martes, 28 de enero de 2014

À la recherche du temps perdu ► El banco del tiempo perdido >> El arte en la edad del silicio >> Blogs EL PAÍS

El banco del tiempo perdido >> El arte en la edad del silicio >> Blogs EL PAÍS



El imprevisible universo de la creatividad basada en tecnologías digitales: net.art, media art, telepresencia, realidad aumentada. Estamos viviendo tiempos revolucionarios: las nuevas tecnologías han transformado el paradigma del arte, democratizando el proceso creativo e hibridizando el futuro. 
“En las sociedades del siglo 21, el arte no se expondrá. Se difundirá”. La Société Anonyme.


SOBRE LOS AUTORES

Roberta Bosco y Stefano Caldana
periodista especializada en arte contemporáneo y nuevos medios.
periodista especializado en cultura digital.
Juntos escriben sobre temas de arte y cultura digital para CiberP@is, el suplemento dedicado a las nuevas tecnologías de El País y en otras secciones del diario.
Entre otros proyectos, han comisariado Conexión remota, una selección de net.art para la exposición Antagonismos. Casos de Estudio en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona y las exposiciones Digital Jam y Web as Canvas en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona, para el festival Art Futura; London Calling para el Festival Sonar y Donkijote para Laboral Centro de Arte en Gijón. Son autores de Arte.red, una historia navegable subjetiva de la creación en Internet para El País Digital.




El banco del tiempo perdido

Por:  27 de enero de 2014
Time Notes Bank de Gustavo Romano
Un billete de sesenta minutos emitido por el "Time Notes Bank" de Gustavo Romano.
Desembarca en Madrid el Time Notes Bank, un proyecto del artista y comisario argentinoGustavo Romano, que implementa un nuevo sistema monetario, proponiéndose como una alternativa sensible frente al sistema económico imperante y a los modelos de intercambio dominantes. En lugar de valerse de las convenciones monetarias basadas en la acumulación de capital, este banco utiliza una divisa estructurada en unidades temporales -minutos, días y años- ofreciendo a sus clientes reintegros de tiempo perdido. Con oficinas en BerlínMúnichSingapurMumbaiBuenos AiresMéxico e incluso dentro del edificio del Banco Mundial en Washington DC, el proyecto concebido por Romano en 2004 se presenta en Madrid, en el marco de la Feria Internacional Ciudad Creativa (Creative City Fair), una exposición abierta hasta el 9 de marzo en el espacio cultural Centro Centro en el Palacio de Cibeles.

El cajero de Time Notes BankAunque no tiene nada que ver con Momo, puede que aquellos que fueron niños en la década de 1970 no se hayan olvidado la homónima novela del escritor alemán Michael Ende. A pesar de ser considerada como literatura juvenil, Momo planteaba una precoz crítica al consumismo, plasmando un mundo donde los Hombres Grises obligaban los ciudadanos a depositar en un banco todo el tiempo que no dedicaban al trabajo. Desde una perspectiva metafórica, Time Notes Bank hace exactamente lo opuesto. “Es un banco que reintegra el tiempo perdido y se propone como una alternativa para sensibilizar la sociedad sobre el significado de tiempo y de cómo lo estamos utilizando y a menudo malgastando”, indica su creador Gustavo Romano, pionero de la escena electrónica y digital, fundador en 1995 de Fin del Mundo, el primer espacio virtual dedicado al net.art en Latinoamérica y, en los últimos años, colaborador habitual del Museo Extremeño e Iberoamericano de Arte Contemporáneo (MEIAC) deBadajoz, donde ha comisariado diversos proyectos expositivos.
Time Notes Bank, que a lo largo de los años se ha materializado con distintas puestas en escena, se presenta en la Feria Internacional Ciudad Creativa como una sucursal bancaria equipada con un clásico cajero automático, que funciona ininterrumpidamente en el horario normal de apertura de la Feria (de martes a domingo, de 10 a 20 horas). La oficina ofrece a sus clientes una promoción especial: un billete regalo del valor de un día, en cambio de una contribución que el usuario tiene que teclear en el display del dispositivo contestando a la pregunta: “Cuéntanos cuál fue el día que cambió para siempre tu vida”.
Gustavo Romano. Compra venta de tiempo en las inmediaciones de Puerta del Sol
Gustavo Romano en Madrid. Compra venta de tiempo en las inmediaciones de Puerta del Sol.
Según la situación Romano concibe las oficinas como intervenciones permanente, por ejemplo el cajero instalado en Centro Centro, o móviles, como el que recorrió Madrid por los alrededores de Casa de América y Sol hace cuatro años. Las sucursales se consideran lugares de recepción y clasificación del tiempo cedido involuntariamente, bajo presión o por razones arbitrarias, lo cual le permite relacionarse y establecer un diálogo con el público. “Ser consciente del tiempo de vida que tenemos, del que realmente disponemos para nosotros y del que nos queda, puede parecer algo meramente simbólico”, explica al SilicioGustavo Romano “Sin embargo cualquiera que haya participado en las experiencias de las oficinas de Time Notes Bank, de un lado u otro del mostrador, ha dejado huellas reales y activado dinámicas internas. Es algo a medio camino entre arte relacional y psicoanálisis callejero”.



