sábado, 29 de mayo de 2010

SOPHIA


el dispensador dice:
el día podrá estar nublado y frío,
tu alma no...

la noche podrá estar helada e impenetrable,
tu alma no...

el paisaje podrá mostrarse sombrío,
tu alma no...

el ambiente podrá percibirse denso,
tu alma no...

las circunstancias podrán condicionar las vidas,
no tu alma...

el tránsito que hagas de la vida,
depende de la calidad de tu alma.

podrás pretender caminar sobre médanos,
a efectos de evitar que tus huellas perduren,
disgregadas las arenas por los vientos...

sin embargo, las que importan no son las huellas de tus pies,
que podrán o no borrarse o ser borradas,
todo lo que vives, se imprime en el aire que transcurres y respiras,
tus verdaderas huellas quedarán por siempre allí,
y ellas serán eternas, más allá de los recuerdos...

y alguien, alguien, siempre las verá,
y reparará en ellas, en quién las dejó estampadas por siempre...
¿qué has hecho por tus huellas?.
el dispensador: aquello no ves, existe. Mayo 29, 2010.-
DEDICADO A: Sophia.

viernes, 28 de mayo de 2010

DE HIGUERAS E HIGOS


Evangelio: Marcos 11,11-26
"Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblos. Tened fe en Dios"

Después que la muchedumbre lo hubo aclamado, entró Jesús en Jerusalén, derecho hasta el templo, lo estuvo observando todo y, como era ya tarde, se marchó a Betania con los Doce. Al día siguiente, cuando salió de Betania, sintió hambre. Vio de lejos una higuera con hojas y se acercó para ver si encontraba algo; al llegar no encontró más que hojas, porque no era tiempo de higos. Entonces le dijo: "Nunca jamás como nadie de ti." Los discípulos lo oyeron. Llegaron a Jerusalén, entró en el templo y se puso a echar a los que traficaban allí, volcando las mesas de los cambistas y los puestos de los que vendían palomas. Y no consentía a nadie transportar objetos por el templo. Y los instruía, diciendo: "¿No está escrito: "Mi casa se llamará casa de oración para todos los pueblo"? Vosotros, en cambio, la habéis convertido en cueva de bandidos." Se enteraron los sumos sacerdotes y los escribas y, como le tenían miedo, porque todo el mundo estaba asombrado de su doctrina, buscaban una manera de acabar con él. Cuando atardeció, salieron de la ciudad. A la mañana siguiente, al pasar, vieron la higuera seca de raíz. Pedro cayó en la cuenta y dijo a Jesús: "Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado." Jesús contestó: "Tened fe en Dios. Os aseguro que si uno dice a este monte: "Quítate de ahí y tírate al mar", no con dudas, sino con fe en que sucederá lo que dice, lo obtendrá. Por eso os digo: Cualquier cosa que pidáis en la oración, creed que os la han concedido, y la obtendréis. Y cuando os pongáis a orar, perdonad lo que tengáis contra otros, para que también vuestro Padre del cielo os perdone vuestras culpas."

"aquello que maldigas en silencio, se secará sin atenuantes"...

el dispensador dice:
la vida en sí misma es simple,
la intencionalidad la hace compleja,
si a esta última se suman segundas intenciones, más...

sabe, acaso, el hombre
qué hay en la semilla,
para que ésta se transforme en árbol?...

sabe, acaso, el hombre
qué hay en la semilla,
para que ésta se exprese en flor?...

sabe, acaso, el hombre
qué hay en la semilla,
para que esta potencie un fruto,
y que éste se transforme en alimento?...

sabe, acaso, el hombre
qué cantidad de calor demandó el orden,
de tener un árbol, tener una flor, tener un fruto?...

sabe, acaso, el hombre
qué cantidad de humedad demandó el orden,
de tener un árbol, tener una flor, tener un fruto?...

apenas si sabe el hombre cómo ese fruto sabe,
apenas si aprecia el hombre la belleza de la flor,
apenas si considera el hombre la importancia de ese árbol...

sabe, acaso, el hombre
qué esencia hace de la semilla vida?...

puedes comprar un campo, pedazo de tierra,
puedes comprar granos para sembrarlo,
puedes comprar lo cosechado,
puedes comprar la harina consecuente a dichos frutos,
puedes comprar el pan,
pero nunca conocerás la esencia,
ni el qué, ni tampoco el cuándo, mucho menos el cómo,
creerás que es tuyo y que el resultado te pertenece,
ello te llenará de soberbia y orgullo,
te alejará de la fuente de los equilibrios ciertos...

te alimentarás desconociendo la condición de lo que comes,
entonces, reconoce el valor de las esencias,
reveréncialas y concédeles un espacio en tu alma,
para ellas te revelen su importancia.
el dispensador: confluyendo hacia la trilogía de eternidades. Mayo 28, 2010.-
DEDICADO A: los que reconocen el foco del mensaje.


"lo que no alimentas con tu espíritu, se secará con tus manos"...

jueves, 27 de mayo de 2010

MITIKO II©: SIRENAS, NÁYADES & OCEÁNIDAS


MITIKO II©: SIRENAS, NÁYADES & OCEÁNIDAS

Navegando con la mente, sin otra computadora que los recuerdos, mezcladas con las Hadas que flotan en el ambiente del lugar, aparecen imágenes de las sirenas, personajes míticos que con distintas capacidades devoraban a viajeros intrépidos, luego de cautivarlos con sus cánticos.

