lunes, 31 de agosto de 2015

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La exploración de lo intangible | Cultura | EL PAÍS



La exploración de lo intangible

La brasileña Adriana Zehbrauskas fotografía las distintas búsquedas del ser humano



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Imagen tomada en Juazeiro do Norte (Brasil) como parte de la serie 'Fe'. / ADRIANA ZEHBRAUSKAS


Todas las religiones son una, titulaba William Blake uno de sus libros ilustrados. A igual conclusión ha llegado la fotógrafa Adriana Zehbrauskas (São Paulo, 1968) después de haber recorrido Brasil y México para retratar la relación entre lo terrenal y lo espiritual. "Lo único distinto es la deidad, la fe es la misma: no hay diferencia entre ninguna religión", deduce de su serie de fotografías Fe, que comenzó a finales de los noventa y que ha expuesto en México, Chile, Perú y Brasil (donde ahora se está editando en forma de libro). Esa relación "del ser humano con lo sagrado", explica al otro lado del teléfono, es una de las preocupaciones de una fotógrafa interesada en la "búsqueda del ser humano: la búsqueda que hacen los emigrantes, la búsqueda de la paz, de la seguridad, de la tranquilidad; esa lucha que la gente tiene que hacer en varios niveles, físicos y espirituales".
Una de las instantáneas que reflejan esa espiritualidad muestra a dos mujeres frotándole los pies a una estatua de Cristo ante la curiosa mirada (quizá más por la fotógrafa que por el ritual) de un niño. "Es en una iglesia de Juazeiro do Norte, en el Nordeste de Brasil", cuenta, "una ciudad de gran peregrinación a causa del padre Cícero, un cura católico que nació a mediados del siglo XIX. No está canonizado por la Iglesia de Roma, pero es visto como el santo patrón de toda la región Nordeste de Brasil. Dos veces al año hay peregrinaciones muy grandes, toda la gente va para allá porque cree que hace milagros", explica Zehbrauskas sobre un país en el que la religión "está tan presente en la vida de la gente como el fútbol".
En su serie de fotografías 'Fe', Zehbrauskas pretende “entender la fe como una cosa universal”

Lo que más llamó la atención de la fotógrafa fue "la sumisión" que para ella supone frotarle los pies a una figura. "En Brasil hay mucha tradición", aclara, "de tocar los pies de las estatuas que se consideran sagradas; la gente cree que así les pasan las bendiciones". Con todo, califica la fe brasileña como "más abierta" que la de México, donde la "religión católica es la dominante absoluta" y cuyos habitantes, en ese aspecto, "andan medio parados en el tiempo".
Zehbrauskas reside en México, donde prepara una serie fotográfica sobre la familia de uno de los 43 estudiantes asesinados de Guerrero(que presentará en septiembre, cuando se cumple un año de los acontecimientos). No da por concluida, sin embargo, su colección Fe. "Hice un trabajo más reciente sobre Tepito, un barrio de la Ciudad de México, y me llamó mucho la atención el aspecto religioso de ese lugar, que es donde está la santa Muerte, que se representa como un cadáver y atrae a todo tipo de personas aunque tampoco está aceptada por la Iglesia Católica. Es muy interesante como fenómeno y algo muy grande en la Ciudad de México", explica. Así, sigue añadiendo imágenes al álbum.
A pesar de la preponderancia del Cristianismo, su serie refleja también otras manifestaciones religiosas, como el Judaísmo, el Budismo y el Candomblé (un culto muy popular en Brasil). "Y justamente la idea era intentar entender qué hay detrás de eso, qué es lo que mueve a la gente, entender la fe como una cosa universal".
el dispensador dice: tal vez, sólo tal vez, entiendes los sentidos de la vida cuando te enfrentas a los valores de la muerte... de la ausencia... de la distancia entre el aquí y el allá, planos contiguos y cuasi paralelos, separados por la luz y sus ámbitos, y el espacio-tiempo y los propios... y asumes que carecer de cuerpo es bueno, porque te despegas de las cargas del dolor, de la frustración, de la mentira, de la traición, de la burla, o simplemente, de palabras que son pronunciadas sólo para herir los sentimientos del otro, denigrándolo...

la cultura humana anda rara... demasiado densa para mi gusto íntimo y personal... demasiado depreciada de valores y repleta de justificaciones injustificables y de explicaciones inexplicables... 

realmente la Tierra es un pasadizo de corto tránsito... los tiempos respirables no son más que una prueba donde el error puede volverse acertijo, y donde el acierto sólo se aprecia como beneficio...

he entendido la vida como una búsqueda... y cada vez que "he buscado", he descubierto e inmediatamente he encontrado... los bienes atan tanto como los bienestares y las comodidades... las monedas pesan en los bolsillos y más tarde en el alma, porque atrapan el espíritu y lo condenan a portar cargas que carecen de sentido, pesando cada día más según los argumentos que intentan convencer al ser humano de que "vivir implica padecer"... o bien, que "vivir implica destrozar al prójimo", produciendo un ejercicio perverso donde nadie gana (aún cuando crea hacerlo) y todos pierden (aún cuando no se den cuenta)...

