MEMORIAS de un sin techo © [12]
By Víctor Norberto Cerasale Morteo®
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Carmen Conde Sedemiuqse Esquimedes
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La maldad que se trae es la misma maldad que se lleva… se la puede ocultar durante algún tiempo, pero finalmente aflora y se pone en evidencia… esa misma maldad necesita de enemigos adecuados a sus expresiones, así es que, dado que estos enemigos no existen, es necesario inventarlos y ponerlos en el escenario, de modo de tener la justificación para combatirlos, pero dado que dichos enemigos no tienen consciencia de serlo, usualmente se ven sorprendidos por ataques diseñados para cada oportunidad, ataques que siempre vienen desde atrás, apelando a los puntos ciegos… así es que esos enemigos creados por la maldad, también serán culpables de potenciales males irreconocibles para el mundanal ruido, pero que, en el apuro, se tendrán por tales ya que nunca se podrá demostrar lo contrario… la maldad se encargará entonces de destruir a los enemigos fabricados para cada ocasión, o bien lograr que los mismos se rindan, o bien lograr que los mismos huyan abandonando todo lo que les pertenecía, o bien que se sometan a los designios de la maldad cediendo sus almas, o bien sean humillados públicamente hasta el hartazgo… no puede perderse de vista, entonces, que cualquier enemigo de la maldad manifiesta, será además culpable de males creados para justificar los ataques en cuestión… esto mismo ocurre todo el tiempo… muchas formas de maldad van por la vida buscando víctimas a quien o a quienes culpar por sus males… el odio exacerba la maldad, alentando el desprecio, y dando lugar a actos de perversión, donde el techo sólo será el botín a obtener como consecuencia del triunfo… por lo tanto, el techo dará lugar a una satisfacción que durará relativamente poco tiempo, ya que la maldad necesitará aumentar la apuesta e ir por más víctimas de su necesidad… no hay que perder de vista que la maldad no existe como entidad existencial, y que sólo se concentra en las conductas humanas consecuentes con entregar el alma a cambio de obtener réditos de poder, bienestares, y comodidades, un ejercicio proporcional a la vida que demanda crueldad para justificarse, y cinismo para expresarse… queda claro que la maldad reside en la esencia del ser que la ostenta, así es que se arrastra en el karma que, evidencia un ejercicio reiterado de ella (maldad) a través de las sucesivas vidas, lo que redundará en un perfeccionamiento de los mecanismos adecuados para atrapar víctimas según cada ocasión… la maldad nace de seres humanos disminuidos en su capacidad espiritual, que arrastran una esencia construida sobre el ego, que a su vez enseña pobres estados de consciencia, donde el alma es minimizada, anulada, o ralentizada, para permitir que el yo acceda a cualquier cosa que se le antoje… existen evidencias suficientes que indican que la maldad es algo que se enquista en la esencia al modo de un tumor expansivo que va ocupando espacios hasta ahogar el alma…
En el sueño te advierten que serás saqueado, pero no puedes hacer nada para evitarlo, ya que quien no tiene maldad en su esencia, no tiene cómo enfrentar el desquicio que hay en los otros… debe entenderse que, hacerle frente con igual despliegue de recursos, colocaría al alma en una equivalencia en los rangos de maldad, lo cual es inaceptable en sí mismo… por lo tanto, quien no tiene maldad, o se somete al despojo, o se rinde, o simplemente huye… la batalla no es prudente y entablar una guerra equivale a rebajarse a la misma condición de la maldad, esto es a formar parte de ella… entenderlo no es fácil, mucho menos es simple, para nada sencillo, pero cederle el paso a la maldad no es señal de debilidad, sino de ecuanimidad, ya que aquello que se entregue finalmente será donde la iniquidad quedará atrapada… el peso del pasado que se arrastra no se puede borrar, mucho menos se puede diluir, así es que el saqueo derivará en algo semejante a caer en un pozo donde domina la oscuridad a la que se pertenece por entrega del alma en