Muchas tradiciones tenidas por leyendas se confunden al llegar al medioevo. Sin embargo, las sirenas no eran habitantes propios del mar, antes bien las había de agua dulce, de las costas marinas, del océano profundo, de las islas lejanas, de los pantanos, de los ojos de agua… y hasta de los aires, donde reside su verdadero origen.

Distintas estirpes, diferentes capacidades.

El vínculo imaginario con los seres del agua se apropia del propio sentido de la palabra Cafayate, en realidad K-Fa-Ya-T ha sido traducido como “cajón de agua” (entre las muchas interpretaciones que tiene la palabra). Sin embargo, abordando las raíces confluyentes del quechua-aymara y el guaraní, quizás más apropiado sería aceptar que significa “suelo de aguas claras”… y es verdad, cuando uno se mira en las cascadas del Río Colorado no ve la propia imagen del rostro, sino del alma. Lo mismo ocurre cuando se asciende por el otro ángulo de la ciudad, en la Banda de Arriba, camino de piedras y energías disueltas, que toman forma al paso del foráneo.

Más aún, cuando se observa los valles desde la altura (casi mil metros arriba) y se divisa Cafayate sobre la derecha, queda claro (para los sensibles) que el lugar tiene custodia ancestral de seres invisibles, eficientes en su responsabilidad, más en su compromiso… ya que pocos son los que acceden a las fuentes que aparecen y desaparecen en la montaña, ofreciendo incluso visiones fantasmales de una ciudadela perdida en el mismo lugar.

Podrá creerse en las leyendas, intentar descifrar los mitos, pero en todo caso los seres del mundo diminuto tienen la habilidad de mostrar variantes que parecen no terminar nunca. Se revela entonces que ni los mitos, ni tampoco las leyendas, son patrimonio de culturas extintas (egipcios, nubios, persas, e incluso griegos), ya que formaban parte del mundo antiguo y todas y cada una de sus expresiones culturales, aceptadas sin tabúes y menos vergüenza que la que se enseña hoy, donde los cuerpos son densos, las almas de piedra y los espíritus con auras amarillas, carentes de energías genuinas.

Sea como sea, espíritus custodios de las aguas y los aires, los aires y las aguas. No obstante, la leyenda va mucho más allá del pensamiento griego, y habla de los espíritus que cuidaban de la pureza de las fuentes de agua, de sus equilibrios, de su pureza, protegiéndola de los seres humanos y sus contradicciones.

“El hombre nunca llega a las fuentes”, declara una frase caracterizada en tablillas cuneiformes. Claro está que no sólo no las alcanza (fuentes) sino que no está capacitado para desentrañar la esencia del origen, reservado al árbol del conocimiento.

En el portal del paraíso en la Tierra (Cafayate), el mundo de las ideas flota protegido por seres extraordinarios, convergencia de duendes, gnomos, elfos, y otros seres del inframundo que con sus sabidurías cambian las cosas de lugar para que el hombre se distraiga prestando su atención a lo intrascendente.

La tarea de estas entidades no es simple, sin embargo sus capacidades son suficientes como para cumplir con la misión que se les ha encomendado desde el comienzo de los tiempos. Escurridizos, aprovechan sus habilidades para transponer los límites del espectro visible, siempre vibrando en rojos invisibles o ultravioletas inalcanzables por la mente humana.

Los antecedentes de las sirenas, perdidos en páginas olvidadas de bibliotecas de papel que ya casi nadie visita, han sido recuperados por la electrónica de Wikipedia y se exponen a la curiosidad (escasa por estos tiempos) de buscadores e inquietos, movidos por su curiosidad, o bien empujados por elfos que intentan despertar a algunos elegidos de sus letargos e inercias.

Veamos que recita la Wikipedia… En la mitología griega, las náyades (en griego antiguo Ναιάδες Naiádes, Ναίδες Naídes o Νάιτιδες Náitides, de ναίω ‘fluir’) eran las ninfas de los cuerpos de agua dulce —fuentes, pozos, manantiales, arroyos y riachuelos—, encarnando la divinidad del curso de agua que habitan, de la misma forma que los oceánidas eran las personificaciones divinas de los ríos y algunos espíritus muy antiguos habitaban las aguas estancadas de los pantanos, estanques y lagunas, como en la Lerna premicénica de la Argólida.



Aunque las náyades estaban asociadas con el agua dulce, las oceánides con el agua salada y las nereidas específicamente con el mar Mediterráneo, había cierto solapamiento debido a que los griegos pensaban en las aguas del mundo como en un sistema único, que se filtraba desde el mar a profundos espacios cavernosos en el seno de la tierra, desde donde subía ya dulce en filtraciones y manantiales. Aretusa, la ninfa de un manantial, podía abrirse paso a través de las corrientes subterráneas del Peloponeso para salir a la superficie en la isla de Sicilia.

En su calidad de ninfas, las náyades son seres femeninos, dotados de gran longevidad pero mortales. La esencia de una náyade estaba vinculada a su masa de agua, de forma que si ésta se secaba, ella moría. Aunque Walter Burkert señala que «cuando en la Ilíada (xx.4-9) Zeus llama a los dioses a asamblea en el Monte Olimpo, no son sólo los famosos olímpicos quienes acuden, sino también todas las ninfas y todos los ríos; sólo Océano queda en su puesto» (Burkert 1985), los oyentes griegos reconocían esta imposibilidad como una hipérbole del poeta, que proclamaba el poder universal de Zeus sobre el mundo natural antiguos: «la adoración de estas deidades», confirma Burkert, «está limitada sólo por el hecho de que están inseparablemente identificadas con una localidad específica».

