
CONVERSACIONES ESTÚPIDAS 2© [11]
By Víctor Norberto Cerasale Morteo®
Ocupas un espacio, algo que recibiste desde el momento de tu alumbramiento, pero que ya venías ocupando desde que fuiste engendrado… asimismo, dispones de un tiempo que viene adosado al espacio, dicho tiempo es parte de eso que se llama “destino”, no es un tiempo común, es el lapso que te contiene en la trayectoria de los astros… no sabes cuando comienza exactamente, pero desconoces absolutamente cuando concluye… luego supones, luego intuyes, luego te iluminas, luego de enciendes, luego te apagas, transitas las circunstancias que te tocan y nada puedes hacer para impedirlo… estás habilitado para navegar tu tiempo, pero estás inhabilitado a huir de él, nadie escapa a su destino… puedes alterar ciertas cosas, pero si te fijas bien, no son tantas… puedes modificar algo de tus circunstancias, pero si te fijas bien, no es mucho lo que puedes cambiar… estás aquí para recibir enseñanzas que se parecen a experiencias… o bien, estás aquí para recorrer experiencias que nutran tu espíritu… algunas serán conscientes… otras serán inconscientes… pero de tu capacidad de adaptación dependerá qué será aprendido y qué seguirá de largo… la navegación no es en el océano de todos, sino que sucede en tu propio mar, en tu propia barca, sólo allí… aunque compartas instantes, estos no dejarán de ser instantes… aunque compartas momentos, esto no dejarán de ser momentos… y en las circunstancias cruciales siempre estarás solo, aun cuando parezca que estás acompañado, aun cuando haya gente a tu lado, aun cuando escuches reiteradamente la palabra amor, aun cuando oigas la palabra ayuda, la palabra colaboración o la palabra contribución, cuando abandonas las orillas de los afectos, siempre estás solo… y debes acostumbrarte a eso… a que las manos que se acercan, no siempre lo hacen… a que las promesas de presencia, no son más que eso (promesas)… y que cuando miras a tu alrededor, los que te rodean ocupan sus mundos y no pueden salir de ellos, por lo tanto si recibes algo “especial” es porque tu ángel te ha concedido un atajo… y de no haber sido él (ángel), habrá sido una concesión superior, desde alguna parte del cosmos iluminado… porque la vida atraviesa el espíritu imprimiéndole movimiento, pero en verdad permaneces quieto intentando comprender qué es lo que te llega, qué es lo que te alcanza, qué es lo que te toca, qué es lo que te sucede… de la eternidad vienes y hacia la eternidad te diriges, lo de acá es efímero y momentáneo, de repente sucede y de pronto dejar de ocurrir… no sabes por qué una cosa ni reconoces por qué la otra… darse cuenta demanda “tiempo”, y muchas veces dicho “tiempo” parece un segundo, así como muchas veces dicho “tiempo” parece ser un año o un siglo… las sensaciones determinan cómo las circunstancias afectan a la esencia, de qué la nutren, qué le aportan, qué le quitan, qué le suman y qué le restan… en definitiva, aprendes… comprendes… o no… lo que hagas con lo que te sucede depende de ti… te define…
¿Cómo te llamas?, ¿Cuál es tu nombre?, no tiene importancia… tu nombre es sólo una identificación cultural, destinada a reconocer que hubo padres y sobre todo una madre… dicen que de allí proviene la herencia, pero es mentira, porque antes de la herencia hubo un karma, que es el karma que portas, y que es el karma que te llevarás… los padres son vehículos, tú eres tú más allá de ellos… tu nombre no dice quién eres… tu nombre no identifica tu esencia… tu nombre no se aprecia en el aura… tu nombre sirve para que los otros te llamen, pero cuando estás solo el nombre carece de importancia… no eres tú nombre… eres quién eres, por ti mismo… eres un “ser” sin nombre…
El color de la piel es una mera circunstancia, no dice quién eres ni dice quién dejas de ser… puedes ser blanco, negro, marrón, amarillo, o lo que sea… pero lo que vale, lo que realmente vale, es qué contienes en el alma, qué tienes en el espíritu, qué descubres en tu consciencia… por ende el color de la piel no dice nada de ti mismo… ni siquiera dice de dónde vienes, de dónde provienes… tus raíces están en el karma y tus genes no son más que una parte de tus circunstancias… dadas para atravesar ése mar que sólo tu conoces y que sólo a ti está destinado… dicho mar te pertenece, y no lo hace a nadie más… cada persona guarda su mar así como cada persona conserva su barca… cuando navegas aguas tranquilas, otros atraviesan aguas turbulentas, así es que los mares del destino son diferentes, a veces son divergentes y a veces confluyen, pero en tu barca estás solo y debes convivir con ello, siempre… del mismo modo, cuando atraviesas tormentas, otros navegan en aguas calmas, y no sabes por qué ocurre ni a qué se