sábado, 3 de mayo de 2014

ARMONÍAS ▲ Todos los colores | Cultura | EL PAÍS

Todos los colores | Cultura | EL PAÍS



CORRIENTES Y DESAHOGOS

Todos los colores

Fracasaría quien hilvanara una gama de su misma estirpe y de notas más o menos similares. Una cosa es la armonía y otra la monotonía



Los cuadros que más se venden son aquellos en los que domina el azul y son de tonalidad suave. La sensación de sosiego que procuran al comprador parece ser el secreto de su éxito. Son amables, no invasivos, amigos mansos como las píldoras sedantes que también, a menudo, adoptan el color azul pálido. Los cuadros deben hacernos gozar y si se adquieren en cuanto distinguidos objetos de compañía es comprensible que se prefiera aquellos de personalidad pacífica o de apaciguado humor. Así son de hecho las banderas de la Unesco y de las Naciones Unidas, las Vírgenes milagrosas y los océanos sin temor a naufragar.
El sistema general de los colores es, sin embargo, mucho más complejo. No podría soportarse un cuadro en que todos sus tonos ronden lo bonito. Como tampoco serían valorados aquellos que rondaran abusivamente lo siniestro.
La ronda del color es, efectivamente, un cortejo, pero no es un cortejo más. No es incestuoso ni tampoco horizontal. Fracasaría quien hilvanara una gama de su misma estirpe y de notas más o menos similares. Una cosa es la armonía y otra la monotonía. Pero, efectivamente, lograr un efecto genial es difícil, casi azaroso y altamente secreto.

Lograr un efecto genial es difícil, casi azaroso y altamente secreto
Muy secreto, digo, porque de hecho cada color y en cada tono dice acústicamente algo sobre sí y, aun balbuciendo, da pie para entender qué prefiere su alma en cada paso. Este momento, en que el pintor pone todo su oído en el habla del color ya incluido en la obra constituye la mayor encrucijada del proceso. Ya se ha pintado, por ejemplo, una mancha amarilla sobre la tela, pero ¿y ahora qué? Otra ración igualmente amarilla, pero de otra paternidad o, mejor, un enemigo rojo de indeterminadas proporciones.
Los colores musitan sus querencias inmediatas y es necesario poner mucha atención. Pero oyéndolas, unas veces se les hace mucho caso y otras no porque precisamente en la elección desobediente y atrevida se halla una de las claves de pintar bien. Este color presente parece demandar a su allegado, pero si en lugar de procurárselo se la deniega, es posible que rabie de manera radiante y multiplique la belleza de la composición. “Estás más guapa cuando te enfadas”, se decía en las películas de los años cincuenta, y colores enfadados con sus nuevos vecinos pueden ser, por su ira, asombrosamente iridiscentes.
El pintor Cruz Novillo me decía en su estudio, donde combinaba dos o tres pinceladas con sentarse a fumar mirando fijamente al cuadro, que una obra buena será aquella que consiga mantenernos absorbidos durante toda una tarde. Pero ¿cuál sería el truco? El truco, tanto en la abstracción como en la figuración radicaría en la calidad y el dinamismo de la conversación que los colores entablarían entre sí a través de las formas en que se ubiquen.
Que un cuadro interese durante horas será, pues, consecuencia del interés que suscite su tertulia interior. De modo que no habrá una atrayente interlocución si se entabla entre elementos similares. Por el contrario, colores bonitos y “feos” (si es que existiera esta distinción) se conjuntan en un parlatorio donde sus oposiciones o desacuerdos aumentan la intriga del espectador.
En cada cuadro atractivo o seductor se juntan colores con estatus junto a otros que, a solas, parecerían sosos o de orden menor. Sin embargo, el rol que desempeñan estos últimos será decisivo para el resultado final. Un resultado que transmitirá su mayor interés gracias a la conflictiva coyunda de las gamas libremente elegidas y las libérrimamente sobrevenidas, entre la pasión, el oficio y la temeridad.

el dispensador anota al margen: Un diapasón es un dispositivo metálico (generalmente acero) con forma de horquilla, utilizado principalmente como referencia para afinación de instrumentos musicales.
El vocablo deriva del griego διά (diá): a través de, πασῶν (pasón): (de) todas, y χορδῶν (chordón) –implícito–: cuerdas, es decir que se refiere al registro de todas las notas de la voz humana y de instrumentos musicales.1

el dispensador dice:
cuenta la leyenda...
que antes de los egipcios,
antes de los nubios,
antes de los antes...
los primeros humanos había recibido un diapasón,
era de un elemento que ya no existe en la Tierra,
de oricalco... mencionado por Platón...
aquel diapasón original vibraba envolviendo el mundo humano,
daba varias veces la vuelta al planeta,
al menos siete veces...
creando un acorde armónico irrepetible,
que embelezaba las almas,
y vestía los espíritus...
otros diapasones fueron recreados...
de oro... de bronce... y hasta de piedra...
y los diapasones se diseminaron por el mundo,
asumiendo ser parte de las culturas,
de blancos, de negros, de amarillos, de rojos,
y de otros de los que se ha perdido la presencia y el testimonio,
los azules...

desde entonces,
no ha vuelto a descubrirse en los espíritus,
el verdadero sentido de las armonías...

aquellas giraban al revés de las agujas del reloj...

y tenían distintas propiedades según la alquimia de sus facturas...

aquellos diapasones sonaban cada vez que nacía un ser humano... 
ya que se utilizaba dicho sonido para afinar el alma del recién llegado,
sintonizándolo con la música de las esferas que lo habían traído,
envuelto mientras era engendrado para dar sentido a su gracia,
la de "ser"...

ya no suenan diapasones...
y las gentes nacen desafinadas...
sin armonías en sus almas...
los planetas aún alineándose, desafinan los zodíacos,
y los espíritus descienden apurados a transitar vidas,
por el mero hecho de ocupar espacios...
algo que no debe ser así...

el último diapasón de oricalco se hundió en los abismos oceánicos...

el último diapasón de piedra sonó alguna vez en algún lugar de los Andes...

el último diapasón espera el regreso del espíritu supremo,
aquel que se autopronuncia...
para enseñarle al hombre que la armonía...
se traduce en un equilibrio eterno...
que opera al modo de un tobogán...
donde las dimensiones se entrecruzan...
en portales y santuarios...

donde todo esto es... según las esferas...
MAYO 03, 2014.-




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