lunes, 10 de febrero de 2020

Las grutas del monte Xumi, el corazón budista de la Ruta de la Seda

Las grutas del monte Xumi, el corazón budista de la Ruta de la Seda



Las grutas del monte Xumi de Ningxia.



Las grutas del monte Xumi, el corazón budista de la Ruta de la Seda

El monte Xumi (须弥山) de Ningxia reune más de 150 grutas con casi un milenio y medio de historia, que le se convirtieron en uno de los centros de promoción de la cultura budista más importantes de la Ruta de la Seda. Fueron construidas durante siglos por diferentes dinastías gracias a la conjunción de la sabiduría y la creatividad de artistas y monjes, y alberga las grutas artificiales más tempranas de China.

Un reportaje de
 Shang Shengnan
胜男
En el noroeste de China, a 320 km de Yinchuan, capital de la Región Autónoma Hui de Ningxia, a los pies del monte Xumi (须弥山), existen más de 150 grutas distribuidas a lo largo de 2 km y 8 picos, conocidas como “las grutas del monte Xumi”. Las grutas están repartidas en la cara sudeste de la montaña y se extienden en forma de abanico. Estas grutas comenzaron a construirse hacia finales de la dinastía Wei Septentrional (北魏, 386-534) y poseen casi un milenio y medio de historia. Las cuevas vivieron su época de esplendor durante la dinastía Zhou Septentrional (北周, 557-581), convirtiéndose en las grutas artificiales más tempranas de China. Este lugar es, además, uno de los centros de promoción de la cultura budista más importantes de la Ruta de la Seda.
Representan el conjunto de cavidades más grande que existe en Ningxia pero, debido a su remota situación geográfica y su menor presencia en los registros históricos, nunca recibieron mucha atención. En el siglo XX, durante los años 50, y a causa del interés del país por la arqueología y las reliquias culturales, las grutas del monte Xumi fueron llamando poco a poco la atención. A día de hoy, existen más de 350 estatuas distribuidas en el Gran Buda del monte Xumi, la cueva de la posteridad, el templo del halo, el templo del primer ministro, la cueva de la flor del melocotón, el pantano de los pinos, las tres cuevas, la acequia de las piedras negras y otros paisajes, además de numerosos murales, inscripciones y estelas que conforman el legado religioso y sagrado del arte de las grutas de la dinastía Wei Septentrional.
Las grutas del monte Xumi de Ningxia.
A partir de la dinastía Wei Septentrional, las dinastías Sui (, 581-618) Tang (, 618-907), Song (, 960- 1279), Xia Occidental (西夏, 1038-1227), Yuan (, 1271-1368) y Ming (, 1368-1644) construyeron grutas en el monte Xumi. Las imágenes budistas creadas por cada dinastía poseen diferentes características: las figuras de la dinastía Wei Septentrional son elevadas, dignas, sencillas y austeras, y conservan el estilo del budismo hindú. Las de la dinastía Zhou Septentrional son más voluminosas, con decoración ostentosa que las convierte en figuras más refinadas, mientras que las de la dinastía Sui son más simples, ausentes de adornos y pesadas. Por último, las de la dinastía Tang poseen un rostro grueso de expresión serena que tiende a la perfección.
Las grutas del monte Xumi de Ningxia.
Entre ellas está la estatua del Buda Sakyamuni, construida en el año 849, de 26 m de altura, con las manos en reposo sobre las rodillas y las piernas colgando, lo que le atribuye un rostro natural. Las líneas talladas en esta estatua fluyen suavemente y reflejan con gran intensidad el desarrollo artístico de la dinastía Tang. Las grutas del monte Xumi también contienen vestigios de las dinastías Song, Xia Occidental y Yuan que han ofrecido material extremadamente útil para estudiar la historia de la sociedad de la época. En la obra Viaje al Oeste (西游记) se describe el monte Xumi cuando el monje budista Xuanzang, protegido por el rey Mono, se encuentra con la montaña Flameante en su viaje a la India. Buscan a la princesa del abanico de hierro para que les preste un aventador y los impulse hasta el monte Xumi. Los mitos han contribuido en gran parte al misterio y encanto de esta montaña.
Las grutas del monte Xumi de Ningxia.
Cuando el visitante llega al monte Xumi tiene la sensación de estar completamente rodeado de cuevas. Aquí el paisaje es hermoso y posee onduladas sierras que se convierten en una colección de grutas difícil de encontrar en la meseta de Loess. Cabe mencionar que se trata de un punto infranqueable en la antigua Ruta de la Seda, que actuaba como atajo para ir de Chang’an (actual Xi’an) a las Regiones del Oeste. Hace más de 1.900 años las grutas del monte Xumi fueron construidas gracias a la conjunción de la sabiduría y la creatividad de artistas y monjes. Esta serie de oquedades construidas en la montaña se desarrollaron de forma imponente y espectacular, y se acabaron convirtiendo en uno de los principales lugares del budismo en aquella época.
Las grutas del monte Xumi de Ningxia.
En la actualidad, la Región Autónoma Hui de Ningxia está promocionando las grutas de monte Xumi mediante la construcción de un museo y diferentes puntos de interés paisajístico.
Las grutas del monte Xumi de Ningxia.

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pdfPublicado originalmente en: Revista Instituto Confucio.Número 37. Volumen IV. Julio de 2016.
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