debe, debes convivir con ello, siempre, ya que es parte de la realidad que te toca… cuando recibas una ayuda divina, tómalo como un milagro, te tocó a ti y a nadie más, lo que vean los demás no modificará tu sentimiento, tampoco tu sentido… fuiste elegido para eso y los demás no son más que espectadores de ocasión… no te preocupes por aquellos que escriben la historia, ya que la historia siempre muestra una arista de un sistema prismático complejo que funciona al modo de un caleidoscopio, así es que no todo lo que parece ser, es en realidad… por lo tanto, la historia no es más que una versión acomodada de los hechos que tu transitas… la verdadera historia se graba en la eternidad y en ella permanece… indeleble e intacta… allí, en la eternidad, se pueden “leer” las intenciones de tu espíritu, se pueden “leer” las palabras pronunciadas, pero sobre todo, se pueden “leer” los hechos que te han definido en la vida… nada se pierde, todo permanece…
Tus ojos dicen mucho, pero no dicen nada… pueden ser oscuros… pueden ser claros… pueden ser marrones… pueden ser verdes… pueden ser azules… pero no dicen quién eres… lo que eres está en tu alma, en tu espíritu y en tu consciencia, y tus ojos son sólo parte de la circunstancia que te trajo a nacer para que pudieras expresar un don concedido, que forma parte de la gracia de la vida… tu don es único, así como tu talento lo es… no lo compartes con nadie… te pertenecen, tanto el don como el talento, porque vienen en tu esencia junto con el karma… el karma no es parte de ninguna herencia, por lo tanto no modifica el color del aura, que es lo que realmente te identifica e importa… debes entonces permanecer tranquilo, los humanos suelen no ver el aura, así es que no saben qué contienes… sin embargo, los ángeles sí pueden ver el aura, ese fuego que te envuelve, por lo tanto nadie puede mentir lo que es en esencia, lo que en esencia representa, lo que en esencia porta… del mismo modo, la creación sabe de ti lo que ni tú mismo recuerdas… al nacer pierdes la noción cósmica del ser, pero eso ocurre sólo durante un lapso que no es más que un destello… creerás que se trata de años, pero es apenas un suspiro… parece que se extiende por un tiempo, pero dicho tiempo en el concierto universal es nada… también, debes aprender a vivir con ello…
Tu don y tu talento son algo que te concedieron como parte de la gracia de “ser”… por lo tanto, nada dice el colegio al cuál has concurrido… por lo tanto, nada dice la universidad a la cual has asistido… tus títulos no dicen quién eres, porque aunque creas haber elegido una carrera, es ésta la que te ha elegido y por eso estás donde estás… y ello se relaciona con la revelación del don transformado en talento… mientras se transita la vida el don y el talento revelan quién eres y para que estás aquí… tu historia se escribe desde dentro, por lo tanto, todo lo que se diga por fuera, carece de relevancia… se trata de opiniones vagas sobre visiones pobres o limitadas… recuerda que nadie está en tus zapatos, por lo tanto, nadie vive tu vida, sólo tú lo haces… las opiniones de los otros, son sólo eso, opiniones…
Del mismo modo, no eres el auto que conduces… no eres la casa donde habitas… no eres lo que compras ni tampoco eres lo que vendes… no eres tú salario… no eres tus bienes… no eres tú dinero… no eres tú oro ni tampoco tu diamante… eso no dice nada de ti mismo… apenas si muestra lo que hay por fuera, lo que has conseguido… tu alma te sigue perteneciendo, así como tu espíritu te sigue perteneciendo… tu consciencia no revela otra cosa que tu esencia y tu karma… todo lo que posees en la Tierra es parte de una circunstancia que te excede, largamente… la opinión que otros se formen de aquello que posees, no modificará lo que en verdad eres, y eso permanece oculto al mundo… por lo tanto el estatus social, no es más que un espacio obtenido para atravesar tus circunstancias, piensa que así como te lo concedieron, del mismo modo te lo pueden quitar, porque todo en la Tierra es un préstamo a cuenta, un crédito a cuenta… tu rostro no es el rostro de tu alma… tu rostro no es el rostro de tu espíritu, así como tu rostro no es el rostro de tu consciencia… tu rostro es algo concedido para que otros vean que eres, mientras eres, sólo eso… te reconocerán por tu cara, pero nadie sabrá lo que hay dentro del karma que traes… esa memoria es sólo tuya, y es única…