cuestión… como puedes apreciar, nada es gratis, y todo lo que tiene precio, condiciona el futuro de aquel que cultiva su propio ego… cuando la víctima entrega todo aquello que le pertenecía, se despega de las cargas así como de los pesos que había en dichas cargas, podría decirse que se libera y queda en capacidad de fabricar un nuevo futuro propio de su medida… por supuesto, nadie lo ve tal como te lo digo, así es que son frecuentes las batallas puntuales, tanto como las guerras donde se combate con cuanta arma cae en las manos de las partes… pero, la evidencia indica que casi siempre triunfa el mal, porque dispone de mayor cantidad de recursos que aquel que busca cómo defenderse… finalmente, el mal se apoderará de todo, y la víctima quedará reducida a la zozobra de sus esfuerzos por defender lo que ya estaba perdido desde antes que fuera advertido en sueños… por lo tanto, el sueño no me tomó por sorpresa, ya que mi instinto es superador de cualquier contenido de sueños, pero además, nunca he perdido de vista las sensaciones de mi piel, como tampoco he abandonado la claridad de lo que anuncian las esferas de cada quien, sumando a ello, el color de las auras… no me equivoco al decirte que la mayoría de las personas no ven el aura ni en los sueños, por lo tanto confunden instinto con razón, no dándole importancia a las sensaciones que brinda la piel antes de cualquier tragedia… claro está, en el sueño nada resulta fácil, así es que siempre me concentro en las esferas ajenas, haciendo culto de mi capacidad alquímica para interpretar las segundas intenciones que esconden espíritus falsos, donde además de malicia, hay signos evidentes de depravación y cinismo… como sea, la maldad es una manifestación humana que no existe en ningún otro lugar del universo, por lo tanto no hay espíritus que la exhiban… esto que parece demasiado aventurado, es real… en el universo se representa mediante un orden convergente que, al mismo tiempo, es divergente en lo armónico, por lo tanto, nada queda fuera de su lugar…
La cuestión es que en aquel sueño que muchos considerarán una pesadilla, no sólo me sustrajeron los techos, y las paredes, y los suelos, y las terrazas, y las cañerías, y las puertas, y las ventanas, y los patios, y los etcéteras, sino que además se apropiaron de mis cosas, las personales, expulsándome hacia un océano de derivas donde no había islas a la vista… flotando, me fui dando cuenta que tampoco había botes, ni maderas a las que asirse… de pronto me vi rodeado de mar, así es que me dejé llevar por la corriente a sabiendas que, si pretendía vivir, debía regular fuerzas, debía contener energías, y de alguna forma, debía mantenerme a flote el tiempo que fuese necesario, un tiempo no medible en días, ni en horas, ni en minutos, ni en segundos… con la reservas del caso, me concentré en hacer la plancha, esperando que no apareciesen tiburones, lo cual parecía difícil ya que la Tierra está llena de peligros… flotando observaba el horizonte en busca de puntos de referencia, pero no los había… no se veían aves y la inmensidad me apabullaba el alma… curiosamente, no sentía hambre, y tampoco tenía ansiedad… algo me impedía pensar en el pasado y de alguna forma cuántica, las horas se fueron escurriendo vertiginosamente… me di cuenta que no estaba en una ruta de barcos, así es que pensar en un salvataje era utópico… caí en la cuenta que había ido a parar mar adentro, así es que no había nada que sirviese como orientación, al menos nada que no fuese el SOL, que continuaba saliendo por el este, y continuaba poniéndose por el oeste… de noche las estrellas me devolvían cierta dosis de energía cósmica, así es que me dedicaba a admirar los rastros de la creación… desde luego, siempre percibiendo que se trataba de un sueño y que las realidades propuestas sólo representaban un desafío inesperado… curiosamente, nunca vi la Luna, algo que entendí como un presagio, pero sí pude distinguir a los otros dos satélites de la Tierra, esos que nadie conoce, esos que nadie considera, pero que igualmente orbitan alrededor del planeta desde siempre… en el sueño profundo, me dormí y soñé intensamente con que llegaba a un valle rodeado de altas cumbres, algunas nevadas y vestidas de hielos eternos… sentía frío, pero simultáneamente estaba cómodo… me sentía empapado por el oleaje, pero había paz en mi espíritu, algo semejante a un éxtasis que me había separado del pasado agobiante… el sueño me fue conduciendo a una confluencia cósmica y de pronto me encontré caminando en una especie de desierto donde había rocas negras… piedras que absorbían la energía de los pasados recurrentes… también había piedras de distintas tonalidades de rosa… algunas con fuertes tintes azules…