Times Notes Bank, que en 2009 estableció también un servicio de compraventa de tiempo a través de eBay, ofrece varios servicios online. Destacan los préstamos de tiempo a través de la exclusiva Tarjeta de Crédito de Tiempo, un recurso que funciona con una verdadera tarjeta bancaria que viene entregada a los clientes, cuyas funcionalidades –por ejemplo la consulta de saldo de tiempo– pueden ejecutarse desde la red. “Su uso, al igual que los billetes, es ambiguo y en el límite entre realidad y ficción”, continúaRomano. “Objetivamente, se otorga y entrega un crédito inicial en función del pedido del cliente. Ese pedido de préstamo es para cosas que han sido dejadas de lado por falta de tiempo y no de dinero. Una vez aprobado el préstamo, el tiempo comienza a correr. Si accedemos a la web del banco, en la sección banco online, podemos consultar nuestro saldo ingresando el número de tarjeta y el PIN. También podemos examinar la base de datos del tiempo perdido y las compraventa de tiempo”, asegura el artista.
Time Notes Bank y la Tarjeta de Crédito de Tiempo
"Time Notes Bank" de Gustavo Romano y la Tarjeta de Crédito de Tiempo.
El cajero, que permanecerá en Centro Centro hasta el 9 de marzo, es sólo la última y más novedosa herramienta del Time Notes Bank, que a lo largo de los años ha establecido oficinas en medio mundo, incluyendo BerlínSingapurMumbaiBuenos AiresMéxicoy el mismo edificio del Banco Mundial en Washington DC. “El de Washington fue un evento muy especial, que comenzó con una invitación del Banco Mundial para participar en una muestra y derivó en una estancia de diez días, trabajando en el banco con un contrato firmado como asesor. De dicha experiencia quedan las entrevistas en la oficina, fotos y un vídeo, que he recopilado en un ebook de descarga gratuita”, recuerdaRomano.



Feria Internacional Ciudad CreativaLa Feria Internacional Ciudad Creativa (Creative City Fair) es una exposición que se plantea “situar Madrid en el epicentro del conocimiento y las soluciones para ciudades inteligentes”, en palabras de Romano, que también es comisario del proyecto junto con el artista y media activista Daniel García Andújar. El creador valenciano presenta el histórico Technologies To The People, un proyecto artístico en forma de hipotética empresa, que desde 1994 le permite desarrollar una vertiente muy peculiar de activismo político y conceptual.
A pesar de estructurarse en stands como un cualquier evento ferial, las pretensiones de laCreative City Fair son del todo ajenas a los tradicionales esquemas de mercado. “LaFeria Internacional Ciudad Creativa es fruto de la colaboración entre más de quince empresas e instituciones de distintos países, todas iniciativas de corte artístico, que desde una mirada crítica proponen desarrollos y dispositivos asociados al concepto deciudades inteligentes”, indican sus comisarios.



El proyecto, una suerte de joint venture entre Psychoeconomy (Gustavo Romano) yTechnologies To The People (Daniel García Andújar), surgió a partir de los encuentros de Psychoeconomy, que se celebraron en 2010 en el Matadero de Madrid y en 2011 en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) de Sevilla, entre artistas cuyos proyectos representaban creativamente falsas empresas. “Entonces nos reunimos, a la manera del G8 o el club de Bilderberg, para redactar irónicamente una declaraciónacerca de la crisis financiera internacional y las formas de enfrentarla. Nos apropiamos del formato de este tipo de eventos empresariales, pero desde la óptica y las estrategias de presentación del arte, aportando soluciones alternativas y planteando nuevas preguntas y enfoques”, concluye Romano.