Tampoco eres tu pareja… tampoco eres la persona con la que puedas haberte casado… tampoco con quien convives… tu pareja es otra persona con su propio karma y su propia esencia… navega su propio mar y para ello dispone de su propia barca… no compartes el mar como tampoco compartes la barca… el anillo de compromiso, de haberlo, no revela lo que cada uno contiene ni tampoco lo que cada uno es en sí mismo, es un ornamento… el tiempo compartido es sólo eso, un compartimento que no modifica el destino de cada uno de los componentes, cada quien camina su camino y aunque parezca que van juntos, en la misma dirección, están separados por el destino… el viaje en compañía es un tiempo que rige en tanto y en cuanto las esencias coexistan… no hay autoridad humana que regule dicho tiempo, ya que eso depende de factores cósmicos que unen o separan los karmas para un determinado fin, que casi siempre es desconocido por las partes involucradas… aunque crees conocerlo, no lo conoces… aunque creas saberlo, no lo sabes… estás a merced de los vientos que son tus vientos… la otra parte está a merced de sus tormentas, que no te pertenecen y por las que no puedes hacer nada… cada uno llora y ríe según su oportunidad…
Eres la misericordia que te caracteriza… eres la compasión que te caracteriza… eres la solidaridad que te caracteriza… eso que te nace y que te impulsa… si no te nace, nada dice de lo que eres… si no te impulsa, nada dice de lo que eres… la revelación existencial te pertenece y es sólo tuya y de nadie más… eres la estela que dejas en tu trayecto sideral… no lo ves, pero tus hechos se ven desde el más allá… de ello dan testimonio tus ángeles… de ello dan testimonio algunos de tus ancestros… no eres consciente de ello, pero está sucediendo mientras las circunstancias evolucionan… siempre hay “alguien” que mira lo que estás haciendo… siempre hay “alguien” que observa lo que haces con tus circunstancias…
Cuando perdonas la acción de un tercero, hay alguien que observa qué haces con tu perdón… la agresión de un tercero descubre quién eres y qué haces con lo que eres… ¿es perdón o es venganza?... ¿es perdón o es ofensa?... ¿es perdón o es olvido?... ¿es perdón o es distancia?... y más allá… ¿cuánto perdón hubo hasta alcanzar la distancia?... una vez más, no es cuestión de palabras sino de hechos… las palabras resuenan en el cosmos, pero los hechos se inscriben en la eternidad…
¿Hasta dónde llega tu dignidad?... ¿hasta dónde llega tu humildad?... ¿hasta dónde llega tu generosidad?... ¿hasta dónde llega tu esperanza?... ¿hasta dónde llega tu felicidad?... ¿qué es lo que te conforma?... ¿hasta dónde te conforma?... ¿sientes que eres tú mismo ante los otros?... ¿en qué momento te sientes invadido?... ¿en qué momento te sientes agredido?... ¿cuánto toleras de los otros?... ¿en qué momento te rompes?... cada cosa tiene su respuesta, y cada respuesta revela lo que eres… cuánto te acercas a ti mismo y cuánto te alejas de ti mismo… no eres lo que muestras, eres lo que haces… medir las palabras enseña una parte mínima de tu inteligencia emocional… medir tus actos y la consecuencia de ellos en los otros, define quién eres en realidad…
¿Cuántas veces te has caído?... ¿cuántas veces te has levantado?... ¿qué has aprendido de tus caídas y qué has aprendido de tus reacciones?... ¿te has reído de ti mismo?... ¿has llorado por ti mismo?... el abrazo no dice lo que eres, lo que contiene el abrazo sí dice lo que eres… el magnetismo polar que emites dice quién eres… algunos lo perciben… otros ni siquiera lo dan por bueno… algunos se dan cuenta… otros, es como si nada… lo que sientes es lo que irradias… y eso se aprecia en el aura… en el color del aura… en la densidad del aura… en la estela del aura…
Cada circunstancia que te atraviesa te proporciona experiencia… pero esa experiencia que recoges es lo que nutre tu alma y viste tu karma para el paso que sigue… en definitiva, eres tú perspectiva, tu visión de las cosas, tu sensación sobre las cosas, la percepción que tus sentidos tienen de ellas (cosas)… eres lo que aprendes y lo que haces con lo que aprendes… eres lo que comprendes, y lo que haces con lo que comprendes… allí reside la luz que emite tu aura… cuando el aura no emite luz, la vida se está diluyendo en palabras que no producen fruto… eres un árbol que no da frutos… eres un huerto árido… al no dar flor, tampoco has podido ofrecer frutos… así de sencillo… quien no produce frutos, transita una tragedia interna definida por su propio infierno… quien vive su propio infierno, se consume en él… indefectiblemente…
Del mismo modo, aquel que en su alma construye paraísos, agrega valor al “sí mismo” y contribuye a hacerlo (agregar valor) al “sí mismo” de los otros…
Construir infiernos es ser absorbido por la energía oscura… vivir en ellos (infiernos) es verse consumido por la materia oscura…
Construir paraísos es reflejar la luz que hay dentro de tu alma… vivir en ellos (paraísos) es diseminar la luz en el cosmos que te atraviesa…
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