Su genealogía cambia según el mitógrafo y la leyenda consultada: Homero las llama «hijas de Zeus», pero en otras partes se afirman que eran hijas de Océano. Es más común considerarlas hijas del dios-río en el que habitan. Su genealogía, en cualquier caso, es variada. La ninfa acuática asociada con una fuente particular fue conocida por toda Europa, en lugares sin relación directa con Grecia, sobreviviendo en los pozos celtas del noroeste de Europa que más tarde fueron rededicados a los santos, y en la Melusina medieval.

Todas las fuentes y manantiales célebres tienen su náyade o su grupo de náyades, normalmente consideradas hermanas, y su leyenda propia. Eran a menudo el objeto de cultos locales arcaicos, adoradas como esenciales para la fertilidad y la vida humana. Los jóvenes que alcanzaban la mayoría de edad dedicaban sus mechones infantiles a la náyade del manantial local. Con frecuencia se atribuía a las náyades virtudes curativas: los enfermos bebían el agua al que estaban asociadas o bien, más raramente, se bañaban en ellas. Era éste el caso de Lerna, donde también se ahogaba ritualmente a animales. Los oráculos podían localizarse junto a antiguas fuentes.

Las náyades también podían ser peligrosas. En ocasiones, bañarse en sus aguas se consideraba un sacrilegio y las náyades tomaban represalias contra el ofensor. Verlas también podía ser motivo de castigo, lo que normalmente acarreaba como castigo la locura del infortunado testigo. Hilas, un tripulante del Argo, fue raptado por náyades fascinadas por su belleza. Las náyades eran también conocidas por sus celos. Teócrito contaba la historia de los celos de una náyade en la que un pastor, Dafnis, era el amante de Nomia, a quien fue infiel en varias ocasiones hasta que ésta en venganza le cegó para siempre.

En el origen de muchas genealogías, como las de Icario, Erictonio o Tiestes, aparece una náyade. Cuando se creía que un rey mítico había desposado una náyade y fundado una ciudad, Robert Graves ofrece una lectura sociopolítica: los recién llegados helenos justificaban su presencia tomando como esposa a la náyade de la fuente, como en la historia anterior al mito de Aristeo en la que Hipseo, un rey de los lapitas, se casó con la ninfa Clidanope, con quien tuvo a Cirene. Entre los Inmortales se da el paralelo de los amoríos y violaciones de Zeus, que según Graves registran la suplantación de antiguos cultos locales por otros olímpicos (Graves 1955). Aristeo tuvo una experiencia más allá de lo común con las náyades: cuando sus abejas murieron en Tesalia, fue a consultarlas. Su tía Aretusa le invitó a pasar bajo la superficie del agua, donde fue lavado en un manantial perpetuo y recibió consejo. Un mortal pero relacionado se había ahogado, siendo enviado como mensajero de esta forma para lograr consejo y favores de las náyades para su pueblo.



Las sirenas (en griego antiguo, Σειρήν Seirến, ‘encadenado’, seguramente inspirado en el sánscrito Kimera, ‘quimera’) son seres fabulosos, originarios de la mitología griega y ampliamente extendidos en las narraciones fantásticas de la literatura occidental, cuya función y representación han variado con el tiempo.

Aunque en su forma original eran seres híbridos de mujer y ave, posteriormente la representación más común las describe como mujeres jóvenes con cola de pez. Es por ello que en muchas lenguas no latinas distinguen la sirena original clásica (inglés siren, alemán Sirene) de la sirena con cola de pez (inglés mermaid, alemán Meerjungfrau).
En la mitología griega, las sirenas son una clase difusa que comprende varios seres que se distinguen por una voz musical y prodigiosamente atractiva; las representaciones artísticas más antiguas, que las muestran como aves con rostro o torso femenino, se deben probablemente a la asociación de las aves con el canto, así como al frecuente uso iconográfico de los seres alados para representar a los espíritus de los muertos. Muchas de las huellas gráficas más tempranas de las sirenas están en monumentos y ofrendas funerarias.

En época preclásica comenzaron ya a identificarse con náyades, y su canción a describirse como un atractivo irresistible que llevaba a la perdición a los marinos. Distintos relatos las hacen descender de los dioses fluviales Aqueloo o Forcis, sea sin intervención femenina o de las musas Estérope, Melpómene o Terpsícore, relacionadas con el canto y con el baile. Su número es también impreciso, contándose entre dos y cinco; los nombres registrados incluyen Agláope (la de bello rostro), Telxiepia (de palabras aclamantes) o Telxínoe (delite del corazón), Pisínoe (la persuasiva), Parténope (aroma a doncella), Ligeia(empleado luego por Edgar Allan Poe para el célebre cuento homónimo sobre una mujer de mortal belleza), Leucosia (como un ser puro), Molpe (la musa), Radne (mejoramiento) y Teles (la perfecta).

Los antropólogos debaten sobre si esas figuras no son genios de los pasos que guardan (o, en este caso, invitan) las Puertas de la Muerte, emparentadas con Escila y Caribdis, a las que están próximas en los mitos homéricos. Eurípides, en una estrofa del coro de Helena (verso 168) las llama παρθηνικοι κοραι parthenikoi korai, ‘jóvenes doncellas’; en este fragmento se apoyan Laurence Kahn-Lyotard y Nicole Loraux para incluirla dentro de las figuras del más allá, identificándolas con las cantoras de la Islas de los Bienaventurados descritas por Platón.