TEMAS RELACIONADOS:
La nueva vanguardia viene de Badajoz (21 May 2012)



el dispensador dice:
cambiar los bancos de monedas,
cambiar los bancos de hipotecas,
cambiar los bancos de préstamos,
limpiar el mundo de usuras,
que barren a las gentes,
desprevenidos que asisten,
a alimentar los desprecios,
de aquellos que no tienen,
siquiera el don de ser gente...

se necesitan,
bancos de tiempos,
donde la dignidad se recupere,
bancos de asientos,
donde la humanidad se respire,
bancos de afectos,
donde los ojos se encuentren,
bancos de abrazos,
donde la soledad se pierde...
esos bancos hacen falta,
para salvar personas,
que viven atrapadas,
por desprecios que hieren...

se necesitan,
bancos que presten cultura,
que hagan de la sapiencia,
una escultura...
bancos que presten letras,
que hagan de lo escrito,
conexiones eternas...
bancos que presten notas,
que hagan del pentagrama,
un enlace de ramas,
que suenen por siempre,
como una voz que llama...
bancos que presten tintes y tinturas,
para que cada quien,
se traduzca en locuras,
que haga de su tela,
cualquier pintura,
que deje plasmado,
su éxtasis y sus rayaduras...

no se necesitan bancos,
que condenen destinos,
que laven dineros,
ocultando gritos.
hacen falta bancos,
que siembren futuros,
que salven gentes,
de tiempos oscuros...

se necesitan bancos,
que regresen valores,
que las gentes anden sueltas,
liberadas de temores,
que no sean perseguidas,
por poderes atroces,
que cultiven encuentros,
evitando choques...
esos bancos hacen falta,
no los otros que parecen arañas,
tejiendo telas... que siempre matan.
ENERO 28, 2014.-

TELÉMACO ► Troya no se rinde >> Historia[S] >> Blogs EL PAÍS

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Troya no se rinde

Por:  27 de enero de 2014
















Dado que el presente se levanta sobre lo que ya pasó, no es mala idea echar un vistazo atrás para entender lo que está pasando. Cicerón lo dijo antes y mejor: “No saber lo que ha sucedido antes de nosotros es como ser eternamente niños”.

SOBRE LOS AUTORES

Tereixa ConstenlaCoordinadora: Tereixa ConstenlaPeriodista deEL PAÍS. Descubrió la Historia en 2008, cuando aterrizó en la sección de Cultura, y comprobó que el pasado era un filón para el presente.
Isabel Burdiel recibió el Premio Nacional de Historia en 2011 por su biografía sobre Isabel II. Es especialista en liberalismo europeo del siglo XIX y catedrática de la Universidad de Valencia. "Para que sirva para algo, la Historia no tiene que quedarse en el círculo de especialistas", sostiene.
Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Zaragoza, defiende, como Eric J. Hobsbawm, que los historiadores son "los 'recordadores' profesionales de lo que los ciudadanos desean olvidar". Es autor de una veintena de libros sobre anarquismo, Guerra Civil y siglo XX.
Manuel Morales es periodista de EL PAÍS y profesor de Periodismo Digital en la Escuela de EL PAÍS/UAM. Para liberarse de tanta actualidad busca refugio en historias del pasado, sobre todo las que han dejado huella en la fotografía.
María José Turrión fue la primera directora del Centro Documental de la Memoria Histórica, creado sobre el esqueleto del Archivo de la Guerra Civil de Salamanca. Cree firmemente que los archivos contribuyen "a la salvaguarda de los derechos humanos y al desarrollo pleno de las democracias".












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Ilustración del alemán Heinrich Schliemann dibujando en las ruinas de Troya. / CORBIS




Si hay un lugar fascinante para la arqueología por el mito que representa es Troya. La guerra que Homero plasmó en La Ilíada, aupado como uno de los grandes clásicos de la literatura universal, sigue dando noticias. Troya no se rinde, se resiste a mostrar los misterios que los investigadores aún no han podido dilucidar. El periodista inglés Michael Wood (1948) intentó sintetizar en el libro En busca de la guerra de Troya las excavaciones practicadas en el montículo de Hisarlik, el lugar que se supone fue el escenario del asedio y destrucción de la ciudad legendaria, en el noroeste de Turquía. Esta obra publicada en 1985 y revisada veinte años después, se ha traducido al español (Crítica). El texto de Wood -autor de superventas y productor de documentales televisivos- es respetado por unos y vilipendiado por otros, es decir, que recoge la división entre los historiadores que dan carta de realidad a parte de La Ilíada y los que ven en el relato pura fantasía.




