAÍS

Tutankamón ya tiene dos tumbas en Luxor | Cultura | EL PAÍS



Tutankamón ya tiene dos tumbas en Luxor

La inauguración de la copia facsímil de la sepultura a la entrada del Valle de los Reyes se convierte en una rogativa para la vuelta del turismo a Egipto



ampliar foto

Un detalle de la réplica de la tumba de Tutankamón. / FERDINAND SAUMAREZ (EFE)


La inauguración ayer en Luxor por todo lo alto de la sorprendente copia facsímil de la tumba de Tutankamón provocó escenas dignas de los tiempos del descubrimiento de la de verdad. Por un momento, braceando entre la sudorosa, expectante e impaciente multitud de autoridades, diplomáticos, arqueólogos, periodistas y curiosos que se habían colado, uno sentía que estaba en 1922 y pugnaba por entrar en el sepulcro recién descubierto por Howard Carter y Lord Carnarvon. Solo faltaban la reina Isabel de Bélgica, Lord Alllenby, algunas pamelas,tarbouches rojos, un par de borriquillos y que los soldados de vigilancia llevaran máusers y no metralletas para que la ilusión fuera completa. Incluso pudo verse a un individuo vestido con traje blanco de lino, corbata y panamá que lucía bigote y que parecía el mismísimo fantasma de Carter. La tentación de decirle “¿Mister Carter, supongo?” al facsímil del personaje era irresistible: “Yes, the man himself”, respondió guiñando un ojo. En realidad era un miembro del cuerpo diplomático; el verdadero Carter hubiera refunfuñado: no le gustaba nada que se perturbara el trabajo en la tumba. La gente, incluidos varios egipcios en galabiya que contribuían a crear ambiente (uno invitaba a visitar su tienda de alabastro y a otro le sonó el móvil con la marcha triunfal deAida), fue entrando en grupos en el pequeño recinto y mostrando un asombro digno del sepulcro original. Alguien preguntó por lo bajo si no se habrá hecho también un facsímil de la maldición…
La nueva tumba de Tutankamón, si se la puede llamar así, no posee nombre oficial, claro (pongamos KV 62 bis), aunque el letrero, en un simpático acto de verismo, lo ha hecho el mismo artesano que confeccionó el de la auténtica (y las otras del Valle de los Reyes). El facsímil no está en el mismo Valle sino en su entrada frente a El Taref y muy adecuadamente a veinte pasos de la antigua casa de Carter, convertida desde hace años en museo y con la que a partir de ahora compone un polo de atracción cultural muy interesante.
Fundida con el paisaje desértico, la tumba –cuyo acto de inauguración oficial incluyó una auténtica rogativa general para la vuelta del turismo- arroja una imagen muy romántica y transpira autenticidad. El acceso es más fácil que en la de verdad (que sigue siendo visitable, lo que invita a comparar ambas); no hay escaleras sino una corta rampa poco empinada que introduce al visitante, a través de un pasillo, en la antecámara. La reja de la entrada es igual que las auténticas del Valle.
El facsímil ha sido creado por la empresa Factum Arte de Madrid, puntera en la realización de copias exactas de grandes obras artísticas, mientras que la construcción arquitectónica en buena parte subterránea que lo acoge la ha realizado el Tarek Waly Center de El Cairo. En realidad, el facsímil, esto es la reproducción milimétricamente idéntica (a la micra), es solo la cámara funeraria de la tumba, con las pinturas y el gran sarcófago de cuarcita rojo. El resto (la entrada, la antecámara, el anexo y la pequeña habitación denominada tesoro) son recreaciones aproximadas para rodear con propiedad al facsímil y se ha hecho un esfuerzo para, por ejemplo, que las paredes tengan un aspecto de picado como el de la piedra de las tumbas del valle, aunque no son de roca. En la antecámara se ha instalado una exposición (con textos de Jaromir Malek y Nicholas Reeves) sobre el hallazgo y la investigación de Carter, y en el anexo un facsímil de la pintura perdida al romper los descubridores la pared para acceder a la cámara funeraria, y una muestra muy elocuente de los daños actuales en la tumba original.


Un momento de la inauguración de la réplica de la tumba de Tutankamón en Luxor. / MOHAMED ABD EL GHANY (REUTERS)
Cuando uno entra en la tumba, si conoce la de verdad, siente una rara sensación de “esto es y no es” y un lógico déjà vu. En la antecámara se echa a faltar la momia de Tutankamón, instalada en una urna acristalada en su tumba desde 2010. “Renunciamos a hacer un facsímil de la momia”, subraya Adam Lowe, director y fundador de Factum Arte, “me parece humillante mostrarlo así a los turista”. Lowe considera que sería un “show freak” y “un crimen” exhibir una copia del cuerpo.
Cuando uno desciende a la cámara funeraria –el sanctasanctórum de la tumba y de su copia- la impresión de realidad es muy intensa aunque, siendo estrictos (o puñeteros), se percibe la ausencia de la digamos pátina de verdad del original. Al golpear suavemente las paredes o el sarcófago te das cuenta de que los materiales son falsos.
La copia de la tumba de Tutankamón se ha instalado en Luxor, y eso fue enfatizado ayer en la inauguración, en la que participaron junto a los responsables de Factum, los ministros de Turismo y de Antigüedades de Egipto (que hicieron votos por la vuelta de los turistas), no solo como una atracción turística y una virguería tecnológica (que también lo es, ambas cosas) sino como la punta de lanza de un ambicioso proyecto de futuro de “turismo sostenible” y “uso responsable del patrimonio cultural”.
La idea es que la copia proporcione un respiro de momento a la maltrecha tumba original, que se deteriora más rápidamente desde su descubrimiento que en los tres mil años que pasó escondida, al ofrecer una alternativa de visita. En la tesitura actual, las autoridades egipcias no se pueden permitir cerrar la de verdad –como se le escuchó decir a un alto responsable de antigüedades, “los japoneses cancelarían en masa si cerramos Tutankamón”-. No está el horno turístico para bollos. Pero antes o después, como ha pasado con las tumbas de Seti I y Nefertari, esa decisión habrá que tomarla. Y ahí estará la copia.


Un turista saca una foto de una pintura en la réplica de la tumba de Tutankamón en Luxor. /MOHAMED ABD EL GHANY (REUTERS)
“Los egipcios construían sus tumbas para la eternidad, pero no para ser visitadas”, señala la paradoja Lowe. El facsímil, resalta, va a ayudar a preservar la tumba de Tutankamón y marca el camino a seguir con las demás tumbas. “¿Visitarías el original a sabiendas de que lo estás dañando irremediablemente?, tenemos una responsabilidad”. Lowe abomina del fetichismo y recalca que hay “muchos niveles de autenticidad”. Recuerda que la copia –al haberse recogido todos los datos del original para hacerla- garantiza además que la memoria de la tumba se va a preservar, esta vez sí para siempre. En realidad, apunta, se pueden hacer ahora todas las copias de Tutankamón que se quiera.
El facsímil, destaca Lowe, es un regalo de Factum para Egipto, que incluye además la transferencia a los egipcios de tecnología y conocimientos adquiridos en el proyecto para la creación de un centro en Luxor que pueda acometer nuevas copias, empezando por las de las tumbas de Nefertari y Seti I. De hecho, la idea inicial, de 1988 (antes de que entrara Factum en el proyecto), era empezar por escanear la de Seti I y fue por causa de Zahi Hawass que se pasó en 2009 a la idea de replicar la de Tutankamón.
Ayer, tras visitar la sepultura, uno podía refugiarse de los fastos y del calor en la casa de Howard Carter. Al poco de entrar te sorprendía una voz profunda: la auténtica del propio descubridor en un viejo documental en blanco y negro sobre la tumba que se proyecta continuamente en una de las habitaciones y que muestra gente entrando y saliendo del recinto. Un bucle perfecto para reflexionar, en la tierra de la eternidad, sobre originales y copias.
Foto del mensaje
el dispensador dice:
no se muere dos veces...
aunque se vive más de dos veces...

el karma determina lo que tu barca lleva,
con qué navega,
con qué velas,
el viento que te empuja,
y el otro que te lleva,
puedes navegar en mares,
aunque también en arenas...

no puedes tener dos tumbas,
salvo donde las miserias abundan,
excepto donde las mezquindades inundan,
tal vez donde la mentira redunda,
pero sólo habrá un solo cuerpo,
para atestiguar ante aquello que alumbra...

las almas no se copian,
se plagian algunos escritos,
tanto como algunas pinturas,
se mienten arquitecturas,
tanto como se quiebran algunas esculturas,
sin embargo en la espesura,
sólo permanece lo que madura,
tanto frente a la historia,
como a cualquier madera dura...
el que a las piedras no atiende,
tampoco las escucha,
y ellas suelen enviar señales,
para esquivar a aquel que se oculta...

más allá... alguien insulta,
la inteligencia del que ausculta,
la sabiduría del que de manera abrupta,
descubre que no hay nada de nada,
dentro de cualquier tumba...
de allí hasta la Luna,
desde ella hasta la cuna,
todo es cuestión de zodíacos,
y de astros que se ocultan...
aunque reconozcas la dimensión,
nunca sabes qué hay del otro lado,
paralelos en un cuadrado,
en un cubo... y hasta en un triángulo...
hay absurdos en ciertos rumbos,
como paradojas que no se han hallado.
MAYO 01, 2014.-

PRENSA DE TERCEROS ► BASES CERTAMENES 2014 – MIS ESCRITOS

Finaliza el plazo de inscripción a los 
Certámenes Anuales de Mis Escritos... 
¡No te quedes afuera!

Consideraciones generales para todos los certámenes
1.       Podrán participar autores de cualquier nacionalidad y lugar de residencia, a partir de los 13 años de edad.
2.       La participación es gratuita.
3.       Las obras deben estar escritas en idioma español, y no haber sido seleccionadas ‘Finalista’ en anteriores certámenes de Mis Escritos.
4.       Cada autor podrá participar en todos los certámenes pero sólo con una obra en cada uno.
5.       NO enviar currículum pues no será tenido en cuenta por los miembros del jurado.
6.       NO dar formatos especiales al texto: tabulaciones, bordes, sombreado, ni cuadros de texto, ni como imagen, ni en formato video ni archivo de sonido, etc.
7.       NO firmar las obras ni con nombre real ni con seudónimo. Obras y autores  son codificados por Mis Escritos
8.       Los participantes deberán completar el formulario “Participar” habilitado enwww.misescritos.com.ar.  Luego de completar los datos personales, deberán seleccionar el certamen al que desean presentarse y adjuntar la obra. Por cada participación deberán completar un formulario. El sistema de participación es excluyente, no inscribiremos obras que no se ajusten a este punto.
9.       Quedan excluidos de la norma especificada en el punto 8. los autores residentes en Cuba, quienes deberán solicitar instrucciones para participar escribiendo acertámenes@misescritos.com.ar
10.   La obra a adjuntar para participación deberá estar realizada en Word (archivo .doc y/o .docx)  no se admite otro tipo de archivo.
11.    En los casos de narrativa (cuentos, cartas o novelas) se utilizará tipografía Times New Roman, tamaño 12; la hoja deberá configurarse con 3 cm de margen de cada lado (superior, inferior, derecho e izquierdo)
12.   Los premios deberán ser retirados en el Acto de Premiación, personalmente o a través de un representante. Quienes, por distintas circunstancias, no pudieran asistir al Acto de Premiación podrán solicitar el envío de los mismos por correo postal, abonando el costo contra recepción del mismo.
13.   En el caso de los 1º Premios en los que se otorgue como atributo la edición de un libro personal de hasta 80 páginas, éste deberá contener –exclusivamente- obras del género en el cual se haya otorgado el premio. El participante dispondrá de 30 (treinta) días corridos desde la fecha del Acto de Premiación para entregar el material a editar, caso contrario, perderá el derecho a edición gratuita. Se realizará una tirada de 100 ejemplares, de los cuales el autor recibirá 10 ejemplares de la obra, sin cargo, en concepto de regalías por derechos de autor; el resto de los ejemplares quedarán a disposición de Mis Escritos.
14.   El plazo de inscripción de los certámenes anuales 2014, cerrará el 15 de Mayo de 2014, a las 18 hs. (hora de Argentina), sin excepción.
15.   El jurado estará integrado por escritores del ámbito local siendo su fallo inapelable.
16.   Ediciones Mis Escritos costeará la edición de las Antologías resultantes de los certámenes, por lo cual, al inscribirse, el autor está autorizando la edición de su obra. La adquisición de ejemplares de las antologías no es obligatoria ni vinculante al resultado del certamen ya que las mismas se presentarán en el acto de premiación.
17.   El Acto de Premiación y Presentación oficial de las Antologías se realizará en fecha, lugar y horario a designar, los cuales serán informados oportunamente.
18.   No se procederá a la inscripción en los casos que no se respeten la totalidad de las normas establecidas en las condiciones generales y en las condiciones especiales estipuladas en estas bases.
19.   Con la sola participación el autor acepta las presentes bases. Cualquier circunstancia no prevista en éstas será dirimida por Mis Escritos a su solo arbitrio.


Condiciones especiales de cada Certamen

1.     13º Certamen Internacional de Poesía y cuento

§  Poesía – Sólo un poema por participante. Extensión máxima: 35 versos
·         Premios
o   1º Premio – Plaqueta, Diploma y edición de libro personal de hasta 80 páginas
o   Menciones de Honor – Diploma
o   Finalistas – Certificado

§  Cuento –Sólo un cuento por participante. Extensión máxima: 70 líneas
·         Premios
o   1º Premio – Plaqueta, Diploma y edición de libro personal de hasta 80 páginas
o   2º a 5º Premio – Medalla, Diploma e incorporación a la antología “En alas de un sueño – 2014”- Ver nota al pie
o   Menciones de Honor – Diploma
o   Finalistas – Certificado


2.     6º Certamen Nacional de Poesía y Cuento “Jóvenes Escritores Argentinos”
o   Sólo para escritores argentinos, radicados en el país o en el exterior que, a la fecha de cierre de inscripción, no cuenten con más de 35 años de edad.

§  Poesía – Sólo un poema por participante. Extensión máxima: 35 versos
·         Premios:
o   1º Premio – Plaqueta, Diploma y edición de libro personal de hasta 80 páginas
o   2º a 3º Premio – Medalla y  Diploma - incorporación a la antología “En alas de un sueño – 2014”- Ver nota al pie
o   Menciones de Honor – Diploma
o   Finalistas – Certificado
§  Cuento – Sólo un cuento por participante. Extensión máxima: 70 líneas
·         Premios:
o   1º Premio – Plaqueta, Diploma y edición de libro personal de hasta 80 páginas
o   2º a 3º Premio – Medalla y  Diploma - incorporación a la antología “En alas de un sueño – 2014”- Ver nota al pie
o   Menciones de Honor – Diploma
o   Finalistas – Certificado           


3.     10º Certamen Internacional Cartas de Amor

§  La extensión máxima será de hasta 40 líneas
§  El ‘destinatario’ de la carta deberá ser una persona
§  No se inscribirán cartas dirigidas a personas fallecidas o por nacer, a mascotas, y/o a entes intangibles como la muerte, las estaciones del año, etc.
·         Premios:
o   1º Premio – Plaqueta, Diploma y edición de un e-book de hasta 80 páginas con obras de género narrativa.
o   2º a 3º Premio – Medalla y  Diploma
o   Menciones de Honor – Diploma
o   Finalistas – Certificado



§  En archivo Word a doble espacio, de una sola cara
§  Extensión mínima: 80 páginas
§  Extensión máxima: 150 páginas
§  Tipografía Times New Roman, cuerpo 12, a doble espacio
·         Premios:
o   1º Premio – Plaqueta, Diploma y edición de la novela
o   2º a 3º Premio – Medalla y  Diploma
o   Menciones de Honor – Diploma
o   Finalistas – Certificado

Nota al pie: La antología “En alas de un sueño – 2014” estará integrada por  los autores que obtengan 2º a 5º Premio en el 13º Certamen Internacional  y 2º y 3º premio del 6º Certamen Nacional. La incorporación es gratuita. Cada autor dispondrá de nueve (9) páginas para obras más una (1) página para currículum. Mis Escritos obsequiará un ejemplar a cada integrante. La entrega del ejemplar-obsequio se realizará en la editorial. Quienes no puedan acercarse, deberán abonar el costo de envío por contra-rembolso. En caso de residir en el exterior, el pago será por anticipado a través de Western Union.

HOJAS AMARILLAS ▲ Agenda de Reflexion » N° 897 - Recuerdo de Marco Denevi

desde FERNANDO SORRENTINO ►

Agenda de Reflexion » N° 897 - Recuerdo de Marco Denevi

Fernando Sorrentino / Inicio





N° 897 - Recuerdo de Marco Denevi

 -  | 14 de Mayo de 2013 ≈ 11:44 | tamaño de texto -+ | versión para imprimir
Por Fernando Sorrentino
Uno de mis grandes amores literarios es Rosaura a las diez, la justamente célebre novela con la que el entonces ignoto Marco Denevi (13 de mayo de 1920* - 12 de diciembre de 1998) ganó, en 1955, el Premio Kraft para la Novela Argentina.
Concursos son concursos, y, en rigor, lo insólito no es ganar un concurso sino no haber ganado nunca un concurso. Pero, dentro de dos años, Rosaura cumplirá seis décadas de vida, y su lectura -que suelo repetir cada tanto- me resulta siempre fascinante.
Antes de cumplir los treinta años, tuve la fortuna de que mi segundo libro de cuentos, Imperios y servidumbres (1972), fuera publicado en Barcelona por la Editorial Seix Barral. En realidad, en aquella época yo no sabía bien qué se debía hacer después de publicar un libro. Cierta conjunción de retraimiento y de desdén me condujo a no hacer nada, a -simplemente- esperar los acontecimientos, sin tener la menor idea, por otra parte, sobre qué acontecimientos podrían ser aquéllos.
No sé cómo, en 1975, me atreví a enviar por correo un ejemplar del libro, con una timidísima dedicatoria, a mi admirado Marco Denevi. No muchos días más tarde recibí una carta hermosa -ésta es la palabra adecuada- en la que el maestro me transmitía su opinión sobre mis cuentos.
Y, como una carta suele traer otra, y ésta una tercera, y así sucesivamente, llegó el día en que Denevi -con el que jamás hablé por teléfono: sólo nos comunicábamos por carta- me invitaba a tomar un café en la desaparecida confitería Saint James, que quedaba en la esquina de Córdoba y Maipú.
Allí estaba yo, mesa por medio, con ese hombre de aspecto muy atildado, de traje tradicional, de camisa y corbata. Ese hombre canoso, de estatura más bien escasa, de ojos algo hundidos y de preclara inteligencia, se hallaba sentado frente a mí. Él tenía cincuenta y cinco años; yo, veintidós menos.
No pude no pensar: “Parece un sueño. Estoy conversando, muy suelto de cuerpo, con el maravilloso autor de Rosaura a las diez, con la persona que inventó a Camilo Canegato, a David Réguel, a la señorita Eufrasia Morales… Éste es el creador que tejió esa trama compleja y perfecta de la novela que yo leí y releí tantas veces…”.
Y ese hombre mágico me trataba con toda llaneza y sencillez, y me formulaba preguntas y se interesaba en la poquita cosa que yo podría escribir. Y contaba anécdotas y hacía bromas y se reía con ganas.
Corriendo los años, seguí -de modo más espaciado- intercambiando cartas con Denevi. Lo percibí como un hombre de integridad total, un hombre probo y honestísimo, de insobornable rectitud, que siempre decía lo que le daba la gana.
Por terceras personas, supe más adelante que era una persona difícil, de carácter áspero. En la última parte de su vida, rompiendo el contacto con el mundo exterior, se recluyó en su casa, y parecía estar enfermo de amargura contra todos y contra todo. Sé que amigos que lo querían mucho y bien recibieron, de su parte, respuestas duras e injustas. Por fortuna para mí, nunca fue ése mi caso.
Finalmente, me permito opinar que -aunque la mayor parte de su producción es excelente, y que tiene libros insuperables como Falsificaciones, Un pequeño café, Hierba del cielo y Los asesinos de los días de fiesta- nunca ninguno de sus títulos posteriores pudo igualar el prodigio de su primera novela.
A la calidad literaria la acompañó un inusual y continuo éxito de ventas. Por eso, Denevi solía decir que nunca una mujer había sido tan explotada por un hombre como lo fue Rosaura por parte de su autor.
Cometió los terribles errores de redactar en una sintaxis excelente, de tener vasta y profunda cultura, de saber latín, de no ejercer la demagogia, de no fingirse un profeta angustiado, de carecer de codicia comercial. Las despiadadas y lucrativas sectas autodenominadas progresistas que monopolizan la literatura y rigen los medios “culturales” en la Argentina han decidido ignorarlo.
Sin embargo, junto a Borges y Cortázar, forma el triunvirato de los mejores narradores argentinos del siglo xx.
* Desde que Denevi comenzó a existir como escritor, se dio como su fecha de nacimiento el 12 de mayo de 1922. Sin embargo, la puntillosa investigación de Juan José Delaney (tan admirador de Denevi como yo mismo) estableció que la llegada a este mundo se produjo el 13 de mayo de 1920. Esta información, y otras cuantas que destruyen ciertos errores trasmitidos con ligereza, se encuentran en este libro esencial: Delaney, Juan José, Marco Denevi y la sacra ceremonia de la escritura. Una biografía literaria, Buenos Aires, Corregidor, 2006, 244 págs.
Fernando Sorrentino



el dispensador dice: aquellos que escribimos somos como los bichos... nos vamos juntando en el mismo radiador... tal vez no por casualidad... quizás sí por causalidad kármica... alguna vez, un importante crítico literario... Juan Jacobo Bajarlía, hombre maduro de sapiencias singulares con mayúsculas, supo preguntarme: ¿qué literatura te agrada?... a lo cual respondí, toda aquella que me nutra el alma... curiosamente, dado mi grado de locura eterno, con el que llegué a esta tierra a pasar mis días en los tiempos respirables, siempre, desde mucho antes de comenzar y concluir mi carrera docente, he leído el último capítulo de cualquier libro antes que su tapa, su prólogo o su introducción... si me gustaba lo que leía, entonces lo devoraba... de lo contrario lo dejaba a un lado... y he hecho lo propio con textos no españoles, en otras lenguas... lo cual demuestra el grado de insanía que he portado a lo largo de mi vida... y que desde luego, aún me acompaña...

esta conducta hacía reir a otro crítico literario con mayúsculas, Joaquín Neyra... y a otros genios de la bohemia y la cultura... que se divertían señalando la pericia necesaria para comenzar por cualquier final, obviando cualquier comienzo...

por esos avatares de la vida, la última Feria del Libro de Buenos Aires en la que participé como autor, fue allá por 1978... si mal no recuerdo fue la cuarta edición de la misma... luego me sumergí en el anonimato y me dediqué a navegar por otras aguas... otros mares... otras tierras... y hasta otros mundos, pudiendo interpretarse esto como cada quien desee... el año condicionaba tanto como la década... las intolerancias eran muchas... todas bipolares... por eso, a veces y sólo a veces, la distancia te ayuda a tomar perspectiva... ver... oir... entender... comprender... interpretar... discernir... para luego tomar más distancia aún... o simplemente regresar a ahogarse en el mundo que te ha visto nacer...

por entonces los autores eran personas comunes... se podía conversar con ellos... se podía departir amablemente... y nadie se creía más que el otro... podría decirse que la fama no le nublaba el coco a nadie, mucho menos el espíritu... porque se trataba de personas antes que de escritores, y ellos escribían sus propios sentimientos, lo cual los ponía varios peldaños por arriba de cualquier cosa... por entonces, en las editoriales había editores respetables, y ninguno se creía más de lo que era en sí mismo, y si lo hacía, el propio código existente en el modelo, se lo comía... traducido, las editoriales estaban conformadas por gentes con valores... con ética... y sobre todo, con la voluntad suficiente como para construir... algo que se ha ido perdiendo a medida que las corporaciones fueron fabricando mediatismos, escritorios mediáticos, sabios oportunistas, genios de ocasión, creando un universo literario que se compra por la tapa, pero que pocos llegan a leer en su totalidad...

por entonces, también, era uno de esos locos que recorrían librerías de todo el planeta buscando obras no editadas en el país, viejas, demasiado antiguas, hojas con olor a humedad, muy amarillas, con algunos bichitos minúsculos recorriendo sus habitaciones a antojo... para mi locura, comprar uno de esos incunables era como tocar el cielo con las manos... y así fui coleccionando una biblioteca de cosas imposibles, que otros avatares de esta misma vida me hicieron perder en una esquina de miserias humanas y mezquindades comunes a estos tiempos... pero dado que de esta vida uno no se lleva nada más que lo que porta el alma, he dejado por detrás los hechos para quedarme con los contenidos... por otra parte, la vida te concede sin que sepas por qué, y también te quita sin que sepas por qué... y ambos hechos y sus circunstancias son igualmente válidos, aún cuando en el momento en que ocurran uno no comprenda aquellos por qué...