Figuran con frecuencia en episodios míticos, muchas veces reminiscentes de su antiguo papel como deidades ctónicas. Algunas versiones narran que acompañaban a Perséfone cuando fue raptada por Hades, y que su apariencia bestial fue el castigo impuesto por Deméter por no proteger a su hija del dios del inframundo. En otras, el cuerpo alado es un don de Zeus para permitirles perseguir al raptor, y en aún otras es una pena impuesta por Afrodita por resistirse a la voluptuosidad.

Hasta aquí las consideraciones de la Wikipedia. Pero más allá de lo expuesto, más son las precisiones perdidas que aquellas otras conservadas… Pocos son los registros históricos que la literatura guarda acerca de las “sirenas” con alas, custodios de los aires. Evidencias egipcias, persas, nubias, perduran en estatuas tenidas como imágenes míticas, imposibles, siempre femeninas ya que se entendía que sólo el género capaz de dar vida, estaba en condiciones de preservar las esencias.

En Cafayate, como todo ámbito de alta montaña, las fuentes, manantiales, arroyos, ríos, pantanos, merecen el cuidado de seres invisibles, por ende sensibles, capaces de invitar a sus elegidos a conocer el reverso del conocimiento, la dimensión de lo intangible. Quién haya sido capaz de llegar más allá de la quinta cascada del Río Colorado, sabe bien a qué me refiero… el agua revela un manto, y según las horas del día, las visiones difieren en el mensaje.

Aquel que haya superado los piletones, en el ángulo opuesto, varios kilómetros por sobre las terracerías Incas, podrá decir cuán ciertas son mis palabras. Ascendiendo se descubren grutas donde los espíritus vagantes anidan, e invitan a las almas puras a compartir sus secretos.

Es muy posible que MITIKO dé acceso a una nueva puerta espiritual en CAFAYATE, el portal del paraíso en la Tierra. ¿Cómo está tu espíritu para sentir lo esencial?... Las energías pueden percibirse, pero el fundamento es descubrir sus contenidos tanto como sus destinos.

Más allá de las creencias de cada quién, ellas seguirán estando allí, invisibles a los ojos humanos, mucho más a sus intenciones...
mitiko_defabulasyleyendas@hotmail.com

miércoles, 26 de mayo de 2010

MITIKO©


MITIKO©

el dispensador dice:
Podría uno, como individuo, hundirse en las enciclopedias como así también pasar por el conflictivo mundo de las etimologías, o bien atenerse a los relatos de viejas historias contadas por abuelos… relatos que se han ido nutriendo a lo largo de siglos, ya que estos mismos abuelos hacen referencia a los propios y aquellos, seguramente hicieron lo mismo. Tarea de abuelas, ya que ancestralmente el género es el que cuida y conserva las tradiciones, agregándole las visiones personales, enriqueciendo el legado.

¿Cómo se denomina a dichas historias que forman parte del inconsciente colectivo?... muchos son los nombres que dan forma a los mitos y leyendas, que formaron parte de tradiciones orales y escritas de grupos, tribus, comunidades, y finalmente hoy, de una civilización heterogénea que es llamada “urbana”, sin reparar en las distancias que separan a la caracterización de los pensamientos, la expresión de los sentimientos, y asimismo, la referencia a aquello que es negado en lo público pero aceptado en lo íntimo… “no creo en las brujas, pero que las hay las hay”, suele escucharse con frecuencia.

Más allá de las verdades y mentiras que ampararon dichos contenidos en el Malleus Maleficarum, obra maestra de la inquisición y expresión genuina del pensamiento destructivo que pretendía un universo a la medida de ciertas conveniencias (hay otros en distintas culturas que apuntan a la misma finalidad) eclesiásticas occidentales, los conocimientos ocultos demandaban no sólo ocultistas, sino capacidades suficientes para introducirse, interpretar, y desarrollar un mundo de sabidurías despreciadas.
Astronomía, química, matemáticas, astrología, física, constituyen algunas de las fuentes que han aportado al ocultismo, tanto como al iluminismo, intentando preservar conocimientos de aquel mencionado oscurantismo sustentado por los inquisidores.
Oscurantismo que supo destruir tradiciones culturales, extinguiéndolas por la simple satisfacción de la miseria humana escondida en la soberbia.

No obstante ello, las revoluciones culturales que pretenden imponer una historia a medida, más tarde o más temprano, fracasan… y aquello que se consideraba perdido, regresa de las maneras más insólitas. A veces como simples recuerdos que aparecen como un flash en personas que transitan sus rutinas, para luego desaparecer dejando imágenes perdurables. Otras llegan mediante sueños que se toman como burlas del inconsciente, aún cuando su realismo revela precisión en la calidad del mensaje. En algunas ocasiones aparecen señales que despiertan curiosidad o también, señales. Más allá de las formas y los canales empleados para despertar la neurona que protege las esencias del pasado, siempre, de una u otra formas, “algo” se expresa para modificar el sentido de las miradas, ofreciéndonos ubicarnos más allá de las aceptaciones de la lógica humana.

Ideas errantes que bajan del mundo de las ideas que explicaba Platón, acosan las mentes de desprevenidos transeúntes de la vida, que intentan huir sin suerte de los llamados desde la dimensión de las intangibilidades.
Así, muchos se refieren a los duendes como extraños habitantes de los recovecos de la mente, riéndose, burlándose, y hasta despreciando relatos de algunos creyentes, expuestos a historias asombrosas donde han tenido la oportunidad de ser elegidos para una experiencia distinta.

El hombre tiende a negar aquello que lo excede. Su incapacidad lo limita significativamente ante lo desconocido. Por ello, ángeles, hadas, elfos, duendes, dragones, magos, sirenas, brujas, gnomos, y otros seres de la dimensión de los vapores, suelen ocupar neuronas de aceptación en el silencio de las intimidades, reconociendo la vigencia de una realidad “intocable” destinada a pocos tocados por la varita mágica… al tiempo que la gran mayoría, ríe nerviosa, negando de manera terminante cualquier posibilidad de expresión de las entidades fantasmales.
Sin embargo, más allá del miedo al ridículo y a la vergüenza corporativa, no son pocos los que sienten el llamado de un mundo donde conviven seres ínfimos de alma inmensa, escurridizas brujas, hadas que custodian el mundo de los colores, dragones que atacan con fuego a los deseos de las malas intenciones, sirenas que protegen las esencias de las aguas saladas, o mucho más cerca de los humanos, los ángeles con sus eternas voces que intentan despertar las consciencias del bien, mediante llamados que usualmente no son atendidos.

Claro está, ese mundo que se ubica más allá del espectro visible, tiene vida propia, con tiempos distintos a los que posee el aire de la Tierra… muy respetado por tradiciones milenarias, reconocedoras de que nada es como lo vemos, mucho menos como lo apreciamos, para nada como lo entendemos. Y por ello, uno puede ser cruzado por libros que relatan historias de las dimensiones imaginarias, o verse sometido a figuras que tienen el don de llamar sin ser oídos, con la finalidad de ser descubiertos y hasta tomados, para luego formar parte de las intimidades.

Quién acaso no ha perdido una lapicera que recordaba haber dejado en cierto lugar, para luego de una búsqueda plena de incertidumbres, regresar a descubrirla justo donde creía haberla puesto… duendes que pretenden nuestra atención consumida por la desesperación de querer alcanzar extrañas y falsas bondades que ofrece esta civilización de las comodidades, donde los compromisos atan, pero los desprecios abundan, asolando espíritus débiles, consumiendo almas confundidas.

Qué determinó que ciertas personas tuviesen una iniciativa fundada en la deformada visión del mito… vaya a saber. Qué los llevó a radicarse en un lugar peculiar a la esencia de los duendes… vaya a saber. Quién los iluminó para crear ese mundo de seres ínfimos que claman por un humano que los mire… vaya a saber. Qué hizo que se tomaran semejante trabajo para llamar la atención de los mortales… vaya a saber. Qué hizo que se ubicaran donde lo hicieron… vaya a saber… aunque a decir, verdad, seguramente fueron las propias musas inspiradoras las que acondicionaron las circunstancias para
que la “intención” se transformara en realidad.

Así es que caminando por la puerta del paraíso en la Tierra (me refiero a Cafayate, en la Provincia de Salta, en Argentina), apenas doblando la esquina, luego de pasar caminando por la vereda de EL RANCHO (restaurante de estirpe, si las hay) aparecí parado frente a un mundo atrayente y misterioso, curiosamente colocado contiguo al santuario de las dulzuras de Calchaquitos, algo que semeja un alfajor pero que en realidad es un regalo para el alma, posible de vez en cuando. Y allí estaba, un concierto de notas silenciosas, envueltas en un extraño color azul verdoso, que anunciaba electricidad en el aire, energías propias de sus habitantes no humanos.

El lugar puede fácilmente pasar desapercibido para los espíritus no atentos, sin embargo Cafayate está lleno de lugares como éste, en los que hay gentes que no se percatan de los contenidos. Personas que hacen referencia a la belleza del paisaje pero no se han atrevido a internarse en El Divisadero y sus cascadas, como tampoco han oído las notas de Yacochuya, de San Rafael, o las misteriosas sendas del cerro San Luis, mucho más allá de La Banda de Arriba. Muchos hombres y mujeres comienzan y terminan sus rutinas en la consciencia del shoping, nunca más allá, por temor a las revelaciones.

Cafayate es una ofrenda de Dios para sus hijos en la Tierra. Sólo para ellos. Y los que allí viven, lo hacen sin saber que son bendecidos. Mientras tanto, el árbol del conocimiento permanece oculto a los ojos inquisidores de la iniquidad, que suele vagar en busca de dignidades para sus rebaños.

Regresando al descubrimiento de la calle Güemes esquina Belgrano, local 4, rápidamente me impuso una imagen guardada en mi corazón, un local semejante en alguna calle de mi querida Ámsterdam, en Holanda, donde estuve en cuatro distintas oportunidades, sin querer irme ya que sus habitantes me rogaban que permaneciera allí hasta el fin de mis días. Esa era mi intención, pero no la del destino.

Extraño hado el de enseñarme semejante contenido silencioso. Sinfonía de miradas sin notas musicales, pero que te envuelve cautivando tus oídos. Muchos seres del inframundo esperando a que alguien se detenga ante ellos para que, creyendo elegir, sean en realidad elegidos para compartir un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo.
Duendes, gnomos, hadas, recorren quietos los ojos de los asombrados visitantes. Algunos huyen, otros quedan adheridos, subyugados por tanto espiritualismo.