En busca de la guerra de Troya es más un libro de preguntas que de respuestas, no es una novela histórica pero tampoco un texto de lectura fácil y amena para aficionados. Estos son algunos de los nombres y cuestiones estudiadas por Wood:
Heinrich Schliemann. El millonario alemán (1822-1890) dedicó los últimos veinte años de su vida "a su obsesión, a su sueño infantil", como dice Wood: hallar las ruinas de Troya y demostrar la verdad del relato de Homero. La historia de este personaje está teñida de aventuras, ambición, entusiasmo e imprudencia. De sí mismo dijo: "Mi peor defecto, ser un fanfarrón y un farolero... pero me proporcionó innumerables ventajas". De Schliemann, que bebió del primer gran explorador de Troya, el inglés Frank Calvert, se conservan 175 volúmenes de cuadernos de excavaciones, 20.000 artículos y 60.000 cartas. Wood lo retrata como un aficionado que paradójicamente podría "ser considerado el padre de la arqueología y, a la vez, un narrador de cuentos chinos". Llegó a ser acusado de amañar las pruebas de sus descubrimientos; fue lo contrario al ejemplo de investigador escrupuloso y metódico. Con su ejército de obreros excavó grandes trincheras, extrajo toneladas de tierra y se llevó por delante parte de las murallas que buscaba. Sin embargo, fijó la clave del yacimiento: Hisarlik era una sucesión de estratos -el más antiguo, del 3.000 a.C.-, fruto de una costumbre de la zona, la constante reedificación, y de sus siguientes colonizadores. Uno de esos estratos fue el escenario de lo que se convirtió en el célebre relato.
'La Ilíada' y Homero. Wood recoge "la opinión general" de que esta obra fue compuesta por un poeta que recopiló antiguos relatos orales. El autor señala que Homero ("si es que este existió") vivió "quizá" en el siglo VIII a.C., cuando el relato de Troya ya se contaba en las cortes egeas. Su calidad como bardo le llevó a difundirlo, a su vez, en otros palacios. La tradición siguió hasta que un tirano de la poderosa Atenas del VII a.C., por aquello de construir un relato épico nacional, decidió que los sucesores de Homero pusieran por escrito la gran epopeya, en la que los siempre enfrentados pueblos de la Hélade habían actuado unidos frente al enemigo troyano.
La fecha de la guerra. Wood se basa, entre otros restos, en la cerámica y las cartas escritas en tablillas por los diplomáticos de la época para aventurar que el asedio y destrucción del asentamiento junto al estrecho de los Dardanelos pudo ocurrir en el siglo XIII a. C. (aproximadamente entre 1275 y 1260). Antes de que fuera una ruina calcinada, Wood, tras recopilar todos los hallazgos y excavaciones, se atreve a dibujar cómo pudo ser aquella "ciudad de ovejas, con fábricas rurales, que criaba caballos" y se defendía de los invasores gracias a sus sólidas murallas.
KorfmannDe la principal puerta de entrada a la histórica población "partía una calle adoquinada" que subía hasta el palacio del rey. Bajo este había una veintena de casas en las que vivían los familiares y también los sirvientes del monarca. A la izquierda de la puerta, una enorme torre cuadrada de bloques de piedra caliza que albergaba un altar. A la derecha, una casa alargada para realizar sacrificios de fuego. Finalmente, Wood conjetura que de las casas conservadas se desprende que Troya podía tener en aquella época unos 1.000 habitantes en el interior de las murallas y una extensión de 183 por 137 metros. A estos troyanos se sumarían unos 5.000 en la ciudad inferior y en la llanura.
La guerra se libró en un periodo en el que eran habituales las incursiones de los griegos en Asia Menor para derrocar reyes. Entre estos reinos, Troya tenía una posición dominante, era una ciudad con riquezas, fruto de la navegación marítima y de los derechos aduaneros, y cuya rapiña convertiría además a sus habitantes en esclavos. Wood supone que algún conflicto diplomático provocó que aquel apetecible cruce de caminos se convirtiera en objetivo de los griegos. Y no hay que olvidar que en la era homérica, ser "saqueador de ciudades" era un gran halago para un rey.
Manfred Korfmann. Después de Schliemann, los otros protagonistas de las excavaciones de "la ruina de una ruina" son el también alemán Wilhelm Dörpfeld (1853-1940) y el estadounidense Carl Blegen (1887-1971), que cerró las trincheras en Troya en 1938. Hubo que esperar medio siglo para nuevos descubrimientos, los de Manfred Korfmann (1942-2005), arqueólogo alemán, que pasó sus últimos 17 años revitalizando las excavaciones. Korfmann, el otro nombre germano vinculado a Troya para siempre, acabó de forma muy distinta a Schliemann. Mientras que este no pudo volver a Hisarlik porque los turcos le acusaban de sacar piezas del país sin su permiso y fue un "maltratador de las ruinas", Korfmann logró que la zona fuera declarada parque nacional por el Gobierno de Ankara para una mayor protección y su labor le permitió obtener la nacionalidad turca.
En la foto, Manfred Korfmann en las ruinas troyanas. / AP


