miércoles, 27 de julio de 2016

¿DÓNDE PODRÁ POSARSE EL POLVO?


DE DÓNDE SURGE LA IMAGEN DE BUDA ?

Las imágenes o figuras de Buda, no son imaginarias, dado que Buda no está considerado como un Dios. Su imagen viene dada de Sidharta Gautama, el iluminado. El Buda.

Gautama fue venerado en vida como vehículo humano de la Verdad Absoluta y tras su desaparición, su recuerdo se revistió con los atavíos del mito: fue entonces cuando casi por necesidad la figura antropomórfica del Maestro comenzó a ser representada.

El debate sobre el origen de la imagen de Buddha ha sido uno de los más polémicos en la historia del arte indio.

Algunos autores como Foucher, han sostenido que la imagen fue por primera vez representada en la escuela greco-búdica de Gandhara (primeros siglos d.C.) a raíz del contacto de ésta con el arte occidental.

Coomaraswamy un erudito hindú por parte de padre e inglés por parte de madre, de Sri Lanka, antiguo Ceylan , sostendrá por otro lado que el origen está en la figura típicamente india del yogi en postura de loto -cuyo antecedente más remoto lo encontramos en la imagen de Siva Pasupati del Valle del Indo (ca. 2500­1500 a.C.) para el Buddha en posición sedente y en las representaciones de los colosales Yaksas -época Maurya, 320-185 a.C.- para la imágenes de pie.

Las primeras imágenes que representan a Buda, se cree empezaron a realizarse en la época de Alejandro Magno y la ruta de la seda.

Una manera de extender el budismo.

Estas primeras imágenes se realizaban una a una, y donde el tallista fuera del material que fuera, lo realizaba sumido en una meditación profunda, donde adquiría esa energía interior que lo transmitía en las figuras.

Me explico :

La creación de una imagen será una disciplina religiosa, por ello antes de comenzar la obra se llevarán a cabo plegarias y rituales de purificación y el artista realizará la visualización de la imagen usando técnicas que son idénticas en el culto y en el arte:

"El devoto recita el dhyana mantra, que describe a la deidad, hasta formarse una imagen mental que se corresponde con ella, y es a esa forma imaginada a la que dedica sus oraciones y ofrendas. El artista debe retirarse a un lugar solitario después de una ceremonia de purificación. Allí celebrará el "oficio séptuple", que comienza con la invocación a las huestes de los buddhas y los bodhisattvas, a los que dedica una ofrenda de flores reales o imaginarias. A continuación debe lograr con el pensamiento los cuatro estados de ánimo infinitos: la amistad, la compasión, la simpatía y la imparcialidad.

Después meditará sobre el vacío -sunyata- o la no-existencia de todas las cosas, pues se dice que `el fuego de la idea del abismo destruirá para siempre los cinco factores' de la conciencia del ego.

Sólo entonces debe el artista invocar a la divinidad deseada mediante la pronunciación de la palabra clave adecuada -bija-, identificándose plenamente con la divinidad que ha de ser representada.

Por último, es al pronunciarse el dhyana mantra que describe los atributos de la divinidad cuando ésta se hace visible "como un reflejo" o "como un sueño", siendo esta imagen brillante la que servirá al artista como modelo.

Luego de esta ceremonia se trazan los diagramas de composición a partir de los cuales se estructura la obra que, una vez finalizada, será consagrada por medio de rituales.

La imagen es ante el hombre como un espejo vacío: si esto pudiera ser verdaderamente comprendido, ninguna imagen sería ya necesaria y los versos que escribió Hui-neng (638-713 d.C.) cobrarían sentido:

No hay ni árbol Bo

Ni espejo brillante;

Puesto que la sunyata es todo

Dónde podrá posarse el polvo?

Tuk Je Che Tibet.

Thuk Je Che Tibet

Thuk Je Che Tibet

el dispensador dice:
no eres tu rostro,
eres tu alma,
no eres tu cuerpo,
eres tu espíritu,
no eres lo que los demás ven de tí,
eres tu consciencia,
no eres lo que los demás dicen de tí,
eres tu ángel de la guarda siguiendo un destino...
te debes a tí mismo,
si no te encuentras... estarás perdido.
JULIO 27, 2016.-


1 comentario:

Alicia Abatilli dijo...

Hola Víctor, siempre es tan grato visitarte. Abrazos.