todas las búsquedas hacen a la razón de vida de cada quién... siempre que ello no implique destruir al otro... no obstante ello, esta humanidad está atrapada en vacíos, desfiladeros, abismos y laberintos que semejan un infierno en la Tierra, sin calderos pero de factura hirviente, donde no sólo se cocinan los aires y las aguas y los vientos y los suelos, sino donde se cocinan los sentimientos y los sentidos habilitando a cada ser humano a negar las señales que recibe en vigilia y en sueño, a negar las evidencias de los "llamados" de su ángel y de su consciencia en plena vigilia, buscando siempre tomar la tangente para huir de algo que debería aceptarse con naturalidad...

tal vez, ello se produce porque esta etapa de la humanidad muestra a un ser humano conflictuado con su propio nacimiento, con su propio tiempo, con su propia vida, renegando de sus dones y también de sus talentos, permaneciendo condicionado por terceros que carecen de moral y de escrúpulos, que son tóxicos por ósmosis, que envenenan el aire que se respira con su sola presencia, sea por odio, sea por envidia, sea por cinismo o sea por soberbia... y ello deforma los sentidos de las búsquedas, arrasando con la consciencia y sus equilibrios siempre delicados...

el marketing ha deformado la realidad hasta consumirla... y al hacerlo se ha comido al consumidor exterminándole las búsquedas propias de cada razón de ser... esto ha beneficiado a pocos... y ha hecho graves daños a todos...

la base fundamental (la piedra fundamental) del humanismo necesario reside en la esperanza... en la Fé... en la necesidad de ser, apreciar, contemplar, observar, reverenciar en el silencio del pensamiento íntimo que descifra los sentidos de las propias circunstancias aportando valor a la memoria del karma... cuando ello no se produce, o bien, cuando ello no se sintoniza a la medida de cada quién... el ser humano se pierde en una maraña de intenciones que no alcanzan ningún hecho que agregue valor a los prójimos... y cuando ello sucede... el humano se vuelve un zombie de sí mismo. AGOSTO 31, 2015.-

POSDATA: no importa dónde te pierdes... importa dónde te encuentras.


domingo, 30 de agosto de 2015

CUESTIÓN DE CONSCIENCIA ▲ LA CIENCIA DE LOS EPÍLOGOS

el dispensador dice: sí, en la vida todo es cuestión de consciencia... necesitas ser plenamente consciente de cada momento y de cada instante de tu vida... necesitas ser plenamente consciente para realizar lecturas adecuadas de tus circunstancias... necesitas serlo de las señales que se te envían y de aquellas que recibes... así como necesitas ser plenamente consciente de la presencia y de la vigencia de tu propia consciencia, de su voz, de su paciencia... así como también necesitas ser plenamente consciente de la presencia de tu ángel de la guarda... ése cordón umbilical que te conecta con el más allá al cual pertenece tu espíritu...

si la consciencia es ligera... se te pierden los detalles de la vida y muchos hechos se te pasan de largo sin descubrir que has participado de ellos... confundiendo sendas con caminos y senderos con urgencias propias de los atajos que conducen siempre a las frustraciones propias de los apuros por querer alcanzar algo o poseer algo que no está en tu gracia...

muchas veces, cuando la consciencia es débil... se asume como buenos a los atajos que emplea la mentira para dibujar realidades inexistentes que sirven para convencer a los terceros por poco tiempo, porque una vez que se descubre el trasfondo de las segundas intenciones, no sólo se pierde credibilidad, sino que además se produce un daño infinitesimal a la consciencia (propia) y sus estados...

léase... cuando se traiciona la confianza... no hay regreso...

la sociedad humana de estos tiempos ha aprendido a construir paredes... muros... vallas... alambradas... pero no ha aprendido a construir puentes, por ende los vínculos humanos, además de densos andan débiles de contenidos... de afectos... de nexos humanistas... dejando a la vista el peor de los lados del ser humano, la carencia de humanismos...

occidente anda denso... pesado... demostrando que ha perdido el razonamiento crítico y sus habilidades consecuentes, sea del pensamiento matemático como del pensamiento humanístico, asumiéndose que los dos son convergentes hacia una filosofía necesaria que da sentido a la existencia en tanto y en cuanto el prójimo conserva y ostenta un valor semejante al del otro... de no ser así, la divergencia se cultiva en huertos de disconformidades hasta devorar los sentidos humanos propios y ajenos...

oriente, parte de él, también anda denso de occidentalismos dados por buenos cuando, en verdad, son todo lo contrario...

la consciencia no es cuestión de bienes, tampoco de monedas, mucho menos de poderes... la consciencia es cuestión de valores humanos fundados en la filosofía, en la ética, en la cosmogonía de las ciencias, y en todo eso que conecta al ser humano en sus tiempos respirables con su propio más allá, individual y social... con su "de dónde procedes" y hacia "dónde regresas"... asumiendo a las esperanzas como un modelo a seguir para sembrar el futuro de los que vienen, de los que aún no nacen... de los que aún no tienen un tiempo concedido para "ser"...

cuando no hay consciencia del valor del tiempo concedido, tampoco lo hay para que los dones alcancen el rango de talentos...

ni los títulos ni los honores pertenecen a los ámbitos de la consciencia, porque la consciencia se tiene o no se tiene, pero no viene acompañada ni de títulos ni de honores... tampoco se cuelga en la pared... ni se chapea...