el dispensador dice:
batallas ganadas,
batallas perdidas,
andar constante,
aquieta heridas,
algunas se esquivan,
otras se olvidan,
seguir de largo,
salva vidas...

regalos enteros,
regalos vacíos,
caballos sonrientes,
monturas atrayentes,
los obsequios suelen traer,
sorpresas dementes,
no se imagina nunca,
la luz en la lente,
sólo se ven imágenes,
que retiene el que siente...

ecos de Troya,
personajes de historia,
lo que se contó,
no hace honor a la gloria,
detenerse en gestas,
revolver la noria,
no devuelve el tiempo,
ni el destino a su hora,
las batallas dejan,
un sabor amargo,
cuando los espíritus se van,
todo huele a letargo...
las piedras hablan, 
cuentan algo,
mejor dejar que la tierra,
esconda el encargo,
¿para qué destaparla?,
en la costa no hay barcos...
nada anuncia algún desembarco,
todos se han ido,
aquí huele a descanso.
ENERO 28, 2014.-

lunes, 27 de enero de 2014

A LA LUZ DE LAS VELAS ▲ Muere José Emilio Pacheco, el poeta amado por los mexicanos | Cultura | EL PAÍS

Muere José Emilio Pacheco, el poeta amado por los mexicanos | Cultura | EL PAÍS


El poeta Jose Emilio Pacheco. / CÉSAR DURIONE

Muere José Emilio Pacheco, el poeta amado por los mexicanos

Fallece a los 74 años años uno de los escritores contemporáneos más importantes del español

Recibió el Cervantes y el Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2009

Miembro de la Generación del Medio Sigo, su poesía habla de la belleza de lo cotidiano y del tiempo.



