viernes, 22 de marzo de 2013

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Día infernal de la poesía

Por: | 21 de marzo de 2013
Infierno-de-dante
Diálogos imaginarios en El Limbo. Hoy: el Día Mundial de la Poesía.


AUNQUE LOS ÚLTIMOS ACONTECIMIENTOS vaticanos les han tenido un tanto alejados de sus pantallas, Dios y el Diablo, autores del aclamado “Cambio Cervantes por British Council”, se han vuelto a reunir en el restaurante El Limbo.

El diablo. Malas noticias para la poesía: hoy es el Día Mundial de la Poesía.
Dios. Alegría, alegría. Siempre tan optimista. No sé qué le ves de malo. Eres el típico snob al que le molesta todo lo que gusta a más de tres personas (y no lo digo por mí). El futuro de la poesía no cabe en los libros. A mí me pareció divino que la Unesco le consagrara el 21 de marzo en 1999.
El diablo. A ti-o a vosotros tres- todo te parece divino. Y consagrado.
Dios. ¿Algo en contra?
El diablo. ¿La Unesco? ¿El día de la primavera? ¿El día de la primavera… en el hemisferio norte? Un poco de multilateralismo, por favor.
Dios. ¿Ahora te preocupas por el sur?
El diablo. Me gusta ampliar el negocio. El norte lo tengo ya a mi cargo. Desde 2008, sobre todo en Europa y en España, me va, siento decirlo, divinamente. Tengo gente muy competente allí. ¿Conoces España?
Dios. ¿Aparta de mí ese cáliz? Soy devoto de Vallejo, César, no Fernando, que dice una cosas de mí... En serio, conozco Belmez y El Palmar de Troya. Desde que no es la reserva espiritual de Occidente ya no es lo mismo. Hablando de poesía, a ti te fastidia no haber escrito algo como el Cantar de los Cantares. Ahí estuve inspirado (o inspirador).
El diablo. De lo tuyo prefiero el sacrificio de Isaac, aunque sea prosa. Tensión narrativa pura. ¿Sodoma y Gomorra? Me gustó más la película, aunque la vi codificada. Teníamos una conexión pirata y nos la cortaron.

Dios. Si eres legal eres legal. ¿Cómo se llamaba aquel chico al que le contaste lo del Infierno?
El diablo. Hay muchos. El tema gusta (en latín: trending topic). ¿Dante? ¿Milton? ¿Goethe? ¿Strindberg? ¿Onetti? ¿Woody Allen?
Dios. Mira, ahí tienes muchas razones para que nos guste la poesía. No goza de tan mala salud.
El diablo. Entre tú y yo y que no salga de aquí, que me crujen los mercados: creo firmemente en las propiedades medicinales de la poesía. Otra cosa es lo que sociedad haga con ella. También creo en las propiedades medicinales de la medicina y mira cómo tratan a la sanidad pública (dirás que es cosa mía, pero te recuerdo que los míos no van a misa; ya podían privatizar del todo la enseñanza de la religión).
Dios. “Margen al Resplandor, eso es poema”.
El diablo. Te alabo el buen gusto. Me encanta Juan Antonio González Iglesias. Cómo no voy a creer en las propiedades curativas de la poesía si creo en las propiedades curativas de las palabras. ¿No dicen que poesía son las mejores palabras en el mejor orden? En el fondo, todo lector de poemas es un partidario de la felicidad, como decía Gabriel Ferrater.
Dios. ¿Hablas catalán?
El diablo. En la intimidad. Ya hablamos de esto cuando lo del Cervantes. ¿Te crees el único políglota? Cuando metiste la pata con Babel tuve que reciclarme. Ya sabes: predicar a cada uno en su lengua. La frase es tuya. Yo también la aplico. Aunque yo uso una lengua que no necesita traducción.
Dios. No seas soberbio. ¿Cuál?
El diablo. El dinero. No huele. Non olet.
Dios. Hasta en tu bocaza suena bien el latín.
El diablo. El común de los mortales –me encanta esa expresión- trata a la poesía como si fuera latín: una lengua muerta. No saben que pueden leerla, comprenderla, incluso hablarla, que tiene que ver con su vida. Mira, desde que ya no rezo, leo poemas. Me hace el mismo efecto y no tengo que tenerte presente. Siempre te asocio a mis preocupaciones. Las últimas cuatro palabras son una cita.
Dios. Barral, Carlos (Barcelona, 1928-1989). Amigo de Ferrater. Has vuelto a olvidar que soy omnisciente.
El diablo. Voy contra mi interés al confesarlo, pero déjame que te hable en esta hora de dolor con alegres palabras. Ya se sabe que el escorpión, la sanguijuela, el piojo, curan a veces…
Dios. Rodríguez, Claudio (Zamora, 1934-Madrid, 1999). También a mí me gusta. En el fondo eres un blando. Pásame los tocinillos.
El diablo. Yo no puedo con el dulce. Aunque una copita de Benedictine… ¡y no me llames blando! “Tampoco a mí me gusta / pero al leerla con absoluto desprecio…”
Dios. “…encontramos al fin sitio / para lo auténtico”. Así es la poesía. Qué simpática era Marianne Moore, con sus animalillos. ¿Ves como nos entendemos?
El diablo. Deja de leerme el pensamiento, que no puedo ni terminar las citas.
Dios. Siempre fuiste un pedante. Pero reconozco que las palabras tienen algo que cura. Está mal que me cite a mí mismo, pero en el principio era el verbo. Ya te lo dije.
El diablo. No me vuelvas a decir ya te lo dije. Ni que una palabra tuya bastará para sanarme. Díselo al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid.
Dios. Haz como yo, no te metas en política. Sobre todo hoy, que es el Día Mundial de la Poesía. Voy a proponer en Marte algo parecido. O en Alfa Centauro.
El diablo. Ves demasiado televisión. Ayer fue el Día Mundial de la Felicidad. Qué bonito. Alergia tengo.
Dios. Esto te servirá como receta (Ida Vitale, Gil de Biedma, Borges...): si lees esta antología no volverás a despotricar contra la poesía. Lo digo en serio.
El diablo. Tú todo lo dices en serio. Y en latín. Me voy, que se me hace tarde. Da recuerdos por ahí arriba.
Dios. No seas tópico, ya te lo dije la otra vez: ¿qué te hace pensar que estamos “ahí arriba”?¿Gaston?
El diablo. Te repites. Agur. Abrígate al salir, que hace un frío de mil demonios.
Dios. Adiós (con perdón). “Si no quieres quedarte a mirar la tormenta / yo la miro por ti”.
El diablo.González Iglesias, Juan Antonio (Salamanca, 1964). “Arte poética”, del libro Un ángulo me basta, recogido en Del lado del amor (Visor, 2010).
Dios. En el fondo eres bueno. “Déjame que te abrace”.
El diablo. Vade retro. Aunque ese poema también me gusta. Lo dejamos para otro día.
.........
Imagen: el Infierno de Dante según Sandro Botticelli.


el dispensador dice:
si hallas a Dios él te bendice,
suele esperar para que comprendas...
aquello que te dice,
te envía un ángel,
te impone consciencia,
si el aura no se enciende,
el permanece y observa,
el apuro es sólo tuyo,
también los disimulos y las ausencias... 

si te cruzas con el diablo él te demanda,
espera de tí que le entregues tu alma,
cuando lo hagas tu dignidad se acaba,
inmediatamente te consume... y te funde en su lava...
creerás que los bienes te salvan,
creerás que es bueno negar otras almas,
creerás que el poder es lo que te "lava",
sin embargo al cruzar el umbral descubrirás,
que además de no tener poesía,
tu vida no ha tenido palabra,
que has perdido la misma entre abracadabras,
que no hay nada que repara,
aquello que se ha roto por las urgencias impuestas,
a las almas livianas...     
    
si regresas a Dios él te recibe,
no será mucho lo que te pide,
debes hacer culto a la humildad inocente,
pasar por la vida, ayudando gentes,
hacerles comprender que el tiempo presente,
se diluye en pasados... y promesas ausentes,
por ello, cuando comprendas la importancia de las manos,
sabrás cuál es el sentido de los significados,
no alcanza con mirar a los ojos del otro,
para verte reflejado...
hace falta mirar con el alma... para saberte "hermano".
Marzo 22, 2013.-  
 
 

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