cuando se carece de consciencia se suele insultar la inteligencia del prójimo así como también su consciencia... descubriéndose allí los cinismos, las hipocresías, las vanidades y sobre todo las soberbias que arrasan con los vínculos humanos fundados en los humanismos necesarios...

traducido: si llegas a esta vida sin valorar los sentidos de la consciencia... te irás de ella maldiciendo la consciencia propia y ajena. AGOSTO 30, 2015.-


CUESTIÓN DE CONSCIENCIA 3 ▲ LA ÚLTIMA PÁGINA ► Oliver Sacks: De mi propia vida | Opinión | EL PAÍS

Oliver Sacks: De mi propia vida | Opinión | EL PAÍS



Oliver Sacks. / JAMES LEYNSE  (CORBIS)


TRIBUNA

De mi propia vida

En el tiempo que me queda, tendré que arreglar mis cuentas con el mundo



Hace un mes me encontraba bien de salud, incluso francamente bien. A mis 81 años, seguía nadando un kilómetro y medio cada día. Pero mi suerte tenía un límite: poco después me enteré de que tengo metástasis múltiples en el hígado. Hace nueve años me descubrieron en el ojo un tumor poco frecuente, un melanoma ocular. Aunque la radiación y el tratamiento de láser a los que me sometí para eliminarlo acabaron por dejarme ciego de ese ojo, es muy raro que ese tipo de tumor se reproduzca. Pues bien, yo pertenezco al desafortunado 2%.
Doy gracias por haber disfrutado de nueve años de buena salud y productividad desde el diagnóstico inicial, pero ha llegado el momento de enfrentarme de cerca a la muerte. Las metástasis ocupan un tercio de mi hígado, y, aunque se puede retrasar su avance, son un tipo de cáncer que no puede detenerse. De modo que debo decidir cómo vivir los meses que me quedan. Tengo que vivirlos de la manera más rica, intensa y productiva que pueda. Me sirven de estímulo las palabras de uno de mis filósofos favoritos, David Hume, que, al saber que estaba mortalmente enfermo, a los 65 años, escribió una breve autobiografía, en un solo día de abril de 1776. La tituló De mi propia vida.
“Imagino un rápido deterioro”, escribió. “Mi trastorno me ha producido muy poco dolor; y, lo que es aún más raro, a pesar de mi gran empeoramiento, mi ánimo no ha decaído ni por un instante. Poseo la misma pasión de siempre por el estudio y gozo igual de la compañía de otros”.
He tenido la inmensa suerte de vivir más allá de los 80 años, y esos 15 años más que los que vivió Hume han sido tan ricos en el trabajo como en el amor. En ese tiempo he publicado cinco libros y he terminado una autobiografía (bastante más larga que las breves páginas de Hume) que se publicará esta primavera; y tengo unos cuantos libros más casi terminados.
Hume continuaba: “Soy... un hombre de temperamento dócil, de genio controlado, de carácter abierto, sociable y alegre, capaz de sentir afecto pero poco dado al odio, y de gran moderación en todas mis pasiones”.
No puedo fingir que no tengo miedo. He amado y he sido amado



En este aspecto soy distinto de Hume. Si bien he tenido relaciones amorosas y amistades, y no tengo auténticos enemigos, no puedo decir (ni podría decirlo nadie que me conozca) que soy un hombre de temperamento dócil. Al contrario, soy una persona vehemente, de violentos entusiasmos y una absoluta falta de contención en todas mis pasiones.
Sin embargo, hay una frase en el ensayo de Hume con la que estoy especialmente de acuerdo: “Es difícil”, escribió, “sentir más desapego por la vida del que siento ahora”.
En los últimos días he podido ver mi vida igual que si la observara desde una gran altura, como una especie de paisaje, y con una percepción cada vez más profunda de la relación entre todas sus partes. Ahora bien, ello no significa que la dé por terminada.
Por el contrario, me siento increíblemente vivo, y deseo y espero, en el tiempo que me queda, estrechar mis amistades, despedirme de las personas a las que quiero, escribir más, viajar si tengo fuerza suficiente, adquirir nuevos niveles de comprensión y conocimiento.
Eso quiere decir que tendré que ser audaz, claro y directo, y tratar de arreglar mis cuentas con el mundo. Pero también dispondré de tiempo para divertirme (e incluso para hacer el tonto).
He sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta



De pronto me siento centrado y clarividente. No tengo tiempo para nada que sea superfluo. Debo dar prioridad a mi trabajo, a mis amigos y a mí mismo. Voy a dejar de ver el informativo de televisión todas las noches. Voy a dejar de prestar atención a la política y los debates sobre el calentamiento global.
No es indiferencia sino distanciamiento; sigo estando muy preocupado por Oriente Próximo, el calentamiento global, las desigualdades crecientes, pero ya no son asunto mío; son cosa del futuro. Me alegro cuando conozco a jóvenes de talento, incluso al que me hizo la biopsia y diagnosticó mis metástasis. Tengo la sensación de que el futuro está en buenas manos.
Soy cada vez más consciente, desde hace unos 10 años, de las muertes que se producen entre mis contemporáneos. Mi generación está ya de salida, y cada fallecimiento lo he sentido como un desprendimiento, un desgarro de parte de mí mismo. Cuando hayamos desaparecido no habrá nadie como nosotros, pero, por supuesto, nunca hay nadie igual a otros. Cuando una persona muere, es imposible reemplazarla. Deja un agujero que no se puede llenar, porque el destino de cada ser humano —el destino genético y neural— es ser un individuo único, trazar su propio camino, vivir su propia vida, morir su propia muerte.
No puedo fingir que no tengo miedo. Pero el sentimiento que predomina en mí es la gratitud. He amado y he sido amado; he recibido mucho y he dado algo a cambio; he leído, y viajado, y pensado, y escrito. He tenido relación con el mundo, la especial relación de los escritores y los lectores.
Y, sobre todo, he sido un ser sensible, un animal pensante en este hermoso planeta, y eso, por sí solo, ha sido un enorme privilegio y una aventura.
Oliver Sacks, catedrático de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Nueva York, es autor de numerosos libros, entre ellos Despertares y El hombre que confundió a su mujer con un sombrero.
© Oliver Sacks, 2015.
Este artículo se publicó originalmente en The New York Times.
Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.

CUESTIÓN DE CONSCIENCIA 2 ► Gil de Biedma, el inédito de su vida | Cultura | EL PAÍS

Gil de Biedma, el inédito de su vida | Cultura | EL PAÍS



El poeta Jaime Gil de Biedma en Nava de la Asunción (Segovia), en agosto de 1974. Allí pasó los años de la Guerra Civil y otras muchas temporadas.

Gil de Biedma, el inédito de su vida

En otoño saldrán sus últimos escritos, que lo ratifican como uno de los grandes poetas


Gil de Biedma, el inédito de su vida

En otoño saldrán sus últimos escritos, que lo ratifican como uno de los grandes poetas


La voz de Jaime Gil de Biedma volverá este otoño. Lo confirmará como un poeta libre en la poesía española con la publicación de unos diarios inéditos y reveladores de su vida literaria y privada. Recordarán que fue un eslabón con el tiempo extraviado de la poesía española con el Romanticismo para ponerla en la modernidad real.
La primera vez que Gil de Biedma (Nava de la Asunción, 1929-Barcelona, 1990) fue consciente de su propia voz tenía tres o cuatro años. Sus palabras se abrieron paso en la penumbra de una siesta para preguntar cuándo irían a San Rafael, la casa familiar de veraneo en Segovia. Medio siglo después, en 1981, dejó escuchar su última voz poética: “La vida a veces es tan breve / y tan completa que un minuto / —cuando me dejo y tú te dejas— / va más aprisa y dura mucho”. Nueve años después moriría de sida.
Veinticinco años más tarde la voz de Gil de Biedma, gran poeta de la Generación del 50, retornará en Diarios (Lumen), con edición del crítico Andreu Jaume. “Es una biografía literaria y moral desde su juventud y el despertar de su vocación hasta el enfrentamiento con la muerte”, avanza el editor y crítico, antes de que llegue la ventisca del morbo sobre sus andanzas sexuales.
Es un volumen que reúne sus voces conocidas y por descubrir:Retrato del artista en 1956 (título definitivo y sin censurar del publicado en 1974 como Diario del artista seriamente enfermo), una serie de apuntes de los años 60, el mítico diario de 1978 y otro de 1985, cuando le diagnosticaron sida. Todo acompañado de un aparato de notas y un estudio introductorio de Jaume.
Retazos de vida donde se ve a un poeta que “siempre se enfrentó a sí mismo con enorme severidad”, según el editor. Escritos de alta calidad, pues era consciente de estos diarios como parte de su obra, “con un gran interés porque aportan algo a su poesía y su vida”, cuenta Juan Marsé, quien fuera uno de sus mejores amigos.
Gil de Biedma, en Nava de la Asunción (Segovia), donde están enterradas sus cenizas.
En esos Diarios, asegura Jaume, se reafirma como uno de los grandes poetas españoles del siglo XX; confirma su acertada y acerada mirada sobre la literatura y sus creadores; hay más luces de su clarividencia sobre el tardofranquismo y la Transición; y eclipsa “la banalización a que ha sido sometido su nombre” en el imaginario popular derivada de su vida sexual y no deja dudas de que no era unpoeta homosexual, solo era un poeta en quien los sentimientos, el amor y el sexo son sentidos, apreciados y vividos sin etiquetas, sin prejuicios, sin vergüenzas, sin miedo.
No solo buscó insertar la poesía española “en el gran romanticismo europeo, superando el techo del simbolismo”, explica Jaume, “sino que ha sido el poeta español más consciente de su oficio. Su dominio técnico, su trabajo crítico y su conocimiento de las posibilidades expresivas de la lengua, desde la Edad Media, pasando por el Renacimiento y el Siglo de Oro, hasta su ruptura con el 27”.
Todo Gil de Biedma es voz. Voz que conversa con los lectores, en lírica o meditación; que le habla a cada uno como si fuera solo a él porque le cuenta sus intimidades y preocupaciones, deseos y sueños. Lo que hace es prolongar las voces que lo acompañaron en su infancia en San Rafael y Nava de la Asunción (Segovia) donde pasó la Guerra Civil y muchas temporadas, con familiares que hablaban, incluso, como reconoció, “de una manera deliberada para producir un efecto estético”.
Escribió de la felicidad furtiva; del paso del tiempo, que es el Tiempo y sus criaturas en la oscuridad. De la orfandad amorosa. Estos inéditos mostrarán los cambios sobre su concepción de uno de sus grandes temas, según Jaume: “La reflexión sobre la experiencia amorosa es constante, como en sus poemas. Y lo importante es que no se trata de un poeta gay, como lo es Cernuda o Cavafis. Gil de Biedma amaba seres humanos, no causas”.
Esparcida y extraviada, aquí y allá, España como esquirlas. Mucho antes de que muriera Franco en 1975 publicó el tercero y último poemario, Poemas póstumos, de 1968. Después poemas sueltos en revistas. El problema de Gil de Biedma, como el de muchos compañeros de generación, recuerda Andreu Jaume, “es que cuando llegó la democracia estaba ya muy herido, cansado y desencantado de todo. Luego se acomodaron a la libertad, sin grandes entusiasmos. Sabía que España era un país con un retraso histórico muy difícil de solucionar”.
Veinticinco años han esperado estos diarios para dejar el silencio, los años que lleva muerto su autor. Tan esperados, tan legendarios. “¿Por qué ahora?”. Avanzado el sida, aquel que escribiera “que la vida iba en serio / uno lo empieza a comprender más tarde” pasó el verano del 89 con Marsé y su mujer, luego murió su madre, en diciembre su amigo Carlos Barral y 27 días después él, el 8 de enero de 1990, y cuatro años más tarde Pep Madern, su pareja. El material inédito quedó en manos de la agente literaria Carmen Balcells, a quien el poeta pidió que no los publicara hasta pasados por lo menos 20 años, y se despejaran prejuicios y sombras sobre lo allí contado. Ese tiempo se ha cumplido.
Será su última voz. ¿Cómo será? Lo que sí se sabe es que una de sus voces más queridas por él es la de Pandémica y celeste, en cuyos versos Jaime Gil de Biedma confiesa: “Yo persigo también el dulce amor, / el tierno amor para dormir al lado / y que alegre mi cama al despertarse, / cercano como un pájaro”.