curiosamente, también, de aquellos libros que he tenido el honor de hacer el prólogo o hasta algún comentario introductor (sin categoría de prólogo)... siempre he comenzado leyéndolos por el final... para luego decidir qué hacía con el resto... te aclaro que no me arrepiento de estar tan loco como lo estoy... he dicho loco, no desquiciado... y allí reside la diferencia...

regresando a las páginas amarillas y los bichos protectores que recorren las obras sin reconocer a los autores, te diré que ARGENTINA tuvo una época dorada de pensadores y creadores de cualquier índole y factor, hasta que llegaron los caza-fantasmas devorándose ideas confundiéndolas con ideologías... y a partir de allí, todo se mezcló en una tremenda confusión que dura hasta nuestros días... para entonces, el país contaba con un ideario de privilegios y de privilegiados, un virtuosismo que se fue al carajo de la mano de los atropellos fundamentalistas de un lado... y del otro lado... generando una convergencia torbellínica que se terminó comiendo a una generación entera de iluminados... ¿para qué?... para abundar en ignorancias, en pobrezas, y desde luego, en dominaciones facilistas... siempre he tenido claro que la cultura manipulada, está lejos de cualquier cultura...

te diré que no creo en los premios... no en los literarios... tampoco en los científicos (parada donde me detuve muchos años de mi vida)... mucho menos en los políticos... ni siquiera en el Nobel... ya que cada vez que un premio alcanza alguna mano, muchos genios quedan por detrás sin consideración alguna, y aprendiendo de ello el concierto corporativo editorial, ha creado un universo de fantasmas que escriben mediatismos que se venden bien, pero que no dejan nada, o simplemente deforman alimentando los morbos... de allí sacas que ando viejo y medio desalineado respecto de estos tiempos de libros plastificados y de otros electrónicos que prometen inmortalidad... mientras haya batería... rogando que nunca se termine la energía eléctrica, porque el día que lo haga, esta humanidad se quedará sin memoria, sin saber sumar ni restar... sin saber cómo se alcanza un logaritmo... y peor aún, sin saber diferenciar un cubo de una esfera...

Fernando Sorrentino, quien me envió la nota introductoria sobre Denevi, hace hincapié en Rosaura a la Diez... paradigma... que me habilita a preguntarme ¿por qué no a las once?... y se me vienen tantas respuestas a mi atribulada cabeza, que prefiero guardarme las conclusiones para otra oportunidad... sólo te diré que un día, conversando con Astolfi, a solas, en algún aula vacía de la Escuela Normal Superior Nº 2 de Profesores "Mariano Acosta"... profundizamos tanto sobre la literatura argentina, que ambos nos pusimos a lagrimear duro... y él ya era viejo... y yo apenas pretendía arrancar... pero ya te dije, en la vida todo es causalidad... y toda causa tiene su consecuencia...

la cuestión es que la vida te va enseñando a alcanzar un lugar y conservarlo durante un lapso a fuerza de valores y éticas... la cuestión es que la vida no tiene escuelas, y aprendes a vivir según con quién te juntas, quién o quiénes son tus ejemplos, quién o quiénes tus referencias, y cuál es la envergadura de tus frecuencias, los compromisos, las siembras y las consecuentes sapiencias... y a veces, por qué no, hasta tropiezas... pero te levantas, comenzando por tu cabeza... ya que si tienes limpia el alma, lo demás se supera...

me voy... gracias a Fernando Sorrentino por compartir a Denevi... faro si los ha habido...

¿la conclusión? te la dejo para otro día... cuando estas hojas electrónicas, también estén amarillas... hoy es el día universal del trabajador, o mejor dicho, del trabajo como símbolo... y curiosamente, en mi vida, no he tenido descanso... poco he sabido de vacaciones... y mucho menos de ocios... así es que para no quebrar la costumbre... me he levantado temprano para escribirte estas líneas, y también para decirte que no estás solo... dejándote la interpretación a tu libre albedrío... un abrazo... andino, que es lo que respiro por estos tiempos.
MAYO 01, 2014.-