Por raras circunstancias, estas entidades nacen en San Carlos, a escasos veinticinco kilómetros de Cafayate, subiendo por la Ruta 40… y lo hacen allí, porque justamente se ubica un ángulo del paraíso, cercano al santuario de Angastaco, donde reside la musa inspiradora de todos estos seres que para nada se acercan a la fantasía, que son bien reales, y que alcanza sostener la mirada para descubrirlos en los lugares más recónditos… si tienes la gracia de andar por allí, no dejes pasar la oportunidad de descubrirlos, de mirar sus silencios y de ser elegido.
mitiko_defabulasyleyendas@hotmail.com


Glosario:
► LEYENDA:
Leyenda viene del latín legenda («lo que debe ser leído») y se refiere en origen una narración puesta por escrito para ser leída en voz alta y en público, bien dentro de los monasterios, durante las comidas en el refectorio, o dentro de las iglesias, para edificación de los fieles cuando se celebra la festividad de un santo. En las leyendas la precisión histórica pasa a un segundo plano en beneficio de la intención moral o espiritual (en las hagiografías o leyendas hagiográficas o piadosas, cuyo más conocido testimonio es La leyenda dorada de Jacopo della Vorágine).
Ese es el significado que da a la palabra Gonzalo de Berceo cuando en Milagros de Nuestra Señora habla de "todas las leyendas que son del Criador" y en otros pasajes, aunque también se refiere ocasionalmente a leyendas de forma más general; en otros autores el significado de la palabra se extiende a lecturas no solamente piadosas. Posteriormente, la palabra se desacraliza, pasando a designar una historia con valor poético que, a pesar de hacer referencia a personajes o lugares reales, no se atiene a los hechos históricos. Durante el Romanticismo, la leyenda se vuelve sinónima de lo conocido en el siglo XIX como "tradición popular".
En literatura, una leyenda es una narración ficticia, casi siempre de origen oral, que apela a lo maravilloso. Una leyenda, a diferencia de un cuento, está ligada siempre a un elemento preciso y se centra menos en ella misma que en la integración de este elemento en el mundo cotidiano o la historia de la comunidad a la cual pertenece. Contrariamente al cuento, que se sitúa dentro de un tiempo ("érase una vez...") y un lugar (por ejemplo, en el Castillo de irás y no volverás) convenidos e imaginarios, la leyenda se desarrolla habitualmente en un lugar y un tiempo precisos y reales; comparte con el mito la tarea de dar fundamento y explicación a una determinada cultura, y presenta a menudo criaturas cuya existencia no ha podido ser probada (la leyenda de las sirenas, por ejemplo). Durante el Romanticismo varios autores conocidos escribieron leyendas tanto en prosa como en verso; los más celebrados fueron Ángel de Saavedra, José Zorrilla, Gustavo Adolfo Bécquer y José Joaquín de Mora.


► MITOS: El término mythos (μῦθος), en griego clásico significa aproximadamente ‘el discurso’, ‘palabras con actos’ (Esquilo: «ἔργῳ κοὐκέτι μύθῳ», ‘de la palabra al acto’)1 y, por extensión, un ‘acto de habla ritualizado’, como el de un jefe en una asamblea, o el de un poeta o sacerdote2 o un relato (Esquilo: «Ἀκούσει μῦθον ἐν βραχεῖ λόγῳ», ‘la historia completa que oirás en un breve lapso’).3
Los mitos forman parte del sistema religioso de una cultura, la cual los considera historias verdaderas. Su función es otorgar un respaldo narrativo a las creencias fundamentales de la comunidad. Diversos mitos de una cultura pueden integrarse en una mitología que sustenta la cosmovisión de un pueblo.
Según Mircea Eliade, el mito es una historia sagrada que narra un acontecimiento sucedido durante un tiempo primigenio, en el que el mundo no tenía aún su forma actual. Los acontecimientos de la naturaleza que se repiten periódicamente se explican como consecuencia de los sucesos narrados en el mito (por ejemplo, en la mitología griega el ciclo de las estaciones se explica a partir del rapto de Perséfone).