Las voces del autor

En palabras de Jaime Gil de Biedmaes la exposición que el Centre Arts Santa Mònica inaugura en Barcelona el 9 de septiembre hasta el 25 de octubre. La comisaria es Inés García-Albi, sobrina del poeta, cuya intención, cuenta, “es volver a su concepción poética, su manera de crear poesía, por eso se oirán sus poemas, porque para él era importante la lectura en voz alta”.
Es un Gil de Biedma sonoro, con muchos audios sobre él y de los acontecimientos que marcaron su vida. Además, agrega García-Albi, “estarán los sonidos de Jaime, lo que él oía en casa y algunas músicas como el cuplé”.
Otra novedad será el documental Apuntes para una autobiografía. Además, habrá un ciclo de conferencias coordinado por Jaume Andreu.

CUESTIÓN DE CONSCIENCIA ▲ IN MEMORIAM ► Muere Oliver Sacks, explorador de la mente y la tolerancia | Ciencia | EL PAÍS

Muere Oliver Sacks, explorador de la mente y la tolerancia | Ciencia | EL PAÍS



Muere Oliver Sacks, explorador de la mente y la tolerancia

El neurólogo y escritor británico fallece a los 82 años. Padecía un cáncer terminal





Oliver Sacks. / JAMES LEYNSE  (CORBIS)


El neurólogo Oliver Sacks se enfrentó en los últimos meses a la tarea más difícil con la que pueda lidiar cualquier pensador, sobre todo alguien que dedicó toda su obra a tratar de entender el funcionamiento de la mente humana: explicar su propia muerte. En febrero, Sacks anunció en un artículo que padecía cáncer de hígado terminal y este domingo ha fallecido en Nueva York a los 82 años. Le ha dado tiempo a publicar sus memorias, On the move, que editará Anagrama en castellano en breve, y a escribir unos pocos textos en la prensa en los que, con su característica mezcla de humor y lucidez, exploraba las certezas de la vida cuando ya sabía que le quedaba poco tiempo aquí abajo. Una frase de aquel primer texto inolvidable, titulado De mi propia vida, que publicó The New York Times en medio de una conmoción global, resume sus reflexiones: "Por encima de todo, he sido un ser con sentidos, un animal pensante, en este maravilloso planeta y esto, en sí, ha sido un enorme privilegio y una aventura".



Sacks, que nació en Londres en 1933 aunque desarrolló gran parte de su vida profesional en Estados Unidos, deja atrás un puñado de libros inolvidables como El hombre que confundió a su mujer con un sombrero, Veo una voz (Viaje al mundo de los sordos), Un antropólogo en Marte, Con una sola pierna o Alucinaciones (su último título en castellano) y, sobre todo, a muchos pacientes cuya vida es mucho mejor después de haber pasado por sus manos. El fallecido Robin Williams, un actor cuya mente genial y frágil podría haberle convertido en uno de sus personajes, le interpretó en el cine en el filme de Penny MarshallDespertares que obtuvo tres candidaturas al Oscar en 1990.
En sus ensayos, publicados en castellano por Anagrama aunque el primer editor que lo lanzó en el mundo hispano fue Mario Muchnik, Sacks pretende explicar qué nos convierte en seres humanos, el extraño viaje entre la mente y algo que podríamos llamar alma, nosotros, cada ser individual. ¿Cómo funciona la memoria? ¿Por qué y cómo vemos, ven los ojos o ve el cerebro? ¿Qué significa poder oír, escuchar lo que nos rodea? ¿Qué son el amor y el deseo sexual? ¿Qué dicen de nosotros las alucinaciones? ¿Hasta qué punto un autista está aislado del mundo en el que vive? ¿Nos define una enfermedad que padecemos?

