domingo, 22 de enero de 2012

EL INVIERNO DE LOS CORAZONES DE LA TIERRA || El sonido de la naturaleza | elmundo.es

NEVADAS SIN INVIERNO

Carlos de Hita


El título parece una paradoja. Pero paradójico está siendo en media España este año sin invierno.

Hace unos días parecía que esta situación iba a cambiar. Como una ráfaga, una borrasca de nieve barrió las montañas y parecía que la mala estación venía para quedarse. Pero inmediatamente el anticiclón ha vuelto y con él los cielos despejados y las temperaturas tibias. Tenemos una segunda paradoja: en los bosques serranos, sin ninguna nube a la vista, se produce una segunda nevada.

En los pinares del Guadarrama el sol luce en un cielo azul. Al mismo tiempo, bajo las copas se desata una segunda borrasca en miniatura; la nieve acumulada se funde y vuelve a caer, ahora hasta el suelo en forma de intensas y efímeras precipitaciones.

Por detrás de estos murmullos reina el silencio. Pero, a pesar de la nieve, el aire está tibio en estos meses de no invierno y algún que otro pájaro forestal se arranca a cantar. Lo hace un carbonero garrapinos; solo uno, que no encuentra respuesta y calla. Cerca, se anticipa un piquituerto. En un año normal garrapinos, lúganos y piquituertos deberían estar callados, pasando frío, al menos un par de meses más.
Foto
Pinar nevado. | Carlos de Hita.

Reclama también un pinzón vulgar. Esto no es tan raro, ya que los pinzones están activos casi todo el año.
Un petirrojo deja oír su canto desganado y un mirlo martillea insistentemente.

Bajo las copas, bajo el sol, sigue nevando la nieve ya caída. Por ahora los bosques están tranquilos y habrá que esperar la llegada real del invierno.
El sonido de la naturaleza elmundo.es




MEDIO AMBIENTE | Según el Instituto Goddard de la NASA

Nueve de los 10 años más cálidos han sido en el siglo XXI

El director del estudio, James Hansen, del Instituto Goddard de la NASA, fotografiado en Nueva York. | ISAAC HERNÁNDEZ El director del estudio, James Hansen, del Instituto Goddard de la NASA, fotografiado en Nueva York. | ISAAC HERNÁNDEZ
La temperatura media global de 2011 fue la novena más elevada en los registros meteorológicos modernos, continuando una tendencia de acumulación de gases de efecto invernadero que ha provocado que nueve de los 10 años más cálidos conocidos hayan ocurrido desde 2000, afirman científicos de la NASA.

La temperatura superficial global promedio para 2011 fue 0,51ºC más caliente que la temperatura media de base para el siglo XX, según afirman investigadores del Goddard Institute for Space Studies, informa Reuters. Los registros de temperatura de esta institución científica empezaron en 1880.

Los primeros 11 años del nuevo siglo fueron notablemente más calientes que la segunda mitad del siglo XX, según asegura el director del instituto, James Hansen, uno de los más destacados expertos mundiales en cambio climático. El único año no perteneciente al siglo XXI que se 'cuela' entre los 10 más cálidos es el cercano 1998.

Estas temperaturas globales tan altas ocurren incluso cuando hay situaciones coyunturales que llevan al enfriamiento, como es un fuerte fenómeno oceánico de La Niña, que enfría la temperatura del océano, y una baja actividad solar durante los últimos años.

Un comunicado de la NASA asegura que las temperaturas actuales son superiores a la media por las crecienntes concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, especialmente el dióxido de carbono. El dióxido de carbono es emitido por diversas actividades humanas especialmente por la quema de combustibles fósiles como el carbón, el gas y el petróleo.

Los niveles actuales de dióxido de carbono en la atmósfera superan las 390 partes por millón, frente a las 285 partes por millón que había en el siglo XVIII y las 315 partes por millón que había en 1960.
http://www.elmundo.es/elmundo/2012/01/20/natura/1327076751.html


el dispensador dice: mientras el mundo humano discute la importancia del cambio climático, si éste es producto del hombre o si se trata de la consecuencia de la alteración de variables que se ubican más allá de las actividades del ser humano, la naturaleza se muestra significativamente alterada, dramáticamente alterada, empleando dos términos que hacen al mundo de las investigaciones clínicas (significativo y dramático). Más allá de los tratados nunca respetados y de los otros acomodados a las conveniencias de las perversidades, la naturaleza que nos contiene, esa misma que nos fue concedida como "única" casa, está enviando señales de toda índole, avisándonos que se han quebrado los equilibrios, con ellos se han trasgredido los límites, y con estos la humanidad se acerca peligrosamente a su extinción como raza y como entidad... nuevamente, más allá de los indicadores de las temperaturas, las humedades, las sequías, las contaminaciones, y las radiaciones, las evidencias indican que "algo" anda mal, y que aún cuando haya defensores y detractores, lo que anda mal lo está haciendo cada vez peor... las temperaturas son muy altas es verdad, tanto como la frialdad de los corazones humanos respecto de sus prójimos... esas mismas temperaturas están señalando anomalías graves, tanto como el desprecio que esos mismos humanos expresan sobre sus propias vidas. Traducido, la soberbia y los desprecios contribuyen a demacrar los espíritus, quitándoles el sentido del valor, y sumiéndolos en la pobreza del "qué me importa"... un "qué me importa" que afecta al "otro" tanto como al "propio". Utilizando el ideario bíblico: "... quien lleva al otro al cautiverio, al cautiverio va". Inapelablemente es así, la humanidad del desprecio y la esclavitud conduce a los anónimos desconocidos a un cautiverio de calamidades y cataclismos, sin atender ni tampoco entender que en dicha senda ellos mismos se dirigen al mismo cautiverio, el que los someterá con fuerza propia. Los suelos están alterados y la Tierra está padeciendo sismos y terremotos que no son otra cosa que el reflejo del invierno de los corazones de los hombres vacíos de sentimientos pero llenos de avaricias y angurrias... una iniquidad que jamás ha perdonado a sus integrantes a lo largo de la historia... una iniquidad que consume a sus hijos, siempre. Las temperaturas altas no sólo son eso, antes bien la Tierra se está desertificando a manos de sequías insoportables al tiempo que los mares se están acidificando en un proceso químico de gelatinización que promete exterminar todo lo que contiene... y ello se aprecia en todo el ámbito de esta nave madre que llamamos Tierra y que es nuestra única casa, la de todos (no la de unos pocos oportunistas). Lo que está cursando no se limita a comprometer las vidas que transitan el planeta, lo hace con mayor imperio sobre las generaciones que aún no existen, que aún no nacen y que tal vez no tengan la oportunidad de hacerlo gracias a las negligencias y las impericias que se expresan por estas horas desde todos y cada uno de los ángulos del poder. Los hielos cunden entre sentimientos confundidos y sentidos heridos de muerte gracias a las conveniencias de los mediatismos que hacen uso del facilismo de los antivalores para transformar la letra en insulto, la nota musical en desprecio, la palabra en un torbellino, la intención en una burla. La Tierra se está derritiendo con los seres humanos dentro, pero peor aún, está comprometiendo seriamente a las "paralelas", esos mundos contiguos donde hay tanta vida como aquí, esos donde moran los distintos que ya han pasado por la tierra de los tiempos respirables... y desde allí, las almas asisten azoradas a una torre de Babel donde el hombre construye su desprecio a Dios a partir del desprecio por su prójimo. Junto con ello, las ciencias de las conveniencias hablan de normalidades y construyen el muro de la ética para minimizar la destrucción de los ángulos donde el valor es intocable... al modo de un Muro de Berlín invisible, las tinieblas están aislando a las almas "comprables" y a las otras "negociables", separándolas de aquellas que conservan la dignidad a cualquier precio. Lo que sucede con el corazón, el alma, el espíritu y el aura de las personas, es aquello que se refleja en los suelos, los aires, las aguas y los fuegos... por ende es lo que está padeciendo la Tierra. No puede ser distinto porque todo es parte de una misma y única unidad, y aún cuando lo efímero pasa, la eternidad contiene a todos los ángulos efímeros que han dado forma a la creación... aún cuando el hombre crea o pretenda que el libro de la vida es un eufemismo, cada mancha, cada borrón, cada rasguño, cada daño, lo afecta de modo terminante... y llegado el momento, los victimarios no podrán burlar su condición de tales, y así de repente, se verán en el cautiverio que supieron construir para los otros, un cautiverio del que no hay regreso, tampoco salida... porque en la creación nada se compra ni tampoco se vende. Enero 22, 2012.- El AÑO del 4-ESPÍRITU.

Dedicado a: Michael Moore
PO Box 64063, Tucson, Arizona, 85728
520-678-7078
Recomendado para los que hablan inglés:
http://www.swsbm.com/HOMEPAGE/HomePage.html

No hay comentarios: