https://www.anagrama-ed.es/libro/cronicas/habitacion-sin-vistas/9788433929310/CR_136
Por su lado, Habitación sin vistas, publicada en «Crónicas», parte de un encargo que recibe Dror Mishani: escribir un diario para registrar sus vivencias personales a lo largo del desarrollo del conflicto bélico en Gaza, desde el atentado el 7 de octubre de 2023 por parte de Hamás en territorio israelí, hasta finales de 2024. Mientras se plantea si tiene sentido seguir escribiendo después de tanta barbarie y cuáles son las historias que deben ser contadas, Mishani encuentra refugio en la lectura de La Ilíada, sobre la cual escribe: «El enfrentamiento entre griegos y troyanos, que también empieza con un rapto, presenta la guerra en otro contexto –[...] una “visión de conjunto” que implica ver la cadena interminable de guerras entre seres humanos, que se inició el día en que se fabricó por primera vez una espada y que ya no terminará nunca–. Al menos, en esto nosotros no estamos solos».
Los clásicos no solo nos ofrecen un espejo del pasado, sino que nos proporcionan las herramientas para interpretar el presente. Cuando leemos las antiguas tragedias o mitos, cuando recurrimos a esas historias que han quedado fijadas como pilares de nuestra cultura, no estamos simplemente contemplando las vidas de los héroes, dioses y figuras míticas de otros tiempos, sino que estamos explorando los dilemas humanos atemporales que, como el odio, la venganza y el sacrificio, siguen formando parte de nuestro mundo.
Puede que la literatura nos sirva para encontrar el camino que nos guía más allá del infierno, huyendo de las feroces bestias que nos impiden el camino. O puede que la literatura nos recuerde que la guerra, el dolor y la incertidumbre existen desde que existimos nosotros. Pero si no nos sirve para encontrar el camino ni el consuelo, al menos que nos sirva para inventarlos.
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