El poeta mexicano José Emilio Pacheco ha muerto este domingo en la Ciudad de México. El escritor, de 74 años años, fue hospitalizado en la tarde del sábado."Se fue tranquilo, se fue en paz", ha dicho su hija Laura Emilia Pacheco, encargada de confirmar la noticia.
Poeta, narrador, ensayista y traductor, era un hombre sencillo. La imagen pública de José Emilio Pacheco (Ciudad de México 1939-2014) era la de un poeta sin pretensiones. Cuando recogió el Premio Cervantes en 2010 en España hizo un comentario sobre eso que se andaba diciendo de que él era uno de los mejores poetas latinoamericanos. “Pero si ni siquiera soy uno de los mejores de mi barrio. ¿No ven que soy vecino de Juan Gelman?”.
Los dos vivían en el barrio de la Condesa, en México DF. Últimamente apenas se veían porque estaban ambos ya bastante achacosos como para andar de caminata por una ciudad tan apabullante. En abril se vieron en la presentación de un libro. Pacheco le dijo a Gelman: “Te vería más si vivieras en Buenos Aires”.
El poeta argentino se adelantó unos días a su amigo José Emilio Pacheco en dar el paso al otro mundo. Falleció a los 83 años el pasado 14 de enero. Dos semanas después, toca despedir a Pacheco, otro de los grandes poetas latinoamericanos de las últimas décadas. El escritor Carlos Fuentes, otro de los grandes de las letras en español, escribía así sobre él en 2009: “Su obra es una obra universal, y participa de la gloria de las letras de todos los tiempos”.
Pacheco era un ídolo discreto en México. Aparecía poco, pero era una figura siempre presente en el altar de los devotos de la literatura. Uno de sus poemas, Alta Traición, era, es, será una de las máximas referencias de la cultura mexicana para entender a su propio país y a los sentimientos contradictorios que genera en muchos mexicanos.
No amo mi patria.
Su fulgor abstracto
es inasible.
Pero (aunque suene mal)
daría la vida
por diez lugares suyos,
cierta gente,
puertos, bosques de pinos,
fortalezas,
una ciudad deshecha,
gris, monstruosa,
varias figuras de su historia,
montañas
-y tres o cuatro ríos.
Pacheco estudió Derecho y Filosofía en la Universidad Nacional Autónoma de México. Fue traductor de autores ingleses (Tennesse Williams, T. S. Eliot…), colaborador de prensa, ensayista (El derecho a la lectura,1984; La hoguera y el viento, 1994), escribió cuentos como La sangre de Medusa (1955), El viento distante(1963) o El principio del placer (1973) y novelas como Morirás lejos (1967) yLas batallas en el desierto (1981).
Pero su género fue la poesía, o, como escribió una vez Carlos Monsiváis con su ironía: “José Emilio Pacheco, poeta, narrador, periodista cultural, traductor, antologador, dramaturgo ocasional, es, sobre todo un poeta”. Gran parte de su obra poética está recogida en el volumen Tarde o temprano (Poemas, 1958-2000), editado por el mexicano Fondo de Cultura Económica. 
Para José Emilio Pacheco la escritura era su ser. “La lengua en la que nací constituye mi única riqueza”, dijo en 2010 cuando recogió el Cervantes.
Antes de eso, en una entrevista con este periódico en 2009, decía sobre el efecto íntimo de hacer una buena frase: “Uno se siente muy satisfecho, sí, eso sí”. El hombre que componía versos excelentes no era de puertas para afuera un orador epatante. Decía palabras normales, humildes, como su presencia de señor tranquilo de pelo blanco y gafas cuadradas. Colaborador del semanario Proceso, en esa publicación durante décadas su columna Inventario se convirtió a un mismo tiempo en una brújula para orientar a la sociedad mexicana.
La escritora Elena Poniatowska, que ganó el Cervantes el año pasado, escribió esto en EL PAÍS cuando se lo dieron cuatro años antes a su admirado Pacheco. “Siempre espero ansiosa el regreso de José Emilio. Me hace falta. En torno a él, el aire se vuelve cálido, familiar, verdadero. No hace frases solemnes, no excluye a los otros, los estudiantes lo rodean, las muchachas se enamoriscan de él, no fabrica una capilla, no trata de apantallar con su presencia, sus comentarios son caseros: ‘Creí que iba a perder el tren’, ‘no encontré taxi’…”.
Otro detalle que definió la incompatibilidad sustancial de Pacheco con el boato ocurrió en la entrega del Cervantes. Al premiado se le cayeron los pantalones al entrar en el claustro de la Universidad de Alcalá de Henares. Al acabar el acto dijo que nunca se había vestido “de pingüino” y que no tuvo en cuenta que hubiera sido bueno ponerse unos tirantes.
Aquel fallo de protocolo hubiera sido de pena capital en el México encorsetado y grandilocuente de su infancia; un México que describió magistralmente en Las batallas del desierto:
La cara del Señorpresidente en dondequiera: dibujos inmensos, retratos idealizados, fotos ubicuas, alegorías del progreso con Miguel Alemán como Dios Padre, caricaturas laudatorias, monumentos. Adulación pública, insaciable maledicencia privada. Escribíamos mil veces en el cuaderno de castigos: Debo ser obediente, debo ser obediente, debo ser obediente con mis padres y con mis maestros. Nos enseñaban historia patria, lengua nacional, geografía del DF: los ríos (aún quedaban ríos), las montañas (se veían las montañas). Era el mundo antiguo. Los mayores se quejaban de la inflación, los cambios, el tránsito, la inmoralidad, el ruido, la delincuencia, el exceso de gente, la mendicidad, los extranjeros, la corrupción, el enriquecimiento sin límite de unos cuantos y la miseria de casi todos.

Poesía y prosa

POESÍA
Los elementos (1963)
El reposo del fuego (1966)
No me preguntes cómo pasa el tiempo (1970)
Irás y no volverás (1973)
Islas a la deriva (1976)
Desde entonces (1979)
Los trabajos del mar (1984)
Miro la tierra (1987)
Ciudad de la memoria (1990)
El silencio de la luna (1996)
La arena errante (1999)
Siglo pasado (2000)
Tarde o temprano (poemas 1958-2009)
Como la lluvia (2009)
La edad de las tinieblas (2009)
NOVELA
Morirás lejos (1967)
Las batallas del desierto (1981)
RELATOS
La sangre de Medusa y otros cuentos marginales(1959)
El viento distante (1963)
El principio del placer (1972)
Tarde de agosto (1992)

el dispensador dice:
a veces te trae el recuerdo,
a veces te escribo y te suelto,
a veces se me mezcla un abrazo,
otras veces se enciende un beso,
pero,
al regresar al cuerpo,
respirando a tranco lento,
enciendo las velas,
para descubrir los reflejos...

a veces me voy y no vuelvo,
a veces... respirando...
estoy muerto,
a veces lo simple está envuelto,
a veces lo complejo rompe el encuentro,
mejor no decir nada,
caminar en silencio,
todo lo que se dijo,
derivó en desierto,
nadie regresa,
de rotos sentimientos...

a veces permanezco,
bajo la luz de las velas,
me humedesco,
siento que transpiro lágrimas,
sin saber por qué es esto,
siento que se me desgrana el alma,
por el lado opuesto,
hay espíritus fantasmas,
así como los hay siniestros,
suelen despojar de inocencias,
a los que andan con lo puesto,
dejándolos expuestos,
a una vida sin tiempos...

no tengo miedo al partir,
pero sí al haber vuelto,
encontrarme con la mentira,
me hace sentir revuelto,
mi naturaleza es indómita,
aprendí a vivir sin tiempo,
ando cruzando umbrales,
observando como se reparte,
aquello que supo ser nuestro,
pero que convocó un único sacrificio,
eje de un solo esfuerzo,
lo demás eran soberbias,
despreciando y riendo,
cuando mientes una vez,
la segunda no tiene vuelto...

y he preferido las velas,
por eso de los reflejos,
me permite ver las auras,
más allá de cualquier cuerpo,
he aprendido a ver con el alma,
dejando los ojos puestos,
en la llama que va y viene,
hablándome de recuerdos.
ENERO 27, 2014.-




ESQUINA

el dispensador dice:
justo al llegar a la esquina,
tuve la sensación de recibir el golpe... de quien te mira,
giré la cabeza buscando curioso,
y lo hallé justo en la vereda de enfrente...

ella estaba detenida, estupefacta, estremecida,
había visto un fantasma pasar por delante de su vida,
andando simplemente como cualquiera en su día,
llevando un mochila de recuerdos,
un escudo de armas y también algunas heridas...

pretendió decirle algo,
pero la voz no le salía,
no emitía palabras,
el recuerdo la atropellaba,
mientras el olvido la envolvía,
así suceden las cosas,
cuando se lastima en la vida...

quiso seguir de largo,
pero sus pies no se movían,
estaba en ella misma,
como en su tiempo... detenida...
semejante sorpresa espanta,
el fantasma... vivía...
o tal vez era un espejismo,
que de sí mismo huía...

¿cómo saberlo entonces,
si las palabras no le salían?...

¿como averiguarlo entonces,
si sus pies no se movían?...

cualquier fantasma que ande,
con lo puesto y por su vida,
lleva distintas marcas,
que se traducen como heridas,
algunas se cicatrizan,
sus recuerdos provocan risas,
otras no se despegan,
son pegajosas las mentiras,
mucho peor si son traiciones,
que nunca se recriminan...

al entender la coyuntura,
circunstancia de la vida,
el fantasma solo miró,
una imagen detenida,
por el rostro, conocida,
por el alma, retorcida,
por el recuerdo, resentida...
¿para qué entonces detenerse,
a retraer viejas heridas?...
el fantasma que soy yo,
decidió evitar el encuentro,
para lo cual dobló la esquina,
dejando abierto el abismo,
donde se guardan las mentiras,
¿para qué volver atrás,
si me espera una sonrisa?...

ahora me conformo con poco,
siento una sensación de eterna paz,
cuando doblo las esquinas,
los que quedaron atrás,
andan con sus miradas perdidas,
reclamándole a Dios,
lo que no supieron hacer con sus vidas.
ENERO 27, 2014.-


ayer queda muy lejos,
mejor, cuando el mañana te abriga...
sostener en alto la esperanza,
a veces te salva... también te obliga.