► DUENDES: Los duendes son seres mitológicos elementales de la naturaleza, guardianes de los bosques y de todos los seres vivos que habitan en ellos.
Los duendes forman parte de la raza elemental feérica, y junto con sus homólogos elfos, trols y hadas, son guardianes de la naturaleza y son los seres más populares de las mitologías celta y nórdica, ya que tanto vikingos como celtas creían en la existencia de fuerzas primarias y de seres fantásticos relacionados con la naturaleza.
Los duendes se distinguen de los elfos por su pequeño tamaño, sus orejas son puntiagudas, algunas especies son de nariz grande y otras pequeña, su cabello es largo y a veces suelen ser peludos y llevan largas garras. Generalmente son semejantes a un niño pequeño en estatura, aunque también son descritos subtipos más pequeños; los cuales son denominados duendecillos.
Algunos duendes consortes en brujería o hechicería pagana eran llamados familiares. Se dice que los druidas celtas y los hechiceros los usaban como espías o ayudantes para conjuros, que la Madre Tierra otorgaba estos ayudantes a sus druidas más selectos, y que en el caso de los satánicos, era el mismo Diablo quien los otorgaba; es por ello que se les atribuía forma de un animal pequeño por ser discretos, ya fuera como un gato, hurón, sapo, rata o murciélago.
Son relacionados con diversas capacidades, temperamentos y apariciones dependiendo la historia y el país de procedencia.
Suelen ser descritos popularmente como expertos en la magia, adivinación y demás ciencias ocultas, sin embargo, su magia es ineficaz contra alguien que porte un "trébol de 4 hojas", son intolerantes a la imagen de San Patricio, el santo patrón de Irlanda, ya que fue este quien "les desterró de la casa de Dios", aunque en el día celebrado a este santo (17 de marzo) se dice que es cuando todos los duendes y demás seres de la fauna faérica emergen de sus escondites haciendo calamidades por doquier. Se les puede matar con hierro forjado, aunque también se les atribuye vulnerabilidad a la plata, al igual que los hombres-lobo, ya que la plata se considera un "metal santo" y las armas de plata son de especial predilección para hacer frente a demonios y demás seres, también se les puede hacer desaparecer diciéndoles que traigan agua del mar en un colador ya que como esto es imposible, nunca regresarán.
Según las leyendas se pueden crear mediante la obtención de unas plantas que solo salen en La noche de San Juan. Estas plantas se deben guardar en una botella o recipiente fabricado en vidrio de color negro. que no se vea el interior del recipiente. Se debe dejar la botella cerrada durante toda la noche de San Juan y por la mañana abrirla y saldrá el duende creado para ser tu sirviente. Se dice que los duendes son enanos para poder vivir en cuevas.
Habitan en los bosques, lugar en el que las personas tienen poco o ningún acceso; cada 100 años toman para sí una esposa de entre los humanos, la más hermosa de las niñas, para luego raptarla y desfigurarla hasta el punto de que se parezca a ellos, porque entre los duendes no hay género femenino. Son simbolos de buena suerte para algunos y para otros son mala suerte el caso de Ana Burgos, de la historia de ana en su jardín...




► ELFOS: Los elfos son criaturas de la mitología nórdica y germánica que originalmente fueron considerados una raza menor de dioses de la fertilidad y representados como hombres jóvenes y mujeres de gran belleza que viven en bosques, cuevas o fuentes. Se les consideraba como seres de larga vida o inmortales y con poderes mágicos.





► GNOMO: Según las antiguas mitologías de Europa del Norte ,Patagonia y ciertas doctrinas cabalísticas, los gnomos son cada uno de los enanos fantásticos o genios elementales de la Tierra, en cuyas entrañas moran trabajando en las minas, custodiando los tesoros subterráneos y cuidando de los metales y piedras preciosas.
El vocablo gnomo fue utilizado por el alquimista suizo Paracelso en su Liber de nymphis, sylphis, pygmaeis et salamdris, et de caeteribues spiritibus (1566). Su etimología no está clara, procediendo para algunos de una mala traducción del latín medieval gnomus y del verbo griego que significa «conocer». Para otros, sin embargo, derivaría del griego genomós, que quiere decir «terrestre».
Los gnomos forman un pueblo sobrenatural de seres muy pequeños e invisibles, dotados de singular astucia, que nació de la fantasía de los visionarios hebreos llamados cabalistas. Los gnomos poseían la presciencia, conocían los secretos de la Tierra y eran el alma de ésta. Los autores de dicha doctrina aseguraban que el aire, la tierra, el agua y el fuego se agitaban merced a los seres invisibles que animaban estos elementos. Según los cabalistas, Dios asignó el imperio del fuego a la salamandra, el del aire a los silfos, el del agua a las ondinas y el de la tierra, no en la superficie sino en el interior, a los gnomos. Estos moraban en las fisuras metálicas del globo, en el interior de las grutas, llenas de estalactitas de maravilloso efecto. Eran los guardianes de las minas de oro y plata.
Los gnomos, aunque no pertenecen propiamente a la mitología sino a la superstición, recuerdan a los telquines y a los cabiros, genios que representan el trabajo en los metales adorados por los griegos en localidades de naturaleza volcánica. Sin embargo, los mitólogos nada han dicho hasta ahora que sepamos de que pudiese haber relación entre esos personajes míticos de Grecia y los gnomos. Estos se repartieron con la filosofía pitagórica cabalística por todo el globo y aunque sufrieron varias modificaciones, según se fueron acomodando a las distintas naturalezas de los pueblos, siempre conservaron el carácter de dueños del imperio de la tierra y de guardianes de sus minas. La estatura de estos pequeños genios iba en progresión descendente hasta la más diminuta. Son unos seres fantásticos que aparecen en cuentos, dibujos animados, etc. Suelen estar representados en cerámica en los jardines de algunas casas, predominando así en los Estados Unidos de Ámerica.