El milagro de la identidad positiva

Su gran aportación es haber acercado a millones de lectores en todo el mundo a aquellos que la sociedad se empeña en tratar como diferentes y que Sacks siempre consideró iguales. Nos ayudó, con textos extraordinariamente entretenidos, a comprender la inmensa complejidad de la mente humana y nos permitió atisbar la forma en que se enfrentan al mundo todos aquellos que demasiadas veces preferimos ignorar. "No quiero parecer sentimental ante la enfermedad. No estoy diciendo que haya que ser ciego, autista o padecer el síndrome de Tourette, en absoluto, pero en cada caso una identidad positiva ha surgido tras algo calamitoso. A veces, la enfermedad nos puede enseñar lo que tiene la vida de valioso y permitirnos vivirla más intensamente", explicó en una entrevista con este diario en 1996.
Oliver Sacks nació en Londres y vivió en la capital británica los bombardeos nazis durante la II Guerra Mundial. Sobre esta experiencia escribió un gran artículo en The New York Review of Books, Habla memoria, en el que explicaba los complejos mecanismos de la memoria y la capacidad de los seres humanos para generar recuerdos inexistente que al final son tan sólidos y reales como los auténticos. Su carrera científica se desarrolló en Estados Unidos –aunque nunca llegó a ser ciudadano americano– y se hizo famoso como médico en los años sesenta por sus ensayos sobre el Parkinson (precisamente la historia que cuenta Despertares). Sus libros le proporcionaron un reconocimiento mundial.
Resulta difícil seleccionar alguno de sus personajes por encima de otros. El autista que se acerca al lenguaje a través del dibujo –"El artista autista" en El hombre que confundió a su mujer con un sombrero– puede servir para resumir su forma de concebir la medicina y la literatura. Este paciente le permite escribir a Sacks: "¿El ser una isla, el estar separado, es inevitablemente una muerte? Puede ser una muerte, pero no inevitablemente. Porque aunque se hayan perdido las conexiones horizontales con los demás, con la sociedad y la cultura, puede haber conexiones verticales, intensificadas y vitales, conexiones directas con la naturaleza, con la realidad, sin influencias". Su personaje lograba esas conexiones directas a través de su capacidad para dibujar. Su reto como científico era darle una oportunidad, buscar formas para guiarlo y lograr que encuentre una vida plena en su diferencia radical. Ese fue siempre su objetivo como científico y como escritor.
En su obituario, The New York Times cuenta una anécdota que resume bastante bien su forma de ver el mundo: recibía unas 10.000 cartas al año, pero respondía siempre "a los menores de 10 años, a los mayores de 90 y a aquellos que estaban en la cárcel". Escribió su último artículo a principios de agosto, titulado Mi tabla periódica: lamentaba a la vez todo lo que se iba a perder ante la inminencia de su muerte –explicaba que ya se encontraba muy enfermo–; pero también celebraba la densidad de su existencia. Y no pensaba rendirse: "Quería divertirme un poco haciendo un viaje a Carolina del Norte para ver el maravilloso centro de investigación sobre lémures de la Universidad de Duke. Los lémures están próximos a la estirpe ancestral de la que surgieron todos los primates, y me gusta pensar que uno de mis propios antepasados, hace 50 millones de años, era una pequeña criatura que vivía en los árboles no tan diferente de los lémures actuales. Me encantan su saltarina vitalidad y su naturaleza curiosa".
Su obra es una descomunal lección de solidaridad, que sigue a fondo el principio que Atticus Finch, el protagonista de la novela de Harper Lee Matar un ruiseñor, explica sus hijos como gran lección de vida: "Nunca conoces realmente a una persona hasta que te has calzado sus zapatos y has caminado con ellos". Sacks nos obligó a caminar con muchos zapatos –los de un ciego, los de un pintor que ha perdido la percepción de un color, los de un autista, los de los sordos– y, encima, lo hizo de una forma extraordinariamente divertida. El hecho de que, como ha contado recientemente, su madre le maldijera cuando le confesó su homosexualidad, seguramente influyó profundamente en la tolerancia hacia la diferencia que marca todos sus ensayos. Cambió la forma en que vemos a los demás, y en que nos vemos a nosotros mismos, y eso es algo que se puede decir de muy pocos autores.

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sábado, 29 de agosto de 2015

LAS KORAS TIBETANAS [तिब्बती कोरा] Tibbatī kōrā ▲ Dreaming Tibet

Dreaming Tibet





Las Koras Tibetanas ..-

Andar tres pasos, arrodillarse, tumbarse y extender los brazos hasta tocar el suelo. Rezar. Levantarse. Andar tres pasos…y repetir todo el proceso durante horas, días, semanas o meses. Extenuador. Eso hacen los peregrinos tibetanos desde hace siglos. Piden por su familia, por su salud, por su país.