domingo, 26 de enero de 2014

PASILLOS VACÍOS ► ‘La vida es suero’, la sorpresa navideña | Cultura | EL PAÍS

‘La vida es suero’, la sorpresa navideña | Cultura | EL PAÍS



‘La vida es suero’, la sorpresa navideña

La autoedición de libros digitales se acercó en 2013 a la de títulos en papel







El año que, tal como había previsto el Gobierno, finalizó el 31 de diciembre, puso en los escaparates, visibles y no, 72.494 libros de primera edición, una cuarta parte menos que hace dos años, según apunta el blog Sin Tinta,de Fernando García. De esos, 20.402 son digitales, un 12% más que en 2011, a los que habría que añadir los libros autoeditados que no registra sus obras en el ISBN. Es decir, que se deberían sumar 15.000 títulos editados de Amazon. Estaríamos hablando de 53.000 novedades de papel contra 35.000 de bites. Más aún, si se suman los 17.896 autoeditados en Bubok, prácticamente se igualaría, aunque hay que hacer constar que títulos editados en Bubok también se venden en Amazon.
Entre esa marabunta de títulos, en el capítulo de autoeditados, y digitalmente, y en España —que es a lo que se dedica esta columna horizontal—, la sorpresa de las Navidades se llama La vida es suero,escrito por un/una tal Enfermera Saturada, que prefiere mantener ocultos identidad y sexo. El librito, tan corto como fresco, trata de las aventuras y desventuras de una enfermera que empalma sustituciones en el sistema de Salud Pública.
En el más puro estilo de la autoedición en la era de Internet, el texto bebe de un blog con dos años de vida y un millar de visitas diarias, además de 40.000 seguidores en las distintas redes sociales.
Ninguna editorial quiso publicar la obra; la mayoría ni contestó, y quien lo hizo pedía dinero por adelantado para sufragar riesgos. Pues bien, se colgó en Amazon el 12 de diciembre y en un mes ha cosechado 4.000 descargas. A la semana se colocó el número 1, y ahí sigue.
La obra es ágil, divertida y nada pretenciosa (se hubiera agradecido una mejor edición, pero ¡ay!, son gajes del autotodo), con un cierto aire a loBridget Jones, a la díscola Sánchez Mellado (aunque con menos tacones) o a la serie de la enfermera Jackie (aunque menos drogata).
En vista del éxito, también es posible la edición en papel, que se realiza por pedido a 9,90 euros. Entre unas cosas y otras Satu, la enfermera saturada, se ha sacado unos 20.000 euros este mes, que le permitirán relajarse y escoger mejor el hospital de sus desdichas. Punto y aparte.
Gracias a que con la tecnología todo se sabe (que se lo pregunten a la NSA), Amazon proporciona una curiosa estadística: de diez a once de la mañana del 6 de enero es la hora y el día del año de más descargas de libros. Los ganadores de esa hora mágica fueron: 1.069 recetas, de Karlos Arguiñano; El brillo de la estrella del sur, de E. Haran;Conspiración, de R. Harris; La trampa de miel, de Unni Lindell; David Copperfield, de Dickens; Diario de greg 1: un pringao total, de J. Kinney;Pack Sagas, varias autoras; En un rincón del alma, A. Corrales; El médico, de Noah Gordon, y La suerte de los irlandeses, de Rod.


el dispensador dice: 
hospital de noche, 
pasillos vacíos,
murmullos en derroche,
por allá algún lamento,
algún reclamo sin norte,
luces disminuidas,
olores a reproches,
algunos andan soñando,
mientras algunos intentan pasar de largo,
para que los otros no los lloren,
cuestiones de silencios largos,
cuestiones de largos temores,
algunos por seguir andando,
otros por volverse vapores,
como sea es un submundo,
pasillos que identificas,
por extrañas oleadas de olores...

nada coincide con nada,
desde el pié de las recepciones,
aquella habitación está ocupada,
con frecuentes decepciones,
mientras que aquella otra lo está,
repleta de frustraciones,
¿hay algún doctor cerca?,
han regresado los dolores,
aquí nadie puede dormir,
envuelto en sueños ajenos,
perseguidos por raptores,
que dicen venir de un mundo,
donde todos son anteriores,
asegurando estar bien,
en su condición de invisibles,
revestidos de vapores...
aún cuando lo quieras contar,
nadie cree en aquellos ángeles,
que andando por los pasillos,
van siguiendo de las listas,
de potenciales viajeros,
que dejarán atras a sus nombres...

luego despuntando el alba,
comienzan los movimientos,
llegan algunos dormidos,
mientras se van algunos despiertos,
y nunca falta alguien que anota,
a los que han partido esa noche,
dejando el suero colgado,
mientras el paciente de al lado,
acusando recibo del eco,
llamó desesperado a la enfermera,
avisando del compañero muerto,
respirando profundamente,
por haber zafado el turno,
habiendo sorteado el momento,
fue otro el elegido,
permanecerá aquí algún tiempo,
atormentando a los molestos,
con ese zumbido sin tiempo...

y otra vez el pasillo lleno,
más tarde se irá vaciando,
para renovar el concierto,
en el hospital no termina,
lo que nunca tiene comienzo.
ENERO 26, 2014.-