Miraba con detenimiento, pero no había nadie a mi alrededor… si sentía la presencia de alguien amado, pero nada más… por momentos podía dibujar su rostro sonriente… por momentos sentía como un abrazo… también oía ciertas palabras que sonaban distantes, pero que parecían expresar algo que se sentía mejor de lo que se escuchaba… algunos indicios dejaban entrever que no se trataba de una isla, sino de algún lugar donde ya había estado alguna vez… en los sueños, ciertos sueños, hay hechos que son inversamente proporcionales a los recuerdos, pero eso, nadie lo tiene en cuenta…
Detenido en el tiempo, miré hacia el cielo tachonado de estrellas y vi conexiones que no están al alcance humano… numerosos triángulos giraban dentro de esferas que unían galaxias imposibles, pero esos mismos triángulos protegían a las esferas para que continuaran produciendo una música cósmica… había una especie de túnel gigantesco que unía la Tierra, una parte de ella, con la constelación de Orión, y con otras aledañas… no la que se contempla desde la Tierra, sino la genuina que se encuentra en el espacio, ya que el ser humano jamás distingue el reverso de las cosas, nunca ve el lado oculto… había carteles indicando el lugar preciso de la Tierra… en el sueño se sentía que pisaba dicho lugar y que me estaba siendo mostrado por algún motivo supremo, o quizás, por un motivo divino… muchos olvidan lo que se les enseña en los sueños, porque la vida les demanda prisa, y así como gastan tiempo en estupideces, lo pierden en la inconsistencia de aquello que no logran desentrañar… cada quien habla por lo que vive, por lo que le toca en el destino, por todo aquello que no puede evitar, porque la propia vida siempre se viste de inevitable… pero la circunstancia estaba por fuera del tiempo humano, por lo tanto excedía al sueño en sí mismo, y mostraba contener visos de realidad que iban más allá de cualquier imaginación, así es que sólo era cuestión de dejarse llevar y concentrarse en la gracia de la concesión…
Podar el árbol sin ver antes los nidos, produce una anomalía cuántica en el mundo de las aves… creas una paradoja existencial que no se producía antes de los humanos, pero eso no es tenido en cuenta por el apuro del otoño… estos humanos necesitan podar, para sentirse dominantes del mundo vegetal… las aves, sólo representan un daño colateral que no merece ser contemplado… el error no reside en el árbol… el error no reside en las aves… el error se focaliza en la impericia humana en cómo entender las cosas…
El ser humano no atiende las razones de las otras existencias, entonces las invade, entonces instala anomalías que se traducen en contradicciones que van desde una hormiga hasta una ballena azul… o quizás paradojas que afectan a los virus y alcanzan las constelaciones que jamás fueron pensadas por nadie… parece una distorsión del pensamiento, pero no lo es… la mente humana es pobre para entender, mucho más lo es para descifrar, y ni qué hablar si se trata de desentrañar…
Este empecinamiento conduce a la eclosión de hechos temporales que alteran el más allá de los otros… la Tierra no es humana, dista de serlo… el humano es un convidado demasiado efímero… la Tierra es una convergencia existencial donde se expresan numerosas formas de vida que poco o nada tienen que ver con lo humano… luego, la vida se expresa de muchas formas que el ser humano, en su insolencia, ni siquiera contempla, ni siquiera analiza, ni siquiera avizora… para el humano, lo que no se ve no existe, por lo tanto, la vida, o es visible con los ojos, o no existe… o la vida se detecta mediante instrumentos inventados por el humano, o no tiene entidad… este error ha conducido al ser humano a imprudentes tragedias que se repiten una y otra vez, tropezando siempre con la misma piedra, inevitablemente… en dicho contexto, el ser humano se cree solo en el universo, siendo que éste (universo) reboza de vida en un montón de sentidos que van más allá de la imaginación humana…