El circuito circular de peregrinación alrededor de un lugar sagrado recibe el nombre de kora. La kora purifica el karma. En la ciudad de Lhasa hay una kora alrededor del Palacio del Potala, y otra alrededor del templo de Johkang, el circuito Barkhor. En este último, los peregrinos se esfuerzan en encontrar espacio entre la multitud que esta en la calle.

Para amortiguar el roce continuo algunos usan una especie de petos o delantales de cuero grueso y manoplas o tablillas de madera. Unos van descalzos, a pesar del frío; otros usan colchonetas. El estado de desgaste de las colchonetas puede indicar la duración del peregrinaje. Muchos venían de lugares lejanos y sólo llevaban un pequeño morral con lo mínimo imprescindible para su viaje.

Otra de las koras es alrededor de la montaña sagrada del Kailash, la más larga (de 52 km) y la más dura de todas, pero que ofrece a los fieles unas vistas espectaculares.

Me impresionó esa fe y la capacidad de sacrificio de esas gentes. Admiro esa fuerza que les mueve, hacia delante, hacia un futuro que desean sea mejor…



el dispensador dice:
cuando te creas cerca,
más lejos estarás.
AGOSTO 29, 2015.-

औषधि ने कहा:
आप के बारे में सोचना,
आगे हो जाएगा।

29 अगस्त, 2015.-

Auṣadhi nē kahā:
Āpa kē bārē mēṁ sōcanā,
āgē hō jā'ēgā.
29 Agasta, 2015.-

KHATA a todos vosotros caminantes de sus almas [उनकी आत्मा की खाता आप सभी वॉकर] Unakī ātmā kī khātā āpa sabhī vŏkara



KHATA símbolo de respeto.

Los rituales sociales tibetanos son numerosos, variados y profundamente unidos a la religión. Se ofrece el khata en numerosas ocasiones, como por ejemplo cuando se visita a un anciano o cuando se va a rezar ante las imágenes de Buda, o incluso al despedir a una persona honorable antes de emprender un viaje. 

La khata es una franja de tela, generalmente de seda salvaje, tejida casi tan delicadamente como una tela de araña. Su longitud varía entre noventa centímetros y seis metros, y a veces más.

La khata es un símbolo de pureza y sinceridad. Desde siempre, los tibetanos consideran el color blanco como símbolo de pureza y suerte, así que casi todos los khatas son blancos.

Pero también existen en colores fuertes, azules, amarillos, verdes o rojos, y se ofrecen a los que han hecho votos de budismo; también se atan los khata a las flechas destinadas a la novia, para darles color.

Los colores de las khata son, por su valor simbólico, los más importantes.

La khata de color representa el vestido de Bodhisattva y solamente puede ser utilizado en ocasiones muy especiales.

How to Offer a Khata
Offering a scarf may seem to be a very simple gesture but in Tibetan traditions it has its own significance and protocol and is governed by tradition. To present a Khata, you first fold it in half length-wise. This represents the interdependence of each other. Then when you offer the scarf to a person, you offer the open edges facing the person you are giving; the folded section will be towards you, which represents your open pure heart, with no negative thoughts or motives in the offering.

There are two general purposes for offering Khatas, with greetings and well wishes being common to both:

RESPECT/GRATITUDE. For holy sites, honored monks, teachers, dignitaries and elders, the scarf is given with folded hands near your forehead, with a humble bow before them, with head bent over and palms joined in respect. You never put the Khata over their neck in this situation. In most cases the giver will receive his or her Khata back from the given, as a token of blessing back to them, especially when you visit high lamas and teachers. It is custom to put Khatas over statues, thangka painting, pictures of reincarnated Rinpoches and altar spaces. A Khata offered to H. H. the Dalai Lama and received back by a Tibetan personally will be cherished and preciously kept as it is now a very special blessing, a talisman and protector. It may never come back into recirculation from that Tibetan again. It is also flown and put on Prayer Flags before one hangs them as a sign of your prayers being sincere and pure, also as on offering to the gods for swift accomplishment of prayers and wishes.

Thuk Je Che Tíbet.


The Terma Tradition

There has been a thriving terma tradition since the eleventh century and, more recently, terma has been particularly vibrant in eastern Tibet. Terma played an important role in the rimay or nonsectarian movement in the nineteenth century, and they were collected into the Rinchen Terdzo at that time. The revelations of terma has also played a vital role in the Buddhist revival in Tibetan areas currently under Chinese rule. The late terton Khenpo Jigme Phuntsok, visited the Great Stupa of Dharmakaya in 1993, was a major force in the revival; among his many contributions, he built a Buddhist academy in Serta that currently houses 4,000 monks and 4,000 nuns and located the original site where the palace of King Gesar once stood.

Generally, tertons, or “treasure revealers,” trace their past lives to the time of Padmasambhava as one of his direct disciples. In eastern Tibet, tertons also trace their past lives to the court of the legendary warrior-king Gesar. While most tertons belong to the Nyingma tradition, there are tertons from every school of Tibetan Buddhism as well as within Bon, a religion indigenous to Tibet.