► HADAS: Un hada (del latín fatum: hado, destino) es una criatura fantástica y etérea, personificada generalmente en forma de mujer hermosa, que según la tradición son protectoras de la naturaleza, producto de la imaginación, la tradición o las creencias y perteneciente a ese fabuloso mundo de los elfos, gnomos, duendes, sirenas y gigantes que da color a las leyendas y mitologías de todos los pueblos antiguos. Se puede provocar el contacto con ellas desarrollando la visión etérea según las leyendas. La mayoría de ellas se representan con alas.

versiones enciclopédicas de Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Hada

martes, 25 de mayo de 2010

DOSCIENTOS AÑOS DE ARGENTINA PATRIA












DEDICADO A: todos los argentinos nacidos en este suelo, todos los argentinos naturalizados, todos los que han contribuido a hacer de ARGENTINA lo que es, con sus cosas destacables y las otras, las contradicciones eternas, a todos los extranjeros que contribuyeron a acrecentar los contenidos de Argentina, a todos. Mayo 25, 2010.-

lunes, 24 de mayo de 2010

Una lluvia de fuego sobre el Sol - Ciencia_Espacio_Sistema_Solar - Ciencia_Tecnologia - ABC.es


Una lluvia de fuego sobre el SolJOSÉ MANUEL NIEVES | MADRID
Publicado Lunes , 24-05-10 a las 11 : 23

Nuevas maravillas nos llegan desde el nuevo Observatorio de Dinámica Solar (SDO, por sus siglas en inglés). Mil millones de toneladas de plasma son violentamente arrojados al espacio por nuestra estrella particular en una de las mayores eyecciones de masa coronal de los últimos años. Y las cámaras del SDO nos permiten ahora, en este vídeo grabado el pasado 19 de abril, contemplar cómo los residuos de esa titánica explosión vuelven a caer sobre la superficie del Sol en forma de una auténtica y gigantesca lluvia de fuego.

"Los fotogramas no sólo son espectaculares, sino que además podrían ayudar a resolver un antiguo misterio de la física solar", asegura Lika Guhathakurta, de las Oficinas Centrales de la NASA. Se trata, sin duda, de las mejores imágenes que existen hasta el momento de esta clase de fenómenos.

La película muestra lo que sucede en un espacio de cuatro horas sobre una superficie de más de 100.000 km de espacio lineal. Toda la Tierra cabría con holgura entre las serpentinas de ardiente plasma que se muestran en el vídeo, y aún sobraría espacio. A pesar de que los astrónomos han presenciado ya en otras ocasiones erupciones como ésta, nunca lo habían hecho con tanto detalle.

Un «almohadón» de gas
Karel Schrijver, del Laboratorio Solar y de Astrofísica Lockheed Martin, la empresa que dirige estas observaciones, asegura que su parte favorita es la lluvia coronal. "Se ven glóbulos de plasma cayendo hacia la superficie del Sol, formando salpicaduras brillantes cuando caen", explica. "Este es un fenómeno que yo he estado estudiando durante años".
Lo que resulta sorprendente de estas imágenes no es el hecho de que el plasma vuelva a caer en el Sol, algo completamente lógico si se tiene en cuenta su enorme gravedad. Lo que hasta ahora ha resultado incomprensible es la razón por la que cae tan despacio, como flotando, cuando debería precipitarse a plomo atraída por el enorme campo gravitatorio solar.
Las imágenes de la SDO desvelan el misterio: "La lluvia parece ser levantada por un 'almohadón' de gas caliente", dice Schrijver. "Los observatorios que usamos antes no pudieron verlo, pero allí está".

Una lluvia de fuego sobre el Sol - Ciencia_Espacio_Sistema_Solar - Ciencia_Tecnologia - ABC.es

sábado, 22 de mayo de 2010

NADA QUE PUEDAS COMPRAR


Evangelio: Juan 20,19-23
"Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo. Recibid el Espíritu Santo"

Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: "Paz a vosotros." Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: "Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo." Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: "Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos."



el dispensador dice:
el viento sopla,
no sabes de dónde viene,
tampoco adonde va,
a quién acaricia,
a qué otro golpea, molesta, despeina,
a quién eleva,
a quién ata al suelo,
que cantidad de energía conlleva,
cuánta desperdicia,
cuánta concentra...

concéntrate en las esencias...

puedes comprar un campo,
puedes sembrar trigo,
puedes verlo crecer y transformarse en espiga,
podrás tener la dicha de recogerlo,
y transformarlo en dinero...

podrás crear harinas,
pero no sabrás cuánto pan ha salido de allí,
cuánto contiene verdadero amor,
cuánto es por obligación,
cuánto es por conveniencia,
cuánto guarda intenciones por segunda...

creerás que el sabor determina la calidad,
pero estarás lejos de cualquier verdad,
al no poder distinguir la esencia del contenido,
la calidad de lo ingerido,
el destino del legado en tu ser...

tampoco, nunca podrás conocer cuánta energía solar consumió lo sembrado,
cuánto Sol hay en cada espiga,
cuánta energía hay en cada grano,
cuánto mensaje contiene cada uno,
qué es lo que está destinado a quién,
quién recibirá la sal,
quién distinguirá el legado...

la fuerza de tu corazón,
depende de la calidad de tu alma,
si no la cultivas con entrega,
amor genuino,
todo lo que salga de ti,
carecerá de esencias...

cuánto Sol has recibido sin pagar nada por ello,
cuántas noches has visto sin pagar nada por ello,
cuántos sueños te han brindado sin pagar nada por ellos,
cuántos talentos te envuelven,
cuántos dones te rodean,
cuántas gracias te bendicen...

mientras las esencias no atiendas,
por la vida andarás a tientas,
suponiendo que tu voluntad puede más que el destino,
atropellando el ajeno, para despejar tu camino,
sin reparar que tu hoy,
no depende del destino, tampoco del vino,
apenas de la calidad del alma,
y tu oración comulgando con el espíritu (santo).
el dispensador: días de vinos, rosas y esencias. Mayo 22, 2010.-
DEDICADO A: al Espíritu Santo, alcanzando su quincena anual, desde 11 de mayo hasta el 22 de mayo.


"nada que puedas comprar con dinero, pertenece a las esencias".