El sueño ocurrió hace veinticinco años, pero no ha dejado de suceder… parece una película seriada… lo que tuvo lugar aquella noche, jamás dejó de tener lugar… por lo tanto, el sueño ha ido enseñando quien es quien en cada oportunidad… les ha quitado máscaras, así como les ha quitado disfraces, permitiéndome entender quiénes eran en realidad…
Creo haber despertado en un lugar de corte espacial… es en la Tierra, pero al mismo tiempo no lo es… me doy ciertos lujos que superan la imaginación… modifico el espacio según el portal… por lo tanto, modifico atemporalmente mi presencia, aparezco y desaparezco voluntariamente… sé que he muerto, pero todavía me tienen aquí, por alguna razón, por algún motivo que me excede… es decir, sé que estoy muerto, pero simultáneamente vivo, entre otras cosas, para escribirte el relato de mi experiencia… te lo escribo porque quizás te des cuenta de cuál es el motivo de mi sueño, o bien, te escribo para dejar un testimonio de la presencia de la eternidad luego del dejar la Tierra atrás… es como jugar un tiempo de descuento en un partido que ya concluyó, pero que aun no termina, porque alguien está esperando que algo ocurra, para que otro escenario se modifique, se establezca un cambio, y entonces sí, se despliegue una realidad diferente a la que cursaba… la paradoja no está en el pensamiento, sino en la realidad que trasciende a los hechos… es necesario resolver la contradicción, que consiste en una ecuación cuyas incógnitas no están expuestas, entonces aparecen como desconocidas… sin embargo, la llave consiste en comprender que la ecuación excede lo humano, tratándose de un diseño a medida de lo que existe dentro de la esencia de cada uno… podría decirse que se trata de una ecuación diseñada para modificarse según de quien se trata, pero te aseguro que va más allá de las búsquedas del uno mismo, en consonancia con el cosmos que te resguarda, por lo tanto, se trata de una ecuación móvil que se adapta al alma de cada quien…
Nunca tuve un techo de mi propiedad, sin embargo, he sido feliz… he sido feliz dentro de mi alma, y he compartido dicha felicidad con la persona que amo y que me acompaña desde la eternidad presente… uno debería partir de la premisa de que todo es temporal, por lo tanto, no hay derecho de propiedad que valga… todo es una gracia, y lo que te conceden es una bendición que envuelve el espíritu…
El techo que me cobija por estas horas ocupa lugar en la música de las esferas, lo escucho, lo atiendo, le doy mi atención, pero sé que es pasajero… quisiera que no deje de sonar, pero no puedo alterar lo que está escrito, por lo tanto, no puedo evitar lo inevitable…
Te aclaro, la muerte no es el final, es el comienzo… lo sé, pero no puedo decirte más de lo que te he dicho, porque cada uno debe encontrar sentido a las cosas que busca, o aquellas otras que le son enseñadas… me permito sugerirte que no dejes de soñar, allí está la clave de la vida, y en los sueños están las respuestas de cosas que nunca fueron pensadas… la vida es un examen, si no lo apruebas, repites, tantas veces como sea necesario, se trata de una prueba sin pupitres, sin tinteros, y sobre todo, sin papeles… el sueño, es mucho más que un mensaje, puede ser una advertencia, o quizás, una señal, siempre se trata de un anuncio que es necesario descifrar… el ejercicio de memoria puede ser una revelación, no lo desperdicies… lo que se desperdicia, regresa, en especial cuando estaba destinado al uno mismo…
FIN de MEMORIAS, de un sin techo©
pero todavía falta algo más...
MEMORIAS de un sin techo © [12]
By Víctor Norberto Cerasale Morteo®
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