Famous tertons outside the Nyingma tradition include the Fifth Dalai Lama and the Third Karmapa Rangjung Dorje. There are also well-known female tertons, such as Jomo Memo (thirteenth century) and Sera Khandro (nineteenth century), and lesser-known contemporary female tertons from eastern Tibet, such as Kacho Wangmo and Khandro Tare Lhamo.

The Revelation Process

What is the revelation process? When a terma is first discovered, it typically appears in symbolic form as a seed syllable or single line of dakini script. This could appear in physical form on a rock or scroll, or alternatively in the mind of the terton. The terton must then decode this symbol form, which acts as a mnemonic device to awaken the memory of a transmission given in the distant past by Padmasambhava (or comparable figure).

Once decoded, the terma is set down as a “root text” and only later expanded into a full terma cycle. The process of expanding the root text into a terma cycle may be done by the terton himself, his successor (in the Nyingma lineage this is usually a family member), or subsequent reincarnation. Commonly, in its fullest expression, a terma cycle includes a ngondro, abhisheka, sadhana and subsidiary rites–all derived from the original root text.

Within the Nyingma tradition, terma, or revealed teachings, are contrasted with kama, or received teachings. In Tibetan, the term “ka” literally means “command.” Generally, it refers to the words of the Buddha (Sanskrit: buddhavacana)–as in the Kangyur, the canon of translated scriptures from Sanskrit. It can also refer to the Buddhist teachings more generally as in the term, kasung, or literally “protector of the teachings.” Within the Nyingma school, kama refers to the teachings transmitted from master to disciple in a long lineage of transmission. By contrast, terma provides a more direct transmission.

Transmission of Terma

In terma, there is a short line of transmissions between the terton and the ultimate source of a terma, traced to a primordial buddha. Three of these transmissions are common to the Nyingma lineage, and three are particular to terma. The three lineages of transmission common to the Nyingma lineage mark the transmission of a set of teaching from the abstract dimension of a primordial buddha to eighth-century figures in India, such as Garab Dorje, Vimalamitra, and Padmasambhava.

The first transmission is the mind lineage of the victorious ones, which represents the mind-to-mind transmission between a dharmakaya being, such as Samantabhadra, and a sambhogakaya being such as Vajrasattva.

The second transmission is the sign lineage of the vidyadharas, which is a transmission through symbolic means between a sambhogakaya being and nirmanakaya master. And the third transmission is the hearing lineage of ordinary individuals, which is the verbal transmission of teachings from master to disciple on the human plane.

The process of transmission, particular to terma, also includes three phases: the prophetic authorization in which Padmasambhava appoints one of his disciples to reveal a set of teachings in the future, the mind mandate transmission in which he seals the teachings in the mindstream of that disciple, and the entrustment to the dakinis, in which female deities are appointed to protect the teaching until the appropriate time for its revelation.

In this way, terma are fresh teachings, conveyed through a short transmission and imbued with tremendous wisdom and blessings. It is said that the closer one is to the original source of a teaching, the more potency it holds.

Thuk Je Che Tíbet.-


el dispensador dice:
ser amable,
ser respetuoso,
saber pedir "por favor",
saber dar "gracias",
ser cordial,
honrar la vida propia,
honrar la vida ajena...
evitar pronunciar lo innecesario,
evitar pronunciar algo que impacte como daño,
tomar distancia ante el engaño,
sintonizar a Dios en cada escaño,
escalar la propia alma,
a sabiendas que la cima se estira,
cuando más cerca parece,
haciendo de las laderas,
algo que enseña,
mientras el sueño crece...

उन्होंने कहा कि औषधि ने कहा:
, तरह हो
, सम्मान होना
"" कृपया कहना पता
अर्थात् "धन्यवाद" दे
सौहार्दपूर्ण होना
जीवन का सम्मान,
दूसरों के जीवन को सम्मानित ...
अनावश्यक से बचने उच्चारण,
, कि इस तरह के नुकसान के रूप में प्रभाव डालता है बोलना कुछ से बचने
धोखे से दूर ले,
हर सीट में भगवान को धुन,
अपनी आत्मा चढ़ाई
शीर्ष फैला है, यह जानकर कि
करीब लगता है, जब
ढलानों बनाने
सिखाता है कि कुछ है,

सपना के रूप में होती ...

Unhōnnē kahā ki auṣadhi nē kahā:
, Taraha hō
, sam'māna hōnā
" " kr̥payā kahanā patā
arthāt" dhan'yavāda" dē
sauhārdapūrṇa hōnā
jīvana kā sam'māna,
dūsarōṁ kē jīvana kō sam'mānita...
Anāvaśyaka sē bacanē uccāraṇa,
, ki isa taraha kē nukasāna kē rūpa mēṁ prabhāva ḍālatā hai bōlanā kucha sē bacanē
dhōkhē sē dūra lē,
hara sīṭa mēṁ bhagavāna kō dhuna,
apanī ātmā caṛhā'ī
śīrṣa phailā hai, yaha jānakara ki
karība lagatā hai, jaba
ḍhalānōṁ banānē
sikhātā hai ki kucha hai,
sapanā kē rūpa mēṁ hōtī...
AGOSTO 29, 2015.-
29 अगस्त, 2015.-
29 Agasta, 2015.-