LLAVE SIN PUERTA ©
By Víctor Norberto Cerasale Morteo®
El agujero del mate
[I ME MINE-10]
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Carmen Conde Sedemiuqse Esquimedes
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La locura temprana se fue construyendo de culto… tenía la necesidad de estar conectado con el cosmos… en realidad, el cosmos estaba conectado con mi persona, con mi ser, con mi existencia… uno, tiende a asumir que es uno mismo quien se conecta con el espacio exterior, pero es al revés, “alguien” te elige, y todo lo demás desciende como una bendición que se va derramando sobre el alma… observas y entiendes… comprendes y guardas silencio… preservas la soledad y te dejas llevar… escuchas y te sorprendes… sufres por ciertas cosas, y también sufres por vos mismo… hay cosas que duelen en el alma, y puedes diferenciar los grados de dolor que te acosan… la música protege, pero esa está dentro del espíritu, percibes que hay música en tu interior… poco a poco, te vas concentrando en cómo se mueven las variables, las externas, y las que manipulan los otros… poco a poco, vas cayendo en la cuenta que ”alguien” invisible mueve las variables ajenas a cualquiera para que se produzcan determinados hechos, y otros no, mucho de lo que tiene lugar resulta inexplicable, mucho de lo que no sucede, también lo es… poco a poco, vas entendiendo que el ego le hace creer a muchos que tienen el dominio de sus vidas, y que por extensión dominan la vida de los demás, hasta que se produce el efecto contrario y todo se les da vuelta, pero ni aun así les cae la ficha… poco a poco, vas descifrando la importancia del juego universal de los colores, qué de los rojos, qué de los verdes, qué de los amarillos, qué de los azules, qué de los violetas, de alguna forma te cae la ficha de cómo se mezclan, en qué momento lo hacen, pero sobre todo, para qué lo hacen, y qué deriva de todo ello… por supuesto, te lo callas, nadie lo entendería, peor aún, nadie lo admitiría… por un lado, a nadie le importa… por otro lado, nadie entendería cómo es que esto se produce … en el laboratorio de ensayos se administran los destinos humanos que viven dentro de dicho laboratorio, que resultan ser todos los que están, pero que aún no se han dado cuenta… se asumen libres, pero corren dentro de laberintos de cordura, y pasillos de razonamientos que los llevan siempre al mismo destino, morir en la incertidumbre, afectados por el error que ellos mismos cultivan, refiriéndose a una felicidad que desconocen, que dicen conocer, pero que no saben de qué se trata… hay evidencia suficiente de ello, pero esto, a nadie le importa… creerán que placer es felicidad… creerán que turismo es felicidad… creerán que tener de todo es felicidad… nada más alejado de la verdad, pero aun así, insistirán en creerlo y en darlo por bueno… allá ellos… elegí la locura, así es que estoy en las antípodas de la cordura… elegí el instinto, así es que estoy en las antípodas del razonamiento… en verdad, sucedió al revés, me eligieron, y me fui complaciente… te lo repito, por las dudas, te eligen, siempre, no eliges nada… los mecanismos de elección son variados, no tiene sentido revisarlos, mucho menos valorarlos, es así, listo… lo que crean los demás, me tiene sin cuidado… lo aprendí hace rato… -
En los años sesenta pasaron cosas que marcaron mi existencia, mucho más mi locura temprana… comencé a escribir, mucho, después de un extenso viaje al sur del paralelo 42, atravesando rutas de ripio, apenas mejorado… lo hacía antes, pero allí se produjo un quiebre abrupto, del que no tuve consciencia hasta pasados muchos años… siempre perdía mucho más de lo que recogía, pero me había acostumbrado a ello, siempre me arreglaba con lo mínimo… por un lado parecía estar aturdido, por otro lado parecía estar cercado por las circunstancias… ni una cosa, ni la otra… ya había aprendido a mirar antes de hacer, antes de decidir… ya había comprendido que alrededor pasan cosas que nadie detecta… el laboratorio de ensayos humanos es justamente eso, un laboratorio… un laboratorio donde los humanos son sometidos a ensayos permanentes… -
En los años setenta, ciertas variables se agudizaron y dieron lugar a extraños sucesos que comprendían el valor introspectivo de mi locura… podría decirse que vinieron por más, y lo encontraron… estaba dispuesto a aprender… estaba dispuesto a escuchar… estaba dispuesto a ver… estaba dispuesto a comprender… estaba dispuesto a analizar… matemáticas… química… física… bioquímica… medicina… investigación… humanismos… arte… las variables me deparaban muchas sorpresas de las que me fui dando cuenta de a poco, muchas veces les concedí dimensión mucho tiempo después de que habían tenido lugar… a veces, aprender cuesta… no soy la excepción… a estas alturas vivir entre humanos resultaba una aventura… la soledad se había vuelto una definición… el silencio era de culto… alguien había dicho, muchos años antes, que tenía ojos rápidos… -
Un día descubrí por casualidad un yacimiento de nativos ancestrales de una tierra a la que nadie le prestaba atención… ya no quedaban pueblos originarios, así es que no había nadie para mentir plumas, ni vinchas, ni arcos, ni flechas, ni lanzas de piedras… en esos parajes había una soledad extrema… en esos parajes podía escucharse el silencio… pocas personas vivían en comarcas perdidas, sin atención médica, sin ningún recurso más que la tierra, con escaso acceso a la educación pública, olvidados por políticos, negados por políticos, a veces utilizados por empresarios negreros que los buscaban como mano de obra barata, cuando les convenía, después los echaban… el yacimiento podría ser Inca, vaya a uno a saber… seguramente no lo era, daba lo mismo… los que habían estado, ya no estaban… cuidaban el espacio… cuidaban los cementerios ocultos… quedaban pircas… quedaban cosas en las que nadie reparaba, porque se trataba de parajes peligrosos… había corrales olvidados… había lugares que habían sido hogares… había terrazas donde se había cultivado… había todo lo que alguien pudiese imaginar, pero tenía la sensación de que era mejor no tocar nada, tenía la sensación de que era necesario respetar todo lo que había tenido lugar allí mismo… las tinajas me fueron enseñadas… no era una, eran muchas, no sé cuántas… tuve una rara sensación de culto a la eternidad… estaba rodeado de soledad, pero también de certidumbre… las evidencias las tenía delante de mis narices… por allí no circulaban los humanos de aquellos tiempos… desde hacía siglos que por allí no había nadie… por allí no habían pasado los conquistadores y sus miserias europeas… tomé consciencia muy rápido de la importancia de lo que me estaba sucediendo… no le sucedía a otros, me ocurría a mí… por algo era… promediaban los setenta… el olvido podía espantar a cualquiera, pero no era mi caso… atesoré el instante, me adherí a él… -
Ya había aprendido que los colibríes son mensajeros… traen mensajes de los ancestros, cercanos y desconocidos… lo sabían los mayas… lo sabían los aztecas… lo sabían todas las culturas andinas… muchos hablan de ello en las redes, pero nadie sabe el verdadero significado de lo que traen dichos mensajes… la miseria humana no te deja ver, se nubla la vista, pero el habla permanece intacta, entonces la gente repite… los colibríes no son meros mensajeros… hay que entenderlo… su presencia representa lo más sublime del más allá… son pequeños, porque los mensajes suelen ser inmensos… -
Ya había aprendido que las libélulas proveen de señales desde las dimensiones contiguas a aquella donde hay una existencia sensible… por un lado anuncian, por otro lado, avisan… hay que prestarles atención, porque tienen un lenguaje sutil… a veces sus alas brillan, entonces es necesario reparar en los detalles… si te paran encima, te están diciendo más que algo… -
Me había encontrado con colibríes a tres mil metros de altura, pero también a cinco mil metros de altura… también me había encontrado con libélulas a tres mil metros de altura, también a cinco mil metros de altura… no había testigos de FE, así es que no había nadie dispuesto a dar testimonio de ello… sobraban las evidencias, las mías, las propias, las íntimas… nunca debes darle explicaciones a nadie, no las entienden, no las aceptan, te toman por loco… pero ya era loco… pero ya estaba loco… por consiguiente, no necesitaba que nadie me dijera que lo era… no obstante, siempre se me escapaba algo, y por detrás, se reían a mis espaldas, cuchicheaban, me señalaban con el dedo, lo comentaban a sus amigos, hacían referencia a mis grados de locura, siempre hablando a mis espaldas, ya que nadie se anima a decírtelo en lo cara… había comentarios de café, pero también había comentarios de sábanas… ciertos amantes oportunistas suelen hacer las veces de confesores, allí van a parar todas las impotencias de todo aquello que nunca se resolverá… ciertas amigas de conveniencias ponen la oreja, para escupir luego a tus espaldas… como sea, seguía siendo un loco… un loco al que podían sacarle de todo, porque estaba dispuesto a dar todo… para cualquier cuerdo, los locos son peligrosos… para aquellos que razonan todo, los que se guían por el instinto son muy peligrosos, pero muy útiles… hay que usarlos, pero no hay que tenerlos en cuenta para nada que no sea sacarles ventaja… -
A esas alturas hay cosas que nadie conoce… desde lagartijas hasta plantas que nadie ha visto… los mal llamados animales, viven en paz… cuánto conocimiento desperdiciado… me había acostumbrado a hablar conmigo mismo, tanto en silencio como en voz alta… como no hay caminos, se llega mediante sendas de piedra… pero el humano común sólo visita lugares que otros humanos comunes visitan… el resto, se viste de miedos de distinta envergadura… además hay fantasmas… de veras los hay… además hay duendes, de veras los hay… además hay un inframundo donde se percibe que estás siendo vigilado… de veras lo estás siendo… al visitante, nada de eso le importa… quiere llevarse la selfie… algo que indique que estuvo allí… por eso se saca fotos junto a carteles que indican el lugar… nunca se dan cuenta que los paisajes son reducidos, y que las fotos se destiñen, y que las selfies se olvidan… -
Un calor de locos mientras da el SOL… -
Un frío de temer por las noches, donde el cielo asusta… te das cuenta que no estás solo… si no te das cuenta, es porque estás envuelto en miseria humana, y dominado por la estupidez humana… -
Había observado trozos de cuencos de arcillas trabajadas, y sin elaborar… había observado trozos grandes con pinturas, y otras sin ellas… había observado que algunos pedazos tenían figuras geométricas perfectamente delineadas, otros no… había observado que donde se habían quebrado, allí habían quedado… me llamaron la atención muchas vasijas a la vera de un río de altura… no una, decenas… estaban al alcance de la mano, algunas de ellas semienterradas, pero enteras… con asas… sin ellas… con tapas… sin ellas… con miles de años encima, pero jamás vistas por nadie… tomé una, me quedé mirándola, absorto ante semejante obra de arte que había acompañado a humanos de otros tiempos… tiempos lejanos… tiempos distantes… nada de un par de siglos… miles de años de sapiencia humana en mis manos… no hay testigos, por suerte… no hay quien de testimonio, por suerte… no hay quien asevere lo contrario, por suerte… los que observan no están de este lado, así es que están obligados a guardar silencio… descubrí que las vasijas eran mucho más que eso… algunas sonaban… producían música… otras silbaban… hoy no hay tecnología humana que logre dicho fenómeno… los ancestros tenían música en sus almas, la trasladaban a aquello que creaban… había otras curiosidades mayores… había rocas negras que emitían sonidos que se escuchaban a la distancia… muchas de esas piedras sonaban de acuerdo a la piedra que la golpeaba… funcionaban a modo de un xilofón gigantesco cuyos sonidos alcanzaban distancias no consideradas… las vasijas hablaban… las piedras negras hablaban… aprendí que la magia funciona con ciertas personas, con otras no… para aquellas que la magia funciona, no necesitan ninguna explicación… para aquellas otras que la magia no funciona, por más que se le explique lo que sea, jamás van a entender nada de nada… es sencillo… muchos años más tarde, una década después, viví el mismo fenómeno in vivo, en el Tíbet… al igual que en un principio, no necesité de explicaciones… entendí todo de una… en esas vasijas había nanotecnología aplicada, pero nadie lo había notado… asimismo, las piedras xilofónicas eran producto de la misma tecnología, nadie lo asumía como evidencia… la historia la escriben los que mienten, así es que nada puede ser tenido en cuenta… el imperio se ha fabricado una historia a su medida, a la medida de su mentira, por lo tanto, estando lejos de cualquier verdad inapelable, uno debe considerar que hay otra historia que nadie cuenta, de la que no hay registros, pero existe porque tuvo lugar… de la que no se habla, que nadie escribe, porque el negocio es prioridad del modelo depravado que vende el propio imperio… no hay nada más que agregar… -
Permanecí sentado a la vera de un río de alta montaña… -
Me encontraba solo en un lugar único… -
Permanecí sentado a la vera de fuentes olvidadas, o quizás, jamás descubiertas por una civilización que se miente a sí misma… -
Permanecí pensando en mi suerte, en el silencio de mi suerte, en la soledad de mi suerte… -
Permanecí concientizando mi locura, los beneficios de mi locura, los aportes de mi locura, el valor agregado que ella (locura) tenía para conmigo… -
Permanecí envuelto en una extraña felicidad… profunda… extensa… exactamente cósmica… posiblemente universal… quizás multi dimensional… -
Cualquiera que hubiese encontrado las vasijas, las hubiera usado como macetas… desconociendo su contenido intrínseco en “tierras raras” … sin mostrar respeto por sus hacedores ancestrales… o tal vez, las hubiera desechado al verles fisuras o cachaduras, porosidades raras que se traducen al color terracota… o quizás las hubiese roto, al comprobar que sus asas lo estaban… la gente no considera a los hechos de los que estuvieron antes que ellos… no hay respeto como tampoco hay consideración alguna… el imperio dice que el pasado debe ser usado según los antojos del poder… los museos europeos están llenos de productos de los saqueos al pasado de los otros… no es casualidad… es el resultado del desprecio contenido por siglos de soberbia… hay evidencia suficiente de que al imperio, a quienes lo componen, no les importa nada de nadie, así es que usan y tiran al mejor postor, así es que compran y venden historia, así es que lo único que los mueve es el negocio de ocasión… -
El humano sigue sin aprender sus lecciones… -
El humano sigue sin entender las ecuaciones a las que se ve sometido… -
El humano sigue sin analizar sus propias circunstancias… -
El humano permanece atrapado en el tiempo que se le ha concedido… pero le resulta imposible abstraerse de él… -
Todo lo simple lo transforma en complejo, impenetrable… -
Entendí que era un náufrago de los otros, de vidas en conflicto con ellas mismas, de odios guardados por años, de soberbias compradas a almas despojadas, de corduras compradas para ser vendidas, de razonamientos que no guardaban ninguna lógica… pero, de todo ello, resulta que había descubierto mi propia ciudadela… tenía mis propias explicaciones… no necesitaba nada más… quien se sabe loco, se ha reconocido a sí mismo… el encuentro, finalmente, te despoja de ataduras insípidas… -
Despojarse de las cargas, es también parte del camino a la locura extrema… -
LLAVE SIN PUERTA ©
By Víctor Norberto Cerasale Morteo®
El agujero del mate
[I ME MINE-10]
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