sábado, 20 de marzo de 2021

CONVERSACIONES ESTÚPIDAS© [20] By Víctor Norberto Cerasale Morteo®

CONVERSACIONES ESTÚPIDAS© [20] By Víctor Norberto Cerasale Morteo® Siempre estuve contra el “orden” establecido… establecido ¿por quién?, ¿en qué circunstancias?, ¿bajo qué dogmas?, ¿fundado en cuáles preceptos?, ¿motivado en qué razones?... ¿las razones de quién?... ¿favoreciendo a quién?... ¿en desmedro de quién?... eso me costó grandes disgustos y peores dolores de cabeza… siempre luchando contra molinos de viento o combatiendo contra enemigos que se hacían invisibles cuando les convenía, para luego tomar entidad monstruosa y devorarte… la gente acomodada en sus paisajes suele no cuestionarse el estatus quo, simplemente navegan en él, aceptando las cosas como vienen para dejarlas como están… mirando para otro lado… dejando pasar la tormenta… negando a las víctimas propiciatorias… burlándose del sufrimiento ajeno… esquivando las turbulencias… viendo cómo el sistema se come a inocentes… siempre encontrando la excusa oportuna o el argumento adecuado para guardar su mano en el bolsillo y quitársela al resto… luego, apenas más tarde, hablarán de la importancia de la solidaridad… asimismo harán discursos sobre la importancia de la compasión… y no faltará quien de clases de moral y misericordia, haciendo referencia a los valores humanos y a la entrega, sobre todo al amor desinteresado… sus pieles están curtidas por el desprecio y sus almas vacías de todo contenido, sin embargo, dado que pocos humanos pueden ver las auras, niegan lo evidente y te dan vuelta la cara, siguiendo con su camino de envidias y atropellos, donde todo es natural, con “naturalidad”… dado las características de mi niñez en soledad y de mi adolescencia en la trinchera, aprendí desde joven a sobrevivir, sin perder de vista que se me acumulaban las derrotas (esas que no existen pero que el resto del mundo te señala), se amontonaban las pérdidas, y siempre dependía de alguna mano mágica salvadora que me sacara del pozo en el que había ido a parar sin darme cuenta… vivir entre los humanos no es fácil… dicen una cosa pero exactamente lo contrario… recitan una poesía pero inmediatamente te muestran los dientes y te escupen… mi padre vivía recluido en su taller, escapando del mundo… mi segunda madre vivía recluida en sí misma, despegándose de su propio futuro, atrapada en sus pasados acomodados y desacomodados… tu miras, y vas descubriendo que las personas sensibles jamás pierden su sensibilidad, y si lo hacen es por poco tiempo, y regresan inmediatamente a darse cuenta que es necesario trasponer el minuto siguiente… siempre tuve la imagen de que los dinosaurios no se habían extinguido, no, se habían convertido en humanos… todos siguiendo la presa… todos hambrientos… todos desesperados por comer… todos agazapados aguardando la distracción… y lo único que sí había cambiado del jurásico hasta ahora es que había aparecido una clase dominante de dinosaurios que mataban por dinero, por plata, por bienes, por comodidades, por poder, por una extraña necesidad de poseer lo propio y lo del otro, no sólo por comer… esa clase vive aislada y separada del mundo de las tragedias, más aun, la realidad no los salpica jamás… excepto que mueren al igual que el resto… paralelamente viven elucubrando cómo sostener el rebaño y chuparle la sangre, sea mediante impuestos, sea mediante despojos, sea mediante saqueos, o mejor, sea mediante conflictos que derivan en guerras que a su vez, alimentan sus arcas de locos bienestares… a ellos las bombas no les caen y las minas no les explotan… Tuve la suerte o la desgracia de conocer algo de ese mundo de tierras dentro de la Tierra, y siempre miré azorado cómo a estas riquezas nunca les alcanzaba nada y siempre iban por más, por más de lo mismo, por más de los otros, por más recursos, por más poder, por más ganas de tener… las conductas no me sorprendían, aunque sí lo hicieron al comienzo después me acostumbré al doble discurso, al doble estándar, al triple escenario, a la doble vida, y cuántos etcéteras se te puedan ocurrir… es decir, viven en el mundo igual que cualquiera de los mortales, pero al mismo tiempo viven fuera del mundo por donde circulan esos mismos mortales… en la misma dimensión… algo así como en un escenario superpuesto donde las obras teatrales se multiplican y enseñan lo que cada quien tiene capacidad para descubrir… en general nadie llega a ellos y ellos jamás descienden al mundo fuera del Olimpo… esta gente que no representa más del 0,001% de la población mundial, crea paisajes a sus respectivas medidas… y recita fórmulas gastadas donde siempre hay un victimario y donde siempre hay millones de víctimas anónimas, que aun conociéndose entre sí, no se conocen en lo más mínimo, así es que a nadie le sorprende cuando otro desparece… y donde nadie es consciente que el próximo en desaparecer podría ser él mismo… digamos que el poder impone silencios… digamos que el poder impone raras soledades… digamos que el poder convierte a las personas en números… digamos que los números hacen del ser humano algo descartable, digamos que lo descartable anula la dignidad humana… todos saben que hay pobreza aquí y allá, pero no pocos creen que el pobre siempre es el otro… algo que hace reír al poder, que no es el poder político, sino el que está por fuera del mundo moviendo hilos invisibles donde la gente no son más que convidados de piedra… marionetas o títeres… Algunos de los mortales se conforman con comer todos los días… otros de los mortales se conforman con un techo por un rato… algunos tienen televisión, lavarropa, heladera, y algunos juguetes para pasarla bien… otros llegan a tener más de una casa y más de algunos bienes, incluyendo muchos aires acondicionados… pero el factor común que los une es que todos son mortales… nacieron de madre, por ende van morir… vinieron al mundo sin nada en la mano, y se irán de igual o peor forma… mal que le pese a quien sea, algo que indefectiblemente también le sucederá a aquellos que ostentan el poder oculto… ése que nadie sabe dónde está, pero que existe como una energía universal afín a la materia oscura, donde las tinieblas envuelven y tragan cualquier cosa que les venga en ganas… de una u otra formas, todos juegan a “vivir”… respiran… y se van dejando legados o dejando inconsciencias… mientras tanto, cada quien toma lo que sabe o puede… a sabiendas que la vida no se compra… a sabiendas que la vida sí puede venderse, siempre a cambio de ceder la dignidad… a sabiendas que nadie conoce cuando será su hora… para algunos hay Dios (como se llame o como quieran llamarlo)… para algunos está la creación y el orden superior del cual se desciende… y para cada quien siempre hay alguien a quien encomendarse y pedirle favores… incluyendo en ello a los ateos… quizás el problema resida en que el hombre mortal separa a Dios de su propia vida y sólo recurre a él cuando se le pierde algo o está en riesgo de perderlo, para más tarde, logrado el objetivo, alcanzada la solución, olvidarse y separarse nuevamente de Dios… sucede todo el tiempo… ves gentes por cientos y miles en las iglesias, los templos y las mezquitas, orando, elevando exclamaciones al Señor, para traicionar al primero que se les cruza apenas terminados los ritos… es una conducta humana, dirán como argumento… pues bien, está mal… aunque se lo dé por bueno, está mal… pero esa es la naturaleza humana y la historia se repite desde siempre… El poder oculto no tiene alma… carece de espíritu y le sobra consciencia donde el mal se compra y se vende… para estar ahí siempre entregas algo o simplemente no perteneces… para estar ahí estás obligado a vender el alma al mismísimo demonio, y éste te protegerá hasta que no le sirvas más, y allí vendrá el precio y la sorpresa… pero ya será tarde y el darse cuenta pesará en el remanente del espíritu… la obsecuencia es un precio muy alto de la consciencia… como se sabe la inteligencia no está en el conocimiento, y ser inteligente no es sinónimo de ser sabio, por lo general los sabios circulan por fuera del mundo humano, aparecen de vez en cuando y hablan poco, lo suficiente como para que alguien despierte, luego siguen con sus caminos… paralelamente van los profetas que también circulan por fuera del mundo humano… últimamente los sabios escasean, los profetas también, lo cual no cambia ni modifica la suerte del mundo humano, condenados si los hay… Aquel sabio, en la India, me detuvo en la calle… me miró a los ojos, y en un duro inglés me dijo: “no, no puedes cambiarlo, como tampoco debes cambiarlo, déjalo como está y sigue con tu camino, encuéntrate a ti mismo y con eso será suficiente”… “no puedes evitar lo inevitable”… “déjalo fluir y fluye en contra de la corriente, ése eres tú”… eso hice.

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