jueves, 30 de abril de 2015

NACEMOS SIN EXPERIENCIA... MORIREMOS SIN RUTINA ▲ «Trastos, recuerdos», biografía de la discreta Wislawa Szymborska - ABC.es

«Trastos, recuerdos», biografía de la discreta Wislawa Szymborska - ABC.es



CULTURAL / LIBROS

«Trastos, recuerdos», biografía de la discreta Wislawa Szymborska

Día 30/04/2015 - 12.11h

«Confesarse públicamente es como perder 

tu propia alma». Estas palabras de la Nobel 

Wislawa Szymborska resumen la discreción 

que presidió su vida. Toda ella cabe en 

«Trastos, recuerdos»





Fue una maestra indiscutible en un tipo de poesía sistemáticamente alejada de las Grandes Verdades. Una poesía engañosamente simple, modesta, irónica, de cotidiana y frágil levedad. En libros maravillosos como Instante (Igitur, 2004), Aquí (Bartleby, 2009) o Poesía no completa (FCE, 2002), la Premio Nobel de Literatura de 1996, Wislawa Szymborska, prefirió siempre decantarse por la interrogación y el asombro antes que por la afirmación o los arrebatos retóricos.
Nacida en el seno de una familia burguesa en 1923, en Kórnik, desde los seis años y hasta su fallecimiento, en 2012, Szymborska vivió en Cracovia. Ahora, una excelente biografía –Trastos, recuerdos–, escrita por dos conocidas autoras y periodistas polacas, Anna Bikont (ganadora del Premio del Libro Europeo 2002 por Nosotros los de Jedwabne) y Joanna Szczesna, nos acerca a esta escurridiza y discreta poeta que rehuyó durante toda su vida cualquier tipo de sobreexposición pública.
«Confesarse públicamente es como perder tu propia alma», afirmaba. Es de agradecer, pues, que para penetrar en la biografía y obra de alguien tan reacio a mostrarse, se haya respetado ese deseo y ese espíritu al máximo, eludiendo minucias morbosas e inútiles chismorreos.
Su delicado sentido del humor, su agudeza y su penetrante inteligencia recorren las páginas de este libro fascinante. Woody Allen, gran admirador suyo, dijo de ella: «Leo y releo todo lo que ha escrito. Me consideran un hombre con sentido del humor, pero el suyo supera al mío».
Miembro del partido comunista, como muchos jóvenes intelectuales de Polonia tras acabar la guerra mundial, sus dos primeros libros seguirían la ideología oficial y las reglas estéticas del realismo socialista. Una adhesión de los primeros años, en los que llegó a firmar poemas sobre Lenin o Stalin (una exigencia, por otra parte, para todo aquel que quisiera seguir publicando o trabajando en revistas), que más tarde, incluso en el momento feliz de la concesión del Nobel, pasado casi medio siglo, le fue miserablemente recordado por algunos.
El desengaño no tardó en llegar: «Después de la fuerte crisis de los años cincuenta, comprendí que la política no era mi elemento […] No considero aquellos años totalmente perdidos. Me dieron una resistencia ante cualquier tipo de doctrina», aseguró en la década de los 90.

La canción «Black Coffee»

En 1958, durante un viaje a París realizado con el luego célebre autor del teatro del absurdo Slawomir Mrozek y otros escritores, entró en contacto con la principal revista del exilio polaco, Kultura, y con su director, el influyente intelectual Jerzy Giedroyc, comenzando su distanciamiento del comunismo. En 1966, en solidaridad con el gran filósofo Leszek Kolakowski, expulsado del POUP, Szymborska devolvió su carnet del partido, siendo inmediatamente expulsada de la revistaZycie Literackie (Vida Literaria), donde dirigía, desde 1953, la sección de poesía. En esta publicación, sobre todo tras el llamado «deshielo polaco» (octubre de 1956), apareció lo mejor de la lírica de la época. Allí Szymborska publicó su famoso ciclo de Lecturas no obligatorias(Alfabia, 2009), dedicado a comentar libros, no necesariamente de autores célebres o de temas considerados solemnes y canónicos.
Pero no hizo sólo eso. Entre 1960 y 1968, en calidad de redactora anónima de la revista, publicó la columna «Correo Literario». En ella daba, con humor e ironía, consejos a poetas noveles o aspirantes a escritor que enviaban sus trabajos para ser publicados o evaluados.
Alejada siempre de los focos, rehuyendo recitales y entrevistas, desde mitad de los años 60 se volcó en una actividad que le llenaba como pocas: empezó a confeccionar y enviar a sus amigos postales-collage,adornadas con comentarios mínimos o aforismos. Amante de la música popular, en su entierro, el 9 de febrero de 2012, sonó música de rock, la canción Black Coffee, de Ella Fitzgerald, y la melodía de su poema más conocido («Nada dos veces»), del libro Llamando al Yeti: «Nada sucede dos veces / y no sucederá. Por eso / nacemos sin experiencia / y moriremos sin rutina».

«Trastos, recuerdos»

-.-.-.-
el dispensador dice:
nada sucederá dos veces, 
podrá parecerse,
podrá asemejarse,
pero no será igual,
porque el tiempo transcurre,
modificando las sendas que conducen a cualquier eternidad...

venimos a transitar una gracia,
que algunos llaman destino,
sólo tendrás madre y padre como vehículos,
traerás una memoria de tu karma,
que irás perdiendo por el camino,
mientras creces y te adaptas al diario,
de sobrevivir en algo que se parece a un circo...
pero que se llama vida,
y que para cada uno significa algo distinto...

naces con un don,
al menos uno...
naces con un talento,
al menos uno...
y para hacerlos valer,
sólo se te concede un tiempo,
que respirarás de cara a un incierto futuro,
tan futuro como incierto,
donde irás despejando ecuaciones,
mientras caminas buscando tu propio concierto,
a veces lleno de dudas,
a veces conforme por algún acierto,
a veces disconforme por no pegar una...
y verte obligado a superar cualquier siniestro...

como sea...
caminas sin detenerte...
moviéndote por tu propia Fe,
una consciencia de lo incierto,
que te empuja hacia adelante,
sin perder lo que traes dentro...
a veces sumas,
a veces restas,
no hay mejor sueño,
del que se extrae de una siesta...
y así cuando despuntas,
y así cuando despiertas,
ya te encuentras en el umbral,
sin rutinas y sin mochilas a cuestas...
si te ha traído hasta ahí,
el anhelo de hacer el bien...
entonces serás reconocido por la luz,
que te concederá un jardín...
para que tu karma se envuelva,
entre flores y fragancias de esencia eterna.
ABRIL